Toda la actualidad del Departamento de Ingeniería Química de la UAL – ISSN: 2695-530X

Empleo

Nuestros queridos egresados: Nuria Sainz Herrán

Fotografía: Imagen obtenida de banco de imágenes sin derechos de autor.

Realicé la carrera de Ingeniería Química en la Universidad de Almería, desde 1999 a 2005, formando parte de la primera promoción en esta universidad. En el último año realicé mi proyecto fin de carrera en Holanda a través de una beca Erasmus, que me permitió mi primer contacto laboral de prácticas en la empresa DSM Gist. 

Recién licenciada, surgieron otras prácticas en un laboratorio analítico de una cooperativa agrícola, Vicasol, de unos tres meses. Estas dos experiencias me sirvieron un poco para orientarme sobre cuál es el trabajo por el que me quería decantar en un futuro. El perfil del ingeniero químico es amplio y variado, y es difícil encauzarse.

Nuria Sainz Herrán Promoción 2005 Ingeniero Químico Universidad de Almería
Nuria Sainz Herrán Promoción 2005 de Ingeniería Química Universidad de Almería

En 2006, me surgió la oportunidad de un contrato de investigación en la Universidad de Almería, al mismo tiempo que inicié los cursos de doctorado. Este trabajo me permitió sumergirme en el mundo de la investigación, otra área a explorar para el ingeniero químico. En ese mismo año cursé un máster de prevención de riesgos para complementar mis estudios, el cual me permitió realizar prácticas en la unidad de prevención de riesgos de una cooperativa agrícola, Coexphal.

Encaminada a la realización de la tesis doctoral, encontré un trabajo en una empresa en Murcia, Bionet Servicios Técnicos, en 2009. En esta empresa sigo trabajando actualmente como Ingeniera de Procesos, y he de comentar que mis conocimientos sobre ingeniería química han ido reforzándose año tras año. Durante los primeros años pude terminar mi tesis doctoral, en 2011. Somos una empresa de ingeniería, donde diseñamos plantas del sector biotecnológico y farmacéutico, englobando desde la configuración de diagramas de la instalación (P&ID), la selección de todos los equipos, instrumentos y válvulas que conforman la planta, la programación, y hasta el comisionado y puesta en marcha en las instalaciones finales. Nuestros equipos van desde escala de laboratorio (1-5 L) hasta fermentadores de 30-50 m3, lo que me ha permitido conocer bien la importancia del escalado de proyectos. Realizamos también informes de consultoría sobre el downstream de determinados procesos para la obtención del producto final de interés. Lo principal a destacar es lo que enriquece el trabajo en equipo con áreas complementarias: ingeniería mecánica, eléctrica, automatización y calidad.

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