{"id":9420,"date":"2021-02-01T21:52:11","date_gmt":"2021-02-01T21:52:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=9420"},"modified":"2021-02-01T21:59:01","modified_gmt":"2021-02-01T21:59:01","slug":"mentalidad-y-religiosidad-de-los-moriscos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/mentalidad-y-religiosidad-de-los-moriscos\/","title":{"rendered":"Mentalidad y religiosidad de los moriscos"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p>La palabra morisco que designa a los musulmanes convertidos al cristianismo se puede aplicar a la poblaci\u00f3n del reino de Granada a partir de 1500. Antes hubo conversiones de particulares, generalmente de miembros de las \u00e9lites del reino nazar\u00ed, por ejemplo de la familia de Cidi Yahya que tom\u00f3 el nombre de Pedro de Granada Venegas, pero quedaron aislados. El movimiento masivo empez\u00f3 en el Albaic\u00edn granadino en enero de 1500 como consecuencia del mot\u00edn del mes anterior. Fueron decenas y decenas de miles de musulmanes que recibieron el bautismo y si una parte de ellos prefiri\u00f3 exiliarse para no franquear la frontera religiosa la inmensa mayor\u00eda eligi\u00f3 ser cristiana y as\u00ed quedaron en su lugar de origen. Sin embargo todos, cristianos viejos y cristianos nuevos, ten\u00edan conciencia de estar en una situaci\u00f3n forzada y precaria. Los unos se preocupaban de organizar una evangelizaci\u00f3n en profundidad, los otros de mantener su fe ancestral por todos los medios es decir casi siempre de manera clandestina.<\/p>\n<p>En el Islam fue planteada tempranamente la cuesti\u00f3n de la postura del creyente que se encontraba viviendo debajo de la tutela del no-musulm\u00e1n. La situaci\u00f3n de los moriscos en Espa\u00f1a provoc\u00f3 en la materia un debate entre muft\u00edes. Y si algunos de ellos, por ejemplo el argelino al-Wancharichi, pensaban que era necesario huir el control de los infieles, otros y en particular al-Maghrawi, muft\u00ed de Oran, emiti\u00f3 una fatwa permitiendo en estas condiciones vivir practicando la taqiyya, es decir el disimulo, que pod\u00eda hacer creer a cualquiera una total adhesi\u00f3n a la fe cristiana.<\/p>\n<p>De hecho las manifestaciones de apego al islam eran prohibidas y las destrucciones de los edificios p\u00fablicos de culto, empezando por las mezquitas y los cementerios, las imped\u00edan. En la misma Granada desaparecieron unas doscientas mezquitas salvo las transformadas en iglesias parroquiales, generalmente las m\u00e1s grandes. Los moriscos estaban obligados a asistir a la misa, a confesar y a recibir los dem\u00e1s sacramentos. Los curas de las parroquias deb\u00edan asegurarse de la observancia de los preceptos cristianos y ser los artesanos de una eficaz evangelizaci\u00f3n. Pero sabemos que muchos de ellos se preocupaban poco de su grey morisca, o aprovechaban la situaci\u00f3n para exigir tributos e imponer multas. Las relaciones entre sacerdotes y moriscos eran a menudo muy tensas. En muchas ocasiones el arzobispo de Granada y los obispos de Almer\u00eda, Guadix y M\u00e1laga, confiaron a \u00f3rdenes religiosas, primero sobre todo a franciscanos y luego a jesuitas, la tarea de la catequesis fundada por ejemplo en misiones. A estos intentos se a\u00f1ad\u00edan medidas de control como la obligaci\u00f3n impuesta en 1511 de recurrir a padrinos y madrinas cristianos viejos. Los moriscos intentaron escapar por todas las v\u00edas posibles a las presiones. Sabemos que sol\u00edan \u201csacrificar\u201d algunos reci\u00e9n nacidos que recib\u00edan varias veces el sacramento del bautismo o que aprovechaban las incapacidades de sacerdotes, confes\u00e1ndose por ejemplo en masa a un rector sordo.<\/p>\n<p>La casa fue el refugio de las pr\u00e1cticas isl\u00e1micas. Al abrigo de las miradas externas \u2013 aunque las puertas dando a la calle deb\u00edan en principio estar abiertas los viernes y los domingos \u2013 los moriscos cumpl\u00edan buena parte de los preceptos. Rezaban, hac\u00edan sus abluciones, ayunaban durante el mes del ramad\u00e1n, celebraban las principales fiestas (aid el kebir y aid al fitr), observaban los ritos acompa\u00f1ando nacimiento, matrimonio y muerte, recurr\u00edan a barberos y sastres para circuncidar a sus hijos varones. \u00a0El hogar fue el lugar esencial de la transmisi\u00f3n de la fe en el islam y la lengua \u00e1rabe fue su vector fundamental. Si buena parte de los moriscos varones tuvieron posibilidad de aprender o al menos de entender el espa\u00f1ol en el \u00e1mbito del trabajo, las mujeres casi siempre confinadas en su casa hablaban, casi todas, solamente el \u00e1rabe. La fuerte solidaridad de las comunidades moriscas rurales \u2013 por ejemplo en las Alpujarras y en tierras almerienses \u2013 constituyo otro factor decisivo para el mantenimiento de la fe ancestral.<\/p>\n<p>Sin embargo los moriscos del reino de Granada no formaban un bloque homog\u00e9neo. Si seg\u00fan muchos documentos todos no escatimaban esfuerzos en trabajar y mejorar su nivel de vida, hab\u00eda entre ellos ricos y pobres. La diferencia era considerable entre los potentes mercaderes y las familias nobles de Granada por una parte y los muy numerosos modestos campesinos cuyos inventarios de bienes traducen sus dificultades cotidianas. Los contrastes existieron tambi\u00e9n en el plan religioso y tuvieron tendencia en amplificarse a lo largo de los a\u00f1os. A finales de los a\u00f1os 1560, en v\u00edsperas de la rebeli\u00f3n iniciada en las Alpujarras constatamos que en el interior del conjunto de los moriscos granadinos existe una infinita serie de matices yendo del aut\u00e9ntico cristiano al musulm\u00e1n que no soporta el ejercicio de la taqiyya y llega a romper cruces o a embarcarse para ir al Norte de \u00c1frica. De un lado conocemos la existencia de eclesi\u00e1sticos moriscos, el padre Torrijos, cura de Darrical, pueblo alpujarre\u00f1o, Francisco L\u00f3pez Tamarid, vicario de Vera, el jesuita granadino Juan Albotodo\u2026 Varios de los miembros de la famosa familia Granada Venegas fueron miembros de \u00f3rdenes religiosas. De otro lado act\u00faan los <em>monf\u00edes<\/em> estos bandidos, a menudo acogidos y protegidos por campesinos moriscos, contaron entre sus v\u00edctimas a varios sacerdotes. Casi todos tuvieron un papel relevante en la rebeli\u00f3n de 1568-1570. En medio de estos extremos se sit\u00faa la inmensa mayor\u00eda de los moriscos intentando mantener m\u00e1s o menos en la clandestinidad, gestos, m\u00e1s o menos pr\u00e1cticas que consideraban como se\u00f1as importantes de su identidad religiosa.<\/p>\n<p>En 1566 una junta de expertos, juristas y eclesi\u00e1sticos, reunida en Madrid por Felipe II, decidi\u00f3 prohibir todas las manifestaciones p\u00fablicas y privadas relacionadas con el islam en el reino de Granada, desde el uso de la lengua \u00e1rabe hasta el porte de vestidos distintos a los de los cristianos viejos, caso muy frecuente entra las mujeres moriscas. Se trataba de una magna operaci\u00f3n de aculturaci\u00f3n semejante a la decidida en 1526 por una junta ya reunida en la Capilla real de Granada pero cuya aplicaci\u00f3n hab\u00eda sido levantada al cabo de una negociaci\u00f3n con los moriscos ofreciendo el pago de un sustancial servicio. El programa de prohibiciones de 1566 era m\u00e1s amplio que \u00e9l de 1526, as\u00ed se decidi\u00f3 demoler los ba\u00f1os p\u00fablicos que las autoridades ve\u00edan como lugares de iniciativas sospechosas. La puesta en pr\u00e1ctica de este a pesar de m\u00faltiples quejas, por ejemplo la del eminente morisco Francisco Nu\u00f1ez Muley, fue uno de los principales detonantes de la rebeli\u00f3n iniciada el 24 de diciembre de 1568. La insurrecci\u00f3n fue marcada por un <em>revival<\/em> de las pr\u00e1cticas escondidas.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor: Bernard Vincent<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>CARO BAJORA, Julio,\u00a0<i>Los moriscos del reino de Granada<\/i>, Madrid, Alianza, 1957.<\/p>\n<p>VINCENT, Bernard,\u00a0<em>El r\u00edo morisco,<\/em>\u00a0Granada, Universidad de Granada, 2006.<\/p>\n<p>VINCENT, Bernard, DOM\u00cdNGUEZ ORTIZ, Antonio,\u00a0<em><span class=\"titulo\">Historia de los moriscos<\/span><span class=\"separador\">:\u00a0<\/span><span class=\"subtitulo\">vida y tragedia de una minor\u00eda,\u00a0<\/span><\/em><span class=\"subtitulo\">Alianza Editorial, 1985.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,124,5],"tags":[586],"class_list":["post-9420","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia-religiosidad","category-marginados","category-sociedad","tag-bernard-vincent"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9420","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9420"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9420\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9424,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9420\/revisions\/9424"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}