{"id":9343,"date":"2019-06-13T08:45:01","date_gmt":"2019-06-13T08:45:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=9343"},"modified":"2026-03-19T09:26:44","modified_gmt":"2026-03-19T09:26:44","slug":"la-venalidad-en-los-honores-de-las-ordenes-militares-castellanas-siglos-xvii-xviii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-venalidad-en-los-honores-de-las-ordenes-militares-castellanas-siglos-xvii-xviii\/","title":{"rendered":"La venalidad en los honores de las \u00d3rdenes Militares castellanas (siglos XVII-XVIII)"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p>Los honores de las \u00d3rdenes Militares castellanas -Santiago, Calatrava y Alc\u00e1ntara-, es decir, los h\u00e1bitos de caballero de estas nobles corporaciones gozaron de un extraordinario prestigio en la Edad Moderna. Entre sus elementos inherentes, su v\u00ednculo religioso fue una de las principales caracter\u00edsticas frente a otros honores otorgados por la monarqu\u00eda. De hecho, una importante raz\u00f3n de su prestigio se sustentaba en la idealizaci\u00f3n de las heroicas haza\u00f1as protagonizadas por sus caballeros empleando \u201cla cruz y la espada\u201d, en su papel de monjes militares, siendo consideradas como el principal brazo armado de la cristiandad. As\u00ed, aunque en los siglos XVII y XVIII ya distaban mucho estas instituciones de las fundadas en Edad Media, los h\u00e1bitos de caballero de las \u00d3rdenes Militares eran honores con una impronta religiosa.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista ideol\u00f3gico, los h\u00e1bitos de las \u00d3rdenes Militares castellanas continuaban consider\u00e1ndose honores de car\u00e1cter confesional no temporal. Por tanto, poner en venta sus honores significaba poner precio a elementos eclesi\u00e1sticos, incurriendo de esta manera en delito de simon\u00eda. Si bien hubo algunos te\u00f3logos que no lo consideraban simon\u00eda, como el carmelita fray Nicol\u00e1s Bautista, s\u00ed entend\u00edan que con su venta se comet\u00eda \u201cculpa mortal de otra especie\u201d. Esta transgresi\u00f3n, en tanto en cuanto violaba preceptos sacros, fue el principal motivo que explica que los h\u00e1bitos no fueran \u201caparentemente\u201d objeto de transacci\u00f3n, a diferencia de las hidalgu\u00edas o los t\u00edtulos nobiliarios que s\u00ed se vendieron abiertamente. Por esta raz\u00f3n, aunque se realizaron estas transacciones, siempre se efectuaron de forma oculta. Ni la monarqu\u00eda registr\u00f3 estas ventas en los libros de cuentas de las tesorer\u00edas, como pudo ocurrir con otras dignidades, ni los particulares lo hicieron p\u00fablicamente.<\/p>\n<p>Estas ventas se llevaron a cabo, fundamentalmente, a trav\u00e9s de dos v\u00edas. Por un lado, la venta que llev\u00f3 a cabo la Corona, como parte de la pol\u00edtica de concesi\u00f3n de mercedes, y, por otro, la que se efectu\u00f3 entre particulares. En lo que a la monarqu\u00eda se refiere habr\u00eda que realizar otra nueva diferenciaci\u00f3n entre las ventas directas, es decir, las otorgadas a trav\u00e9s del ingreso de efectivo y las indirectas, asumiendo el beneficiario de la merced los costes de algunas empresas de la monarqu\u00eda, que importaron un significativo ahorro a las maltrechas arcas regias. No obstante, cabe destacarse que parece que las ventas directas llevadas a cabo por la monarqu\u00eda tan solo se produjeron durante el reinado de Felipe IV.<\/p>\n<p>La monarqu\u00eda hisp\u00e1nica, desde que asumiera los maestrazgos de las \u00d3rdenes Militares castellanas bajo su dominio, fue consciente de las extraordinarias oportunidades que le brindaban estas instituciones. Se trataba de un valioso instrumento y entre las numerosas posibilidades estaba el aprovechamiento de sus recursos financieros, tanto directos como indirectos. Por esta raz\u00f3n, es comprensible que todos los monarcas se valieran de estas corporaciones nobiliarias. Fue habitual que la monarqu\u00eda utilizara estas mercedes y sus rentas -encomiendas o pensiones- para premiar servicios, conmutar sueldos, comprar fidelidades, reclutar hombres, e incluso, en determinadas coyunturas, vender encomiendas o suspender su concesi\u00f3n para apropiarse la Corona de sus rentas. Quiz\u00e1s, la salvedad respecto a Felipe IV fue, como hemos anticipado, que supuestamente el resto de monarcas castellanos no enajenaron sus dignidades de forma directa por dinero y, si lo hicieron, fue de forma m\u00e1s cautelosa, optando, en todo caso, por operaciones encubiertas.<\/p>\n<p>Entre los casos m\u00e1s habituales de ventas indirectas, encontramos concesiones a cambio de recursos materiales y humanos, destinados a asumir las costosas guerras. Destac\u00f3 sobremanera la permuta de h\u00e1bitos por soldados, es decir, como recompensa a cambio de formar regimientos, aunque tambi\u00e9n fueron premiados quienes se dedicaron activamente a la financiaci\u00f3n de la guerra. Las razones que indujeron a este \u201ctrueque\u201d se originaron ante las constantes dificultades que experiment\u00f3 la monarqu\u00eda para reclutar soldados y mantener el n\u00famero de compa\u00f1\u00edas que sostuviesen la belicosa pol\u00edtica imperial de los Austrias. Esta pr\u00e1ctica habitual del siglo XVII -hombres por honores-, se produjo con tanta asiduidad, que en determinados periodos este ofrecimiento de soldados a cambio de mercedes se lleg\u00f3 a establecer en un valor tasado en hombres, cifra que variaba dependiendo de las necesidades de la monarqu\u00eda y de si los soldados acud\u00edan pertrechados o no. Pero, adem\u00e1s, tambi\u00e9n se utilizaron para pagar sueldos, para compensar a prestamistas de la Corona, e incluso, en ocasiones, sirvieron para cancelar prestamos que hab\u00eda contra\u00eddo la monarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Bien es cierto que las denominadas como ventas indirectas, a las que nos hemos referido, pudieron ser interpretadas de manera intencionada como un servicio con el que el vasallo serv\u00eda al monarca, eludiendo as\u00ed cualquier atisbo de que en la obtenci\u00f3n de la merced hubiese mediado un desembolso econ\u00f3mico. Es m\u00e1s, estos intercambios pueden ser entendidos como no venales. Sea como fuere, lo que verdaderamente estaba recompensando la Corona no era la dedicaci\u00f3n del s\u00fabdito, su destreza ni su valor, ni tan siquiera sus \u201ccalidades\u201d, sino que el elemento determinante en la decisi\u00f3n regia era el m\u00e9rito del dinero, bien para costear un regimiento, ahorrar estipendios, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Pero el rey no fue el \u00fanico que encontr\u00f3 en las mercedes una extraordinaria fuente de ingresos. Tambi\u00e9n lo hicieron particulares que solicitaban mercedes para \u201cmercadear\u201d con tan distinguidos honores. Estas transacciones de car\u00e1cter privado no estaban permitidas, a pesar de que tanto en el siglo XVII como, al menos, durante buena parte del reinado de Felipe V se llevaron a la pr\u00e1ctica. Adem\u00e1s, en el reinado de Felipe IV parece que desde determinados sectores se alentaron -o al menos se pretendieron legitimar- estas ventas privadas, como se\u00f1al\u00f3 el te\u00f3logo y jurista Francisco de Rioja, tenaz defensor de Olivares, quien justific\u00f3 esta pr\u00e1ctica aduciendo que cuando a una persona \u201cno se le pod\u00edan dar dineros, d\u00e1bansele h\u00e1bitos para que los vendiesen, con que V.M. pagaba aquel soldado\u201d.<\/p>\n<p>En definitiva, los honores de las \u00d3rdenes Militares sirvieron a la monarqu\u00eda para recompensar m\u00e9ritos y servicios a la par que les permiti\u00f3 obtener una v\u00eda alternativa de financiaci\u00f3n, directa o indirecta, para abordar sus proyectos. En este sentido, algunos recompensados con mercedes de h\u00e1bito de las \u00d3rdenes Militares castellanas encontraron una manera, aunque oculta, de obtener un r\u00e9dito gracias a su venta. Este comercio ayud\u00f3 a la aparici\u00f3n de agentes dedicados profesionalmente a la tramitaci\u00f3n de estos honores, asumiendo, entre otros cometidos, la intervenci\u00f3n entre las partes del \u201cnegocio\u201d, es decir, ofertantes y demandantes.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor: Domingo Marcos Gim\u00e9nez Carrillo<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>FERNANDEZ IZQUIERDO, F., \u201cLas encomiendas de \u00f3rdenes militares y Felipe II: la suspensi\u00f3n de concesiones y apropiaci\u00f3n de rentas por la corona en Calatrava y Alc\u00e1ntara entre 1574 y 1579\u201d, en <em>V Reuni\u00f3n Cient\u00edfica de la Asociaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Historia Moderna<\/em>, vol. 1, 1999, pp. 117-130.<\/p>\n<p>GIM\u00c9NEZ CARRILLO, Domingo Marcos, Los caballeros de las \u00d3rdenes Militares castellanas. Entre Austrias y Borbones, Almer\u00eda, Universidad de Almer\u00eda, 2016.<\/p>\n<p>GIM\u00c9NEZ CARRILLO, Domingo Marcos, \u201cLa venta de h\u00e1bitos de las \u00f3rdenes militares en el siglo XVII. Entre la ocultaci\u00f3n y el delito de simon\u00eda\u201d, en And\u00fajar Castillo, Francisco \u2013 Felices de la Fuente, Mar\u00eda del Mar (eds.), <em>El poder del dinero. Ventas de cargos y honores en el Antiguo R\u00e9gimen<\/em>, Madrid, Biblioteca Nueva, 2011, pp. 301-313.<\/p>\n<p>GIM\u00c9NEZ CARRILLO, Domingo Marcos, \u201cMercedes de h\u00e1bito otorgadas a los miembros del Consejo de \u00d3rdenes (1686-1718): de recompensa al consejero a beneficio en Am\u00e9rica\u201d, en Memoria y Civilizaci\u00f3n, 21, 2018, 191-211.<\/p>\n<p>GIM\u00c9NEZ CARRILLO, Domingo Marcos, \u201cRedes de poder y corrupci\u00f3n: Ventura de Pinedo (1668-1745)\u201d, en And\u00fajar Castillo, Francisco &#8211; Ponce Leiva, Pilar (coords.), Debates sobre la corrupci\u00f3n en el mundo ib\u00e9rico, siglos XVI-XVIII, Alicante, Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2018, pp. 253-267.<\/p>\n<p>JIM\u00c9NEZ MORENO, Agust\u00edn, \u201cHonores a cambio de soldados, la concesi\u00f3n de h\u00e1bitos de las \u00d3rdenes Militares en una coyuntura cr\u00edtica: la Junta de H\u00e1bitos (1635-1642)\u201d, en SORIA MESA, Enrique \u2013 DELGADO BARRADO, Jos\u00e9 Miguel (eds.),<em> Las \u00e9lites en la \u00e9poca moderna: la monarqu\u00eda espa\u00f1ola,<\/em> vol. 3, Econom\u00eda y poder, C\u00f3rdoba, Universidad de C\u00f3rdoba, 2009, pp. 155-172.<\/p>\n<p>L\u00d3PEZ GONZ\u00c1LEZ, Clemente, <em>La Hacienda de las \u00d3rdenes Militares castellanas durante el reinado de Felipe IV,<\/em> Madrid, 1990 (microfichas).<\/p>\n<p>POSTIGO CASTELLANOS, Elena, <em>Honor y privilegio en la Corona de Castilla. El Consejo de las \u00d3rdenes y los caballeros de h\u00e1bito en el siglo XVII<\/em>, Valladolid, 1988.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":101011,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64,5],"tags":[762],"class_list":["post-9343","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nobleza","category-sociedad","tag-domingo-marcos-gimenez-carrillo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9343","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101011"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9343"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9343\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9454,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9343\/revisions\/9454"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9343"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9343"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9343"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}