{"id":9338,"date":"2019-06-13T08:37:35","date_gmt":"2019-06-13T08:37:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=9338"},"modified":"2026-03-19T09:29:47","modified_gmt":"2026-03-19T09:29:47","slug":"el-ascenso-social-de-los-caballeros-de-habito-andaluces-de-las-ordenes-militares-castellanas-siglos-xvii-xviii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/el-ascenso-social-de-los-caballeros-de-habito-andaluces-de-las-ordenes-militares-castellanas-siglos-xvii-xviii\/","title":{"rendered":"El ascenso social de los caballeros de h\u00e1bito andaluces de las \u00d3rdenes Militares castellanas (siglos XVII-XVIII)"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p>La Corona, tras la incorporaci\u00f3n de los maestrazgos de las \u00d3rdenes Militares castellanas -\u00d3rdenes de Santiago, Calatrava y Alc\u00e1ntara- bajo su control a fines del siglo XV, fue la responsable de conceder los honores de estas instituciones. No obstante, el Consejo de \u00d3rdenes desde su fundaci\u00f3n acometi\u00f3, entre otras funciones, la labor de comprobar la idoneidad de los pretendientes siendo el responsable de admitirlos, en caso de un veredicto favorable, o reprobarlos cuando los aspirantes no reun\u00edan las exigencias estipuladas por las Definiciones y Establecimientos de estas corporaciones nobiliarias. Se emple\u00f3, en gran medida, en la certificaci\u00f3n de la pureza de sangre y nobleza, actuando como un aut\u00e9ntico instrumento de discriminaci\u00f3n social. Mascare\u00f1as en la elaboraci\u00f3n de las Definiciones de Calatrava afirm\u00f3 que la labor del Consejo de \u00d3rdenes era la de \u201cconservar a Espa\u00f1a su nobleza; acrisolar la pureza de las familias; calificar leg\u00edtimamente las personas; distinguir el principal del plebeyo y el lustroso del mec\u00e1nico\u201d. Se hab\u00eda establecido como el principal tribunal ante el que se probaba la nobleza, ya que ni siquiera haber sido examinado por la Inquisici\u00f3n supon\u00eda garant\u00eda de pureza \u2013seg\u00fan criterio del Consejo de \u00d3rdenes-, ya que hallamos casos en los que fueron reprobados aspirantes que eran familiares del Santo Oficio por falta de limpieza.<\/p>\n<p>El h\u00e1bito, para quienes hab\u00edan experimentado un vertiginoso ascenso social en condiciones un tanto sospechosas ante sus coet\u00e1neos, adquiri\u00f3 un extraordinario valor para disipar cualquier g\u00e9nero de duda y sospecha sobre su pasado. Por esta raz\u00f3n encontramos a individuos que incluso formando parte de la nobleza titulada como condes, marqueses o duques vestir\u00e1n, a posteriori, el h\u00e1bito de una de las \u00d3rdenes Militares castellanas legitimando de esta manera sus or\u00edgenes. Algunos ejemplos los encontramos en las figuras del jerezano Miguel Pav\u00f3n Fuentes que, en 1707, recibi\u00f3 el t\u00edtulo, con ciertas sospechas de venalidad, de marqu\u00e9s de Casapav\u00f3n y un a\u00f1o despu\u00e9s ingres\u00f3 en la Orden de Santiago, y del almeriense Francisco Rodr\u00edguez Chac\u00f3n quien obtuvo, previa compra por valor de 22.000 ducados al monasterio de San Isidoro de Le\u00f3n, el t\u00edtulo de Castilla de marqu\u00e9s de Iniza en 1730 para, posteriormente, vestir el h\u00e1bito de la orden jacobea en 1740.<\/p>\n<p>Por tanto, quien ostentaba un h\u00e1bito de las \u00d3rdenes Militares castellanas alardeaba de haber recibido un parecer favorable en las pruebas efectuadas por el Consejo de \u00d3rdenes, con todo lo que esto llevaba aparejado: ser noble \u2013limpieza de sangre y oficios-, hombre acaudalado al poder sufragar las costosas pruebas y los gastos para la obtenci\u00f3n del h\u00e1bito y, adem\u00e1s, ser fruto de un matrimonio leg\u00edtimo. En algunos casos para la aprobaci\u00f3n definitiva de las disquisiciones y el posterior despacho del t\u00edtulo de caballero ser\u00eda necesaria una dispensa de la Santa Sede. El rey optaba por la solicitud de estas dispensas papales en situaciones como la de falta de legitimidad, oficios dudosos o ante pretendientes con edad inferior a la m\u00ednima establecida, es decir, para mitigar faltas menores. Sin embargo, en los casos en que fueron necesarias estas dispensas, debido al secretismo de las pruebas, el reconocimiento del caballero no se vio afectado pues si <em>Roma locuta, causa finita.<\/em><\/p>\n<p>Junto a la dimensi\u00f3n social <em>stricto sensu<\/em> del h\u00e1bito -entendida como elemento de segregaci\u00f3n-, cumpl\u00edan estas distinciones una funci\u00f3n de cariz pol\u00edtico-social pues actu\u00f3 \u2013la concesi\u00f3n de h\u00e1bitos-, ya en periodo moderno, como instrumento de la Monarqu\u00eda para recompensar servicios sin suponer desembolso alguno sobre el habitual maltrecho erario. Por ende, simbolizaba ser digno de haber servido a la Corona bien personalmente bien a trav\u00e9s de un pariente. Esa doble distinci\u00f3n a la que nos referimos se refleja en las palabras de un procurador de las Cortes de Castilla, en relaci\u00f3n a la insignia que los caballeros de las \u00d3rdenes Militares llevaban en sus h\u00e1bitos, que muy acertadamente recogi\u00f3 Dom\u00ednguez Ortiz: \u201ca todas las personas que las vemos nos dan a entender dos cosas; la primera, a saber, sin conocerle, que es hombre noble el que la trae, y limpio [de sangre]. La segunda que la mereci\u00f3 \u00e9l, o sus pasados con servicios, lo cual es de mucha importancia por ser servidos los reyes de tales personas\u201d.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de las razones esgrimidas por las que resultaron tan codiciados los insignes mantos hallamos otras a considerar. Por un lado, encontramos la cuesti\u00f3n del disfrute de una jurisdicci\u00f3n exenta, es decir, beneficiarse de los privilegios e inmunidades jur\u00eddicas del fuero de los caballeros. Los motivos econ\u00f3micos tambi\u00e9n estuvieron presentes, aunque, en nuestra humilde opini\u00f3n, no ser\u00edan determinantes, ya que vestir el h\u00e1bito no era condici\u00f3n <em>sine qua non<\/em> para el disfrute del beneficio de una encomienda, pues se pod\u00eda conferir en calidad de administrador con goce de frutos permitiendo percibir sus rentas sin haber recibido el h\u00e1bito. No olvidemos que incluso numerosas mujeres llegaron a disfrutar de las rentas que produc\u00edan las encomiendas. En definitiva, colocarse el h\u00e1bito significaba un notable ascenso en la escala de la jerarqu\u00eda nobiliaria castellana y demostraba p\u00fablicamente pertenecer a una distinguida instituci\u00f3n, satisfaciendo as\u00ed las aspiraciones de poder, riqueza, prestigio y privilegio de un importante sector de la sociedad.<\/p>\n<p>Durante los siglos XVII y XVIII las zonas de donde eran originarios la mayor parte de caballeros de las \u00d3rdenes Militares castellanas comprenden las actuales Andaluc\u00eda, Madrid y Castilla Le\u00f3n. La proporci\u00f3n de caballeros naturales de estas \u00e1reas geogr\u00e1ficas en las centurias se\u00f1aladas se mantuvieron, de manera global, en torno a la mitad del total de los miembros de estas nobles corporaciones, es decir, que la mitad de los caballeros que eran ennoblecidos con las insignias de estas instituciones hab\u00edan nacido en alguna de estas zonas. Este alto porcentaje es comprensible dado que eran muy populosas y, en el caso de Madrid, por ser adem\u00e1s sede de la Corte.<\/p>\n<p>Centr\u00e1ndonos en el caso que nos ocupa, es decir, el de caballeros de las \u00d3rdenes Militares castellanas naturales de Andaluc\u00eda destaca que una alta proporci\u00f3n de ellos proced\u00eda de una ciudad. Una tercera parte de los caballeros andaluces que ingresaban en una Orden castellana eran naturales de Sevilla. Probablemente, la raz\u00f3n de la abundancia de sevillanos se deba a un conjunto de motivos como una mayor riqueza, una poderosa y numerosa oligarqu\u00eda, mayor ambici\u00f3n de promoci\u00f3n social y la presencia de importantes familias acaudaladas de comerciantes arraigadas en la ciudad. En el polo opuesto a Sevilla respecto al n\u00famero de aspirantes que ingresaron en alguna de las \u00d3rdenes castellanas, nos encontramos con los caballeros de Almer\u00eda y Huelva. En estas zonas su representaci\u00f3n fue meramente testimonial. No obstante, en las actuales provincias de Granada y C\u00f3rdoba tambi\u00e9n hubo una importante presencia de caballeros de h\u00e1bito de Santiago, Calatrava o Alc\u00e1ntara, resultando en estos dos casos unos valores, aunque inferiores, no muy distantes a los de caballeros de Sevilla. En un escal\u00f3n inferior se encontrar\u00edan el resto de las actuales provincias, con proporciones muy similares entre s\u00ed, es decir, la de caballeros naturales de M\u00e1laga, Ja\u00e9n y C\u00e1diz.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor: Domingo Marcos Gim\u00e9nez Carrillo<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>DOM\u00cdNGUEZ ORTIZ, Antonio, \u201cValoraci\u00f3n social de los h\u00e1bitos de las \u00d3rdenes Militares\u201d, en IZQUIERDO BENITO, Ricardo &#8211; RUIZ G\u00d3MEZ, Francisco (coords.), <em>Las \u00d3rdenes Militares en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica<\/em>, vol. 2, Cuenca, 2000, pp. 1157-1175.<\/p>\n<p>FELICES DE LA FUENTE, Mar\u00eda del Mar, <em>La nueva nobleza titulada de Espa\u00f1a y Am\u00e9rica en el siglo XVIII (1701-1746). Entre el m\u00e9rito y la venalidad<\/em>, Almer\u00eda, Universidad de Almer\u00eda, 2012.<\/p>\n<p>FERN\u00c1NDEZ IZQUIERDO, Francisco, \u201cNobleza y monarqu\u00eda en el siglo XVII. La concesi\u00f3n de encomiendas de \u00d3rdenes Militares\u201d, en MART\u00cdNEZ RUIZ, Enrique \u2013PI CORRALES, Magdalena, <em>Espa\u00f1a y Suecia en la \u00e9poca del Barroco (1600-1660), <\/em>Madrid, 1998.<\/p>\n<p>GIM\u00c9NEZ CARRILLO, Domingo Marcos, <em>Los caballeros de las \u00d3rdenes Militares castellanas. Entre Austrias y Borbones<\/em>, Almer\u00eda, Universidad de Almer\u00eda, 2016.<\/p>\n<p>GIM\u00c9NEZ CARRILLO, Domingo Marcos, \u201cEl oficio de linajudo. Extorsi\u00f3n en torno a h\u00e1bitos de \u00d3rdenes Militares en Sevilla en el siglo XVII\u201d, <em>Chronica Nova<\/em>, n\u00ba 37, 2011, pp. 331-348.<\/p>\n<p>GIM\u00c9NEZ CARRILLO, Domingo Marcos, \u201cLos m\u00e9ritos para vestir el h\u00e1bito de caballero de las \u00d3rdenes Militares en el reinado de Felipe V\u201d, en And\u00fajar Castillo, Francisco &#8211; Ponce Leiva, Pilar (coords.), M\u00e9rito, venalidad y corrupci\u00f3n en Espa\u00f1a y Am\u00e9rica, siglos XVII y XVIII, Valencia, Albatros, 2016, pp. 41-56.<\/p>\n<p>POSTIGO CASTELLANOS, Elena, <em>Honor y privilegio en la Corona de Castilla. El Consejo de las \u00d3rdenes y los caballeros de h\u00e1bito en el siglo XVII<\/em>, Valladolid, 1988.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":101011,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64,5],"tags":[762],"class_list":["post-9338","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nobleza","category-sociedad","tag-domingo-marcos-gimenez-carrillo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9338","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101011"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9338"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9338\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9455,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9338\/revisions\/9455"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9338"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9338"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9338"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}