{"id":888,"date":"2017-06-02T11:24:31","date_gmt":"2017-06-02T11:24:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=888"},"modified":"2019-02-22T08:48:32","modified_gmt":"2019-02-22T08:48:32","slug":"la-religiosidad-de-los-judeoconversos-en-andalucia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-religiosidad-de-los-judeoconversos-en-andalucia\/","title":{"rendered":"La religiosidad de los judeoconversos en Andaluc\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">Hablar de la religiosidad de los judeoconversos, ya sean andaluces o de otros lugares de la Pen\u00ednsula, nos adentra en un tema complejo, plagado de matices y, precisamente por ello, de un inter\u00e9s indiscutible. Para empezar, pensemos que la religiosidad no es otra cosa que la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">vivencia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de la religi\u00f3n, es decir, el modo en que el individuo la practica y la siente, con lo cual el dogma -que funciona como referente supremo- pasa a materializarse en multiplicidad de manifestaciones religiosas, tan variadas y singulares como creyentes profesen ese credo. En el caso de la minor\u00eda judeoconversa tal panorama se encuentra enormemente fragmentado pues, en la peculiar manera de entender el hecho religioso, incide tambi\u00e9n el mayor o menor peso que la fe primigenia, el juda\u00edsmo, contin\u00faa ejerciendo sobre el convertido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A diferencia de lo que la sociedad de la \u00e9poca percibi\u00f3 de ellos, los judeoconversos no mostraron comportamientos religiosos \u00fanicos. Se los identific\u00f3 con la herej\u00eda de forma inexorable y sin posibilidad alguna de excepci\u00f3n: antes o despu\u00e9s \u2013se consideraba entonces\u2013 el cristiano nuevo de origen jud\u00edo incurr\u00eda en la disidencia, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">arrastrado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> por la fuerza de un c\u00f3digo gen\u00e9tico <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">infame<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">poderoso<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Sin embargo, las investigaciones acometidas en este campo apuntan a una pluralidad incuestionable. Aunque hubo efectivamente conversos que judaizaron en la clandestinidad, no faltaron otros que, sin oponer excesivos impedimentos para vivir como genuinos cat\u00f3licos, se incardinaron con \u00e9xito en la cristiandad. Junto a ellos se puede establecer una tercera categor\u00eda para agrupar a vacilantes y esc\u00e9pticos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si bien la religiosidad de los conversos que se integraron satisfactoriamente desde un punto de vista religioso-espiritual no dist\u00f3 sustancialmente de la de los veterocristianos, la de quienes prosigueron apegados al mosa\u00edsmo s\u00ed desarroll\u00f3 unos rasgos especiales, en buena medida por la ilicitud de sus creencias y el entorno hostil, de marcado signo cristiano. Por tanto, la especificidad de esta religiosidad respond\u00eda a la condici\u00f3n de herejes de los que la practicaban -su dogma de referencia era el juda\u00edsmo, no el cristianismo-, as\u00ed como al precario y dif\u00edcil contexto en que expresaban su sentir religioso. Precisamente este \u00faltimo aspecto singulariz\u00f3 el hebra\u00edsmo de los judaizantes frente al canon ortodoxo: abocado como estaba a la ocultaci\u00f3n y al aislamiento, su distorsi\u00f3n con respecto a las acendradas usanzas hebraicas aparec\u00eda como corolario indefectible. Todo ello explica que, a la hora de designar la fe de los criptojud\u00edos, no se hable de religi\u00f3n jud\u00eda y que se prefiera emplear un t\u00e9rmino particular: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">marranismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Conviene se\u00f1alar que este no consisti\u00f3 en un trasunto del hebra\u00edsmo m\u00e1s puro y ancestral; nunca fue ese el prop\u00f3sito de sus adeptos, sino el de amoldarse con esmero a \u00e9l en la medida en que las circunstancias lo hac\u00edan factible. Por este motivo la laxitud en la observancia de las reglas mosaicas, condicionada por el exterior, no comportaba ning\u00fan castigo, justific\u00e1ndose dicha <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">impunidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con la admisi\u00f3n del posibilismo dentro del aparato doctrinal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El talante <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">poli\u00e9drico <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">que este car\u00e1cter <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">acomodaticio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> confiri\u00f3 a la religi\u00f3n marr\u00e1nica una variabilidad acentuada adem\u00e1s por la carencia de la fuerza unificadora que brindaban los rabinos y la literatura sagrada. Sin embargo, la percepci\u00f3n de diversos elementos comunes se puede sintetizar en un par de ideas b\u00e1sicas: el rechazo colectivo y subrepticio al catolicismo, calificado de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">infidelidad idol\u00e1trica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; y el sentimiento de pertenencia al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pueblo elegido<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que ser\u00eda guiado por el Mes\u00edas hasta la tierra prometida en el momento de la redenci\u00f3n. Ambas formulaciones vislumbran la cara en negativo y en positivo de la confesi\u00f3n de fe judaica que, en un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">alarde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de la extrema simplificaci\u00f3n a la que se vio empujada, lleg\u00f3 a pivotar sobre un sencillo principio: la salvaci\u00f3n individual se lograr\u00eda acatando la palabra de Mois\u00e9s, nunca la de Cristo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La convicci\u00f3n de su distanciamiento del cristianismo en ocasiones se radicaliz\u00f3 y transform\u00f3 en sentimientos de rechazo, concretados incluso en agresiones verbales y acciones violentas. Las fuentes detallan en bastantes casos en qu\u00e9 consist\u00edan tales ataques de palabra u obra, componiendo un variopinto muestrario de ofensas a los cristianos con relatos curiosos y hasta anecd\u00f3ticos. Entre las arremetidas m\u00e1s suaves contamos con simples locuciones que niegan o descalifican sutilmente algunos de los dogmas cristiano-cat\u00f3licos m\u00e1s significativos como la idolatr\u00eda, la virginidad de Mar\u00eda o la Sant\u00edsima Trinidad. Seg\u00fan diferentes declarantes, Antonio Caravallo, un malague\u00f1o encausado en 1636, consideraba la hechura de Cristo como un mero \u201cpeda\u00e7o de palo\u201d; Antonio Rodr\u00edguez Pinto, tambi\u00e9n vecino de M\u00e1laga y procesado en 1660, ve\u00eda como disparate la pureza de la madre de Jes\u00fas; mientras que de Amaro Esteban, asimismo malague\u00f1o pero enjuiciado en 1648, refer\u00edan los inquisidores como afirmaba \u201ccon repeti\u00e7ion obstinada y proterba que Nuestra Se\u00f1ora no fue virjen [\u2026] negando la Santisima Trinidad y el na\u00e7imiento de Nuestro Se\u00f1or Jesuchristo\u201d. Asiduos resultan igualmente los testimonios de repulsa hacia la hostia consagrada, como el de Clara Rodr\u00edguez, quien os\u00f3 a sacar de su boca el Cristo Sacramentado cuando comulgaba un Jueves Santo, hacia el a\u00f1o 1623.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A juzgar por la documentaci\u00f3n, los atentados m\u00e1s en\u00e9rgicos contra el cristianismo se dirig\u00edan a las im\u00e1genes sagradas. Abundan relativamente los episodios de tipo iconoclasta en los que los judaizantes desde\u00f1an y maltratan de distinto modo las representaciones de Jes\u00fas en la Cruz. Cuatro testigos comunicaron al Santo Oficio granadino que Antonio Fern\u00e1ndez, un portugu\u00e9s de Guimaraes establecido en V\u00e9lez-M\u00e1laga, hab\u00eda introducido un bronce de Jesucristo dentro de un pescado para despu\u00e9s fre\u00edrlo, una tremenda irreverencia a ojos cristianos que el acusado solo reconoci\u00f3 en parte. Con no menos agravio hubieron de recibirse en la sede inquisitorial los hechos atribuidos al matrimonio formado por don Diego de Salazar (alias Diego Correa o Jorge Fern\u00e1ndez Correa) y do\u00f1a Catalina Antonia de la Torre, quienes al parecer hab\u00edan tenido acceso carnal con la figura del ni\u00f1o Jes\u00fas bajo el cuerpo de la mujer.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por otro lado, dos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ejes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> vertebraban la vida religiosa de los judaizantes: la simulaci\u00f3n de cristiandad y el encubrimiento de sus primitivas convicciones judaicas. Su fingida adhesi\u00f3n al cristianismo, para la que buscaron una justificaci\u00f3n teol\u00f3gica -no importaba adorar a divinidades extra\u00f1as si el coraz\u00f3n propend\u00eda hacia Yav\u00e9h-, los indujo a aprender los rudimentos de la doctrina cat\u00f3lica y, por supuesto, a portarse ante los dem\u00e1s como piadosos y disciplinados devotos. Exteriorizaban por ello una religiosidad impecable: cumpl\u00edan los sacramentos, acud\u00edan regularmente a misa, procesiones y otros eventos religiosos, entregaban limosnas a la Iglesia, se afiliaban a cofrad\u00edas y hermandades, luc\u00edan rosarios, decoraban sus hogares con im\u00e1genes pict\u00f3ricas y escult\u00f3ricas de Jesucristo en la cruz, de la Virgen o de los Santos, y hasta exhibieron en sus cocinas jamones y embutidos, a fin de demostrar que consum\u00edan cerdo como cualquier cristiano viejo. En cuanto al ocultamiento que dominaba la praxis marr\u00e1nica las artima\u00f1as y cautelas no fueron menores. El culto debi\u00f3 adaptarse a las contingencias, suprimiendo aquellas ceremonias especialmente peligrosas y reveladoras -como la circuncisi\u00f3n-, reemplaz\u00e1ndolas por otras aproximativas y sometiendo las restantes a una observancia an\u00f3mala, superficial e imprecisa, sujeta a las vicisitudes con las que se encontrara. Se comprende, de este modo, el papel fundamental que el ayuno pas\u00f3 a desempe\u00f1ar. La mayor comodidad y seguridad que, frente a otros rituales, implicaba su cumplimiento influyeron en esa dedicida pujanza. De hecho, acab\u00f3 ensombreciendo a las restantes ceremonias que integraban las principales celebraciones, hasta el punto de que los judaizantes sol\u00edan referirse a tal o cual ayuno cuando en realidad, hablaban de la fiesta a la que aquel pertenec\u00eda (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ayuno de la Reina Esther<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ayuno del D\u00eda Grande<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2026). No obstante, los criptojud\u00edos tambi\u00e9n se abstuvieron de comer y beber al margen de cualquier festividad. Las fuentes reflejan bastantes ejemplos de esto, con menciones gen\u00e9ricas a ayunos de veinticuatro horas de duraci\u00f3n -de luna a luna- y entre semana, que se cumpl\u00edan de forma individual y por voluntad propia. Su asiduidad variaba en funci\u00f3n del grado de devoci\u00f3n de la persona, si bien otras veces pod\u00edan revestir un car\u00e1cter coyuntural y votivo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por lo dem\u00e1s, la habitual cautela criptojudaica se redoblaba con relaci\u00f3n a los criados, asiduos delatores -excepto si eran c\u00f3mplices, que tambi\u00e9n los hubo-, y los hijos peque\u00f1os, a quienes no se iniciaba en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">secreto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> hasta que tuvieran suficiente madurez como para saber guardar esa confidencia, sin temor a que una ingenua imprudencia infantil desencadenara una hilera de detenciones. En ocasiones la cauci\u00f3n y el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">enmascaramiento<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> religioso hab\u00edan de mantenerse con otros judeoconvertidos y aun con miembros del propio clan familiar pues, contrariamente al perfil monol\u00edtico de la minor\u00eda que han divulgado los estereotipos, en su seno brot\u00f3 una variopinta pluralidad de actitudes e itinerarios vitales. As\u00ed, no ha de sorprendernos que los judaizantes mostraran reservas antes de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">declararse &#8211;<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">darse rec\u00edproco testimonio de su callada<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">fe- con otros conversos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por \u00faltimo, no est\u00e1 de m\u00e1s hacer menci\u00f3n a los inevitables fen\u00f3menos de eclecticismo y mixtificaci\u00f3n que se produjeron. Acaso uno de los ejemplos m\u00e1s representativos sea el registrado en el \u00e1mbito diet\u00e9tico, donde emergieron nuevos usos que, al perpetuarse con el tiempo, terminaron por transformarse en reglas definitorias del ritual hebraico, aunque a ojos de los judaizantes y no para el juda\u00edsmo oficial y declarado. As\u00ed, la creencia en el poder salv\u00edfico del pescado que demostraron algunos no era m\u00e1s que el resultado de una confusi\u00f3n forjada a lo largo de los a\u00f1os. Ante la dificultad de disponer de carne <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">kaser<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> -esto es, apta de acuerdo con la Ley de Mois\u00e9s-, especialmente en d\u00edas se\u00f1alados (Sabbat, la Pascua,\u2026), y para no incumplir como jud\u00edos, hubo quienes prescindieron en esas fechas de cualquier variedad c\u00e1rnica, prefiriendo otros alimentos, como huevos, vegetales y, sobre todo, pescado. La progresiva repetici\u00f3n de esta medida hizo que se convirtiera en rutina y, m\u00e1s tarde, en principio obligatorio, una evoluci\u00f3n que tal vez se foment\u00f3 indirectamente desde el entorno cristiano, donde la abstinencia de carne constitu\u00eda un elemento penitencial b\u00e1sico.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autora: Lorena Rold\u00e1n Paz<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">HUERGA CRIADO, Pilar, \u201cEl marranismo ib\u00e9rico y las comunidades sefard\u00edes\u201d, en GARC\u00cdA-ARENAL, Mercedes (ed.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Entre el Islam y Occidente. Los jud\u00edos magreb\u00edes en la Edad Moderna. II Seminario \u201cJud\u00edos en Tierras del Islam\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Casa de Vel\u00e1zquez, 2003, pp. 49-68.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">HUERGA CRIADO, Pilar, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">En la raya de Portugal. Solidaridad y tensiones en la comunidad judeoconversa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Salamanca, Universidad, 1994.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">REVAH, Isra\u00ebl Salvator<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La herej\u00eda marrana en la Europa cat\u00f3lica de los siglos <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">xv<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> al <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">xviii<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d, en LE GOFF, Jacques<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Herej\u00edas y sociedades en la Europa preindustrial (siglos <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">xi<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8211;<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">xviii<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">). Comunicaciones y debates del Coloquio de Royaumont<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Siglo Veintiuno de Espa\u00f1a Editores,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> 1987, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">pp. 249-257.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">REVAH, Isra\u00ebl Salvator, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Les marranes\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Revue des \u00c9tudes Juives<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 118\/1, 1959-1960, pp. 29-77.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">ROTH, Cecil,<\/span> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Los jud\u00edos secretos. Historia de los marranos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Altalena, 1979.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">YERUSHALMI, Yosef Hayim,<\/span> <i><span style=\"font-weight: 400;\">De la corte espa\u00f1ola al gueto italiano. Marranismo y juda\u00edsmo en la Espa\u00f1a del <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">xvii<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">. El caso Isaac Cardoso<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Turner, 1989.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91,5],"tags":[587],"class_list":["post-888","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-minorias-religiosas","category-sociedad","tag-lorena-roldan-paz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/888","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=888"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/888\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8543,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/888\/revisions\/8543"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=888"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=888"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=888"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}