{"id":884,"date":"2017-06-02T10:10:09","date_gmt":"2017-06-02T10:10:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=884"},"modified":"2019-02-22T08:49:06","modified_gmt":"2019-02-22T08:49:06","slug":"los-marranos-portugueses-en-andalucia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/los-marranos-portugueses-en-andalucia\/","title":{"rendered":"Los marranos portugueses en Andaluc\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde finales del siglo XVI y a lo largo del XVII, las tierras andaluzas, al igual que muchos otros puntos de la corona de Castilla, recibieron amplios contingentes de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">crist\u00e3os novos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, esto es, de judeoconversos oriundos de Portugal. El fen\u00f3meno alcanz\u00f3 tal intensidad y significaci\u00f3n que, desde determinado punto de vista, el seiscientos ha sido definido como la etapa de los cristianos nuevos portugueses.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Varias son las causas que ayudan a entender este flujo migratorio. Por un lado, hay que considerar la ferocidad que, durante la segunda mitad del siglo XVI<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">y en respuesta al clamor popular y clerical, demostraba el Santo Oficio lusitano en la represi\u00f3n de la herej\u00eda judaizante. A ello se sumaba una coyuntura econ\u00f3mica depresiva en el reino vecino -crisis de subsistencias, presi\u00f3n demogr\u00e1fica, declinaci\u00f3n del imperio luso de ultramar, que ya acusaba la competencia de Inglaterra y Holanda-, lo que indujo a numerosos judeoconversos, sobre todo quienes frecuentaban por motivos profesionales \u00e1mbitos comerciales de diferente calibre, a acariciar la idea de marchar a enclaves con perspectivas de futuro m\u00e1s halag\u00fce\u00f1as, como lo era Andaluc\u00eda. Por si este conjunto de circunstancias no bastaran, la incorporaci\u00f3n de Portugal a los dominios hisp\u00e1nicos en 1580 iba a acrecentar de manera definitiva la llegada de neocristianos portugueses, ya que estos no dudaron en aprovechar la desaparici\u00f3n \u2013pasajera\u2013 de los obst\u00e1culos fronterizos para optimizar sus condiciones vitales. El panorama no pod\u00eda ser m\u00e1s propicio para esa emigraci\u00f3n masiva, que, no obstante, experimentar\u00eda un \u00faltimo impulso durante el valimiento del conde duque de Olivares (1622-1643). En efecto, el favorito de Felipe IV, en su prop\u00f3sito de sanear la alica\u00edda hacienda hispana, decidi\u00f3 desarrollar una pol\u00edtica de colaboraci\u00f3n con los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">homens de neg\u00f3cios <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">lusos, un acercamiento que se tradujo en ciertos beneficios para el conjunto de la minor\u00eda y que alentar\u00eda a no pocos judeoportugueses a trasladarse hasta suelo castellano.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ni que decir tiene que la regi\u00f3n andaluza se alzar\u00eda como uno de los destinos predilectos para los emigrados, ya que sus caracter\u00edsticas geoecon\u00f3micas la convert\u00edan en un lugar especialmente atractivo: su estrat\u00e9gica ubicaci\u00f3n, constituyendo una especie de enlace entre el Mediterr\u00e1neo y el Atl\u00e1ntico, as\u00ed como entre Europa y \u00c1frica; sus buenas comunicaciones con el exterior, particularmente en lo referido a su superficie m\u00e1s llana, el valle del Guadalquivir y la costa; el dinamismo de su actividad comercial, fomentada por una boyante agricultura y una no menos importante artesan\u00eda; o el protagonismo andaluz en lo que toca al comercio con Am\u00e9rica funcionaron como poderosos alicientes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, aquel aflujo poblacional pronto acarre\u00f3 problemas en la sociedad de acogida, pues vino a revitalizar, despu\u00e9s de una fase de relativo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">adormecimiento<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el a\u00f1ejo problema de los judeoconversos o, m\u00e1s bien, de los judaizantes, es decir, de los falsos convertidos al cristianismo, que profesaban el juda\u00edsmo en la clandestinidad. No puede olvidarse que la peculiar trayectoria hist\u00f3rica de los judeoportugueses determin\u00f3 que muchos de ellos continuaran apegados a la fe de sus mayores: primeramente, descend\u00edan, en bastantes casos, de los expulsos en 1492, o de jud\u00edos que, con anterioridad a esa fecha, se trasladaron al cercano territorio luso para escapar de las adversidades padecidas en Castilla y Arag\u00f3n, e incluso de pr\u00f3fugos inquisitoriales. Esto significa que ten\u00edan por ascendientes a individuos vigorosamente aferrados al credo judaico, a pesar de los graves perjuicios que para ellos comportaba. Por otra parte, al promulgarse la deportaci\u00f3n mosaica de Portugal en 1496-1497, Manuel el Afortunado, para eludir la p\u00e9rdida de unos s\u00fabditos diligentes, trabajadores y buenos contribuyentes, frustr\u00f3 la alternativa emigratoria inicialmente contemplada en el decreto, con lo cual la opci\u00f3n del bautismo present\u00f3, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">de facto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, un car\u00e1cter obligatorio y coercitivo. Complicando m\u00e1s la situaci\u00f3n, a estas cristianizaciones no siguieron campa\u00f1as de adoctrinamiento, ni tampoco se emprendi\u00f3 una rigurosa labor de fiscalizaci\u00f3n sobre la rectitud espiritual de los ne\u00f3fitos, pues el soberano portugu\u00e9s se comprometi\u00f3 a no investigarlos en un plazo de dos d\u00e9cadas, luego prorrogado diecis\u00e9is a\u00f1os m\u00e1s. De igual modo, las m\u00e1s tempranas actuaciones del Santo Oficio luso, instituido en 1536, sobresalieron por su moderada contenci\u00f3n. No extra\u00f1a, por ende, que en el fuero interno de la mayor\u00eda de los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">crist\u00e3os novos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> instalados en Andaluc\u00eda la religi\u00f3n jud\u00eda se mantuviera muy viva. Tanto es as\u00ed que, para la generalidad de la sociedad andaluza del XVII, el portugu\u00e9s y el jud\u00edo, sometidos a una identificaci\u00f3n inevitable y autom\u00e1tica, se transformaron en conceptos sin\u00f3nimos, en realidades equiparables. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora bien, el juda\u00edsmo de estos judaizantes era <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">especial<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, puesto que, debido al contexto de ocultaci\u00f3n y aislamiento en que hab\u00eda de subsistir, no pod\u00eda ajustarse con estrictez al canon ortodoxo mosaico, y su distorsi\u00f3n con respecto a este resultaba ineludible. La especifidad de este singular juda\u00edsmo justifica que sea denominado con un t\u00e9rmino propio: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">marranismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de donde deriva la expresi\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">marranos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que se aplica a sus practicantes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por lo dem\u00e1s, la nutrida llegada de criptojud\u00edos lusitanos no solamente fue conflictiva por cuestiones religiosas. El diligente y fruct\u00edfero desenvolvimiento que aquellos hombres mostraban en las ciudades donde se establec\u00edan no tard\u00f3 en suscitar recelos y envidias entre sus vecinos cristianos viejos, pero tambi\u00e9n entre los judeoconversos castellanos, con los que no siempre entablaron relaciones fluidas. Pi\u00e9nsese que entonces, en pleno siglo <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">xvii<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, se viv\u00edan unos tiempos adversos, de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">estrecheces<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en los que, con relativa facilidad, afloraba la competencia por prosperar y superar las precariedades del momento. En ese estado de rivalidad generalizada, todos luchaban contra todos, incluidos unos judeoconversos contra otros. Numerosos marranos portugueses se asentaron en las poblaciones m\u00e1s din\u00e1micas y pujantes de Andaluc\u00eda (Sevilla, Granada, C\u00f3rdoba, M\u00e1laga, Antequera\u2026), donde acometieron variados negocios mercantiles y financieros de diversa entidad, a la vez que se introdujeron en la administraci\u00f3n local con bastante \u00e9xito, asumiendo regidur\u00edas, juradur\u00edas, fielatos, etc. El ambiente de malestar y desconfianza que se gest\u00f3 en consecuencia enrareci\u00f3 la coexistencia entre unos y otros, y cada cierto tiempo estallaban episodios de hostilidad. Sabemos, por ejemplo, que en 1637 las calles de M\u00e1laga se cubrieron de pasquines, alertando a la ciudadan\u00eda sobre la amenaza de los jud\u00edos, quienes tramaban adue\u00f1arse del pa\u00eds. Obviamente, la crisis desatada en la urbe malague\u00f1a con motivo del mort\u00edfero contagio pestilencial de ese a\u00f1o hubo de propiciar tal enturbiamiento de las relaciones, m\u00e1xime hacia un sector de la poblaci\u00f3n que, ya de por s\u00ed, despertaba antipat\u00edas y que, como ha evidenciado el decurso hist\u00f3rico en infinidad de ocasiones, constitu\u00eda el perfecto chivo expiatorio en momentos de dificultades. Incluso hay noticia del ataque por parte de habitantes del lugar a un grupo de judeoportugueses que se dispon\u00edan a abandonar la ciudad por barco, despoj\u00e1ndoles de sus pertenencias y resultando heridos varios de ellos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por \u00faltimo, fruto de esta importante inmigraci\u00f3n de marranos, se intensificaron las redadas inquisitoriales y los procesados por judaizaci\u00f3n acrecieron su cifra, especialmente tras la ca\u00edda pol\u00edtica de Olivares, a cuya labor de protecci\u00f3n hacia la minor\u00eda ya hemos hecho menci\u00f3n. Durante la segunda mitad del siglo <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">xvii<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> se celebraron en Andaluc\u00eda dos autos generales, donde oyeron sus sentencias un alto n\u00famero de conversos lusos, condenados como herejes judaizantes: el primero de ellos tuvo lugar en C\u00f3rdoba, el 3 de mayo de 1665, y el segundo en Granada, el 30 de mayo de 1672.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autora:\u00a0Lorena Rold\u00e1n Paz<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">HUERGA CRIADO, Pilar, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">En la raya de Portugal. Solidaridad y tensiones en la comunidad judeoconversa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Salamanca, Universidad, 1994.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">PIMENTA FERRO TAVARES, Mar\u00eda Jos\u00e9, \u201cLinhas de for\u00e7a da hist\u00f3ria dos judeus em Portugal das origens a actualidade\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Espacio, Tiempo y Forma, Serie III, Historia Medieval<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 6, 1993, pp. 447-473.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">PIMENTA FERRO TAVARES, Mar\u00eda Jos\u00e9, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los jud\u00edos en Portugal<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, MAPFRE, 1992.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">PIMENTA FERRO TAVARES, Mar\u00eda Jos\u00e9 , \u201cO criptojuda\u00edsmo: a afirma\u00e7\u00e3o de alteridade dos crist\u00e3os novos portugueses\u201d, en BARROS, Carlos (ed.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Xudeus e conversos na Historia. Actas do Congreso Internacional. Mentalidades e cultura<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, vol. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">i<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, Ourense-Santiago de Compostela, Deputacion Ourense-La Editorial De La Historia, 1994, pp. 311-324.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">PULIDO SERRANO, Juan Ignacio, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los conversos en Espa\u00f1a y Portugal<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Arco Libros, 2003.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[91,5],"tags":[587],"class_list":["post-884","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-minorias-religiosas","category-sociedad","tag-lorena-roldan-paz"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/884","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=884"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/884\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8544,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/884\/revisions\/8544"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=884"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=884"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=884"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}