{"id":873,"date":"2017-06-01T12:16:50","date_gmt":"2017-06-01T12:16:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=873"},"modified":"2019-02-22T09:48:59","modified_gmt":"2019-02-22T09:48:59","slug":"consules-y-consulados-en-la-andalucia-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/consules-y-consulados-en-la-andalucia-moderna\/","title":{"rendered":"C\u00f3nsules y consulados en la Andaluc\u00eda moderna"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">La privilegiada posici\u00f3n estrat\u00e9gica de Andaluc\u00eda entre los dominios mediterr\u00e1neos y atl\u00e1nticos de la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica, consolidada gracias al monopolio ejercido por la zona del Bajo Guadalquivir para regular y canalizar los cuantiosos beneficios procedentes de la expansi\u00f3n ultramarina, convirtieron dicho territorio en un centro de atracci\u00f3n de mercaderes y de capitales y en uno de los m\u00e1s preciados territorios para el mantenimiento del <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">sistema imperial hisp\u00e1nico<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Andaluc\u00eda no era tan s\u00f3lo la v\u00eda obligada de entrada para acceder a los cada vez m\u00e1s lucrativos mercados americanos y, por ende, a las partidas de metales preciosos, sino que concentraba asimismo algunos de los m\u00e1s din\u00e1micos centros urbanos de la Corona de Castilla cuya creciente demanda explica el inter\u00e9s de las principales potencias europeas por impulsar una activa diplomacia mercantil en la zona y por implantar en sus ciudades una de los m\u00e1s nutridos entramados consulares de Europa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La instituci\u00f3n consular surge a partir del siglo XII en el seno de las pujantes comunas urbanas italianas desde donde se extiende por el Mediterr\u00e1neo occidental. Se trataba, en principio, de un organismo encargado de velar por los intereses de las distintas corporaciones artesanales y mercantiles asentadas en la ciudad, capaz de canalizar sus demandas pol\u00edticas, de garantizar la existencia de una justicia privativa y de dirimir las controversias existentes entre sus miembros. Ahora bien, resulta necesario realizar una clara distinci\u00f3n entre dos tipos de consulados cuyas funciones quedar\u00e1n claramente diferenciadas a medida que se fueron conformando importantes colonias extranjeras. Junto a los \u201cc\u00f3nsules de extranjeros\u201d, que se encargaron de atender las necesidades de una misma comunidad de forasteros fuera de su ciudad de origen, convivieron los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">consulatus maris, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">tribunales dependientes de la administraci\u00f3n municipal y responsables de regular las actividades mercantiles y navales entre los vecinos. En la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica estos gremios de mercaderes se implantar\u00e1n en los principales n\u00facleos mercantiles como Bilbao, Burgos o Sevilla (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Consulado de Cargadores de Sevilla<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">) y acabaron por establecerse tambi\u00e9n en Am\u00e9rica como acreditan los consulados de M\u00e9xico, Lima, Veracruz o La Habana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En Andaluc\u00eda, la presencia de consulados de extranjeros en los principales n\u00facleos mercantiles experiment\u00f3 un notable aumento durante la Edad Moderna. Cada comunidad nacional gozaba de atribuciones y privilegios que derivaban de su grado de asentamiento en la zona, de los acuerdos fraguados con las autoridades locales y, cada vez m\u00e1s, del estado de las relaciones bilaterales entre su lugar de origen y la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica. Las facultades y el ascendiente que pod\u00eda alcanzar cada c\u00f3nsul estaban, por lo tanto, subordinados a cambios coyunturales y depend\u00edan del poder del que gozaba la comunidad nacional a la que representaban en la ciudad en la que ejerc\u00edan el cargo, del grado de cohesi\u00f3n interna en el seno de la naci\u00f3n o de su autonom\u00eda con respecto a las decisiones que emanaban del estado del que eran naturales. En otras muchas ocasiones los c\u00f3nsules no representaban a la naci\u00f3n en su conjunto sino que operaban al servicio de determinadas corporaciones que eran las que los financiaban como era el caso de algunos delegados consulares neerlandeses nombrados directamente por la Sociedad del comercio de Levante de \u00c1msterdam y Middelburgo. Respond\u00edan, por lo tanto, a determinados grupos de presi\u00f3n con intereses mercantiles que, en muchas ocasiones, iban en direcci\u00f3n opuesta al de otras corporaciones o sectores productivos en su lugar de origen. Los c\u00f3nsules se mov\u00edan en un intrincado laberinto institucional y jur\u00eddico por lo que durante toda la Edad Moderna y hasta bien entrado el siglo XIX la instituci\u00f3n consular se mantuvo separada del cuerpo diplom\u00e1tico oficial y sus agentes no gozaron del estatus de representaci\u00f3n oficial. La figura del c\u00f3nsul sufr\u00eda de una cierta opacidad y no gozaba de una tratad\u00edstica semejante a la que se hab\u00eda desarrollado en torno al perfecto embajador. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La principal actividad de los c\u00f3nsules se circunscrib\u00eda al \u00e1mbito local donde se encargaban de custodiar los intereses de los miembros de su naci\u00f3n que, no en vano, deb\u00edan sufragar los gastos de dichas legaciones mediante el pago de una tasa y estaban obligados a someterse a la mediaci\u00f3n jur\u00eddica del c\u00f3nsul en primera instancia. El cargo entra\u00f1aba, por lo tanto, suculentos beneficios pecuniarios y era anhelado por los comerciantes que operaban en cada uno de los consulados desde donde se ejerc\u00eda un control directo sobre una determinada \u00e1rea geogr\u00e1fica mediante una compleja red de factores y subc\u00f3nsules en las ciudades cercanas. Una de las principales atribuciones consulares consist\u00eda en garantizar los derechos de sus connacionales en las ciudades donde operaban y regular los conflictos en el seno de la naci\u00f3n. Interven\u00edan, por lo tanto, en cuestiones privadas concernientes a la sucesi\u00f3n, al inventario de bienes o a la ratificaci\u00f3n de las actas notariales lo que provocaba numerosos altercados con las autoridades locales o con los miembros de otras naciones. Para agilizar los pleitos en los que se ve\u00edan envueltos, los miembros de aquellas comunidades que contaban con mayores privilegios se ve\u00edan amparados en su cometido por la figura del juez conservador nombrado por el rey a petici\u00f3n de los comerciantes entre algunas de las m\u00e1s notables autoridades judiciales para garantizar una justicia privativa que asegurase el respeto de los privilegios e inmunidades de su naci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Junto a estas atribuciones jurisdiccionales y de intermediaci\u00f3n en calidad de \u00a0representantes de su corporaci\u00f3n, los c\u00f3nsules interven\u00edan asimismo en todos los asuntos que ata\u00f1\u00edan a la poblaci\u00f3n flotante de su naci\u00f3n a su paso por la ciudad en la que ostentaban el cargo. Eran los interlocutores naturales de los capitanes de nav\u00edo y deb\u00edan rendir cuentas del comportamiento de la tripulaci\u00f3n ante las autoridades locales. Se encargaban adem\u00e1s de vigilar sus pasaportes, las patentes sanitarias o los certificados con el lugar de origen de las mercanc\u00edas que entraban en el puerto por lo que estaban obligados a mantener una comunicaci\u00f3n fluida con las autoridades aduaneras y los veedores de comercio, pieza clave en la activa <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">pol\u00edtica de guerra econ\u00f3mica <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">practicada por la Corona contra sus enemigos. Esta cuesti\u00f3n suscitaba constantes roces tanto con los ministros reales, que en numerosas ocasiones procedieron a embargar los bienes o a inspeccionar la casa de algunos c\u00f3nsules, como ocurri\u00f3 en julio de 1650 cuando el veedor de comercio de C\u00e1diz entr\u00f3 por la fuerza en la casa del c\u00f3nsul holand\u00e9s Van den Hove. Conflictos que se suscitaban tambi\u00e9n con los propios miembros de su naci\u00f3n que, en ocasiones, se mostraban reticentes a dejarse representar por ellos. Parec\u00eda evidente que aquellos comerciantes o capitanes de nav\u00edo que recurr\u00edan a actividades il\u00edcitas o a la pr\u00e1ctica del contrabando recelaban de la actuaci\u00f3n de unos delegados consulares que no s\u00f3lo pod\u00edan actuar como posibles competidores sino que manten\u00edan tambi\u00e9n una fluida correspondencia tanto con las autoridades locales como con su lugar de origen. No olvidemos que los c\u00f3nsules ejerc\u00edan tambi\u00e9n labores de espionaje o informaban sobre todo tipo de noticias relacionadas con la situaci\u00f3n del mercado, la llegada de flotas de guerra y convoyes o la existencia de posibles disputas en el seno de otras comunidades. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las m\u00faltiples funciones desempe\u00f1adas por los c\u00f3nsules eran una clara expresi\u00f3n de la ausencia de una normativa internacional sustentada en la plena reciprocidad de derechos y capaz de alcanzar un consenso sobre cu\u00e1les eran las franquicias y prerrogativas jurisdiccionales comunes a una instituci\u00f3n que se hab\u00eda conformado sobre la obtenci\u00f3n de privilegios e inmunidades negociados de forma bilateral. La enorme casu\u00edstica y la ausencia de reciprocidad se observa de forma elocuente en el seno de las ciudades andaluzas. A lo largo de los siglos XVII y XVIII, los puertos andaluces vieron multiplicarse el n\u00famero de consulados sin que ello se tradujese en una consolidaci\u00f3n del estatus y del reconocimiento social de sus responsables. La Monarqu\u00eda fue muy renuente a realizar concesiones de naturaleza simb\u00f3lica que pudieran poner en igualdad de condiciones a los c\u00f3nsules con los representantes diplom\u00e1ticos oficiales. El domicilio de los c\u00f3nsules que operaban en sus dominios carec\u00eda de todo tipo de inmunidad y se prohib\u00eda de manera expresa que pudieran exhibir el escudo de su naci\u00f3n en la fachada. Los c\u00f3nsules tampoco disfrutaban de exenciones fiscales, se les imped\u00eda ostentar distintivos de estatus, como el derecho a llevar armas de fuego, y se adoptaron medidas para limitar sus atribuciones jurisdiccionales y someterlas a una estricta supervisi\u00f3n por parte de las autoridades locales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La Corona intent\u00f3 asimismo ejercer un cierto control sobre el nombramiento de los c\u00f3nsules. Una buena prueba de ellos fueron los obst\u00e1culos que en 1612 el Consejo de Estado puso al nuevo c\u00f3nsul propuesto por el rey de Inglaterra para la ciudad de Sevilla. Seg\u00fan se observa en el voto particular emitido por el marqu\u00e9s de Villafranca: \u00ablos c\u00f3nsules de la naciones son en Andaluc\u00eda arraigados o casados en ella, que por muchas razones parece conveniente pues no s\u00f3lo deben servir a su rey natural y serle confidente mas al rey en cuyo reino viven han de ser y deben ser fieles y seguros\u201d. Adem\u00e1s, en aquellas ciudades que contaban con una nutrida e influyente comunidad de connacionales, como ocurr\u00eda con los genoveses en Sevilla, la elecci\u00f3n del c\u00f3nsul, aunque deb\u00eda ser sancionada por el monarca, no depend\u00eda tan s\u00f3lo de la voluntad del gobierno de la rep\u00fablica sino que resultaba necesario contar con el consenso de la comunidad ligur afincada en la ciudad. No en vano, en 1623 estall\u00f3 un duro conflicto entre la junta de nobles genoveses y el menos acaudalado grupo de mercaderes ligures all\u00ed asentados por el monopolio del puesto de c\u00f3nsul y de las dos corredur\u00edas de lonja de que gozaba la rep\u00fablica desde el siglo XIII. En el asunto intervinieron tanto la Audiencia de Sevilla como el Consejo de Estado que, tras analizar el extenso memorial elevado por el embajador de G\u00e9nova, se inclin\u00f3 a favor de los primeros en consonancia con la constituci\u00f3n aristocr\u00e1tica de la rep\u00fablica que reservaba los cargos p\u00fablicos a los miembros de la nobleza. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A medida que se fueron conformando en el seno de las principales monarqu\u00edas europeas estructuras pol\u00edticas m\u00e1s homog\u00e9neas se asisti\u00f3 a un proceso de nacionalizaci\u00f3n del cargo consular semejante al que hab\u00edan practicado las rep\u00fablicas mercantiles que como Venecia y G\u00e9nova hab\u00edan adoptado medidas dr\u00e1sticas para asegurar que el puesto recayese siempre entre las manos de los miembros de la elite dirigente. En momentos de tensi\u00f3n militar se pusieron objeciones para que determinadas naciones neutrales o aliadas se dejasen representar por c\u00f3nsules procedentes de una naci\u00f3n enemiga. En 1710 el Consejo de Estado solicit\u00f3 informaci\u00f3n a las autoridades locales antes de permitir que el holand\u00e9s Carlos Panhuis siguiese ejerciendo el puesto de c\u00f3nsul de la naci\u00f3n sueca en C\u00e1diz como ven\u00eda desempe\u00f1ando desde hac\u00eda 6 a\u00f1os. Este proceso de nacionalizaci\u00f3n no era, sin embargo, aplicable a aquellas estructuras pol\u00edticas que, a lo largo del siglo XVIII, siguieron estando caracterizadas por una fuerte fragmentaci\u00f3n territorial. Las redes consulares al servicio del Sacro Imperio se caracterizaron por su heterogeneidad nacional como pone de manifiesto el caso de Paolo Greppi, mercader de B\u00e9rgamo radicado en C\u00e1diz que ejerci\u00f3 contempor\u00e1neamente en dicha ciudad las atribuciones de c\u00f3nsul del Imperio, de Toscana y de Ragusa. En otras ocasiones eran los propios mercaderes los que jugaban con la confusi\u00f3n en torno a su lugar de origen. Las diferencias entre flamencos, holandeses y comerciantes alemanes procedentes de las ciudades hanse\u00e1ticas no eran muy claras lo que les permit\u00eda recurrir a diversas pr\u00e1cticas fraudulentas como las utilizadas por los hombres de negocios de las Provincias Unidas para escapar a la pol\u00edtica de embargos puesta en marcha por el rey cat\u00f3lico durante el largo conflicto militar entre Madrid y La Haya.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cada comunidad actuaba de un modo fuertemente corporativo y, adem\u00e1s del consulado, sol\u00eda contar con otros espacios de identificaci\u00f3n y de ayuda como hermandades, obras p\u00edas, cofrad\u00edas \u00a0y \u00a0hospitales. Por ello no debe sorprendernos que, incluso una vez firmada la paz con la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica, muchos comerciantes holandeses se incorporasen alternativamente y seg\u00fan sus deseos de arraigo en la ciudad de acogida o en conformidad con su adscripci\u00f3n religiosa, en el seno del consulado holand\u00e9s o del flamenco, que representaba a los miembros de la Antigua Naci\u00f3n flamenca, esto es, a los antiguos s\u00fabditos cat\u00f3licos de la monarqu\u00eda. El peso de estas corporaciones alternativas para canalizar los intereses de determinadas comunidades nacionales en el exterior explica que, en algunas ciudades, los comerciantes prefiriesen escapar a los controles de sus respectivos c\u00f3nsules a la hora de velar por sus intereses. En C\u00e1diz, aunque tambi\u00e9n menudearon los altercados en el seno de la comunidad genovesa y hubo fuerte resistencia a abonar las contribuciones solicitadas por el c\u00f3nsul, \u00e9ste logr\u00f3 cumplir con mayor eficacia que su hom\u00f3logo holand\u00e9s su trabajo de mediaci\u00f3n. El mayor peligro para la estabilidad de la naci\u00f3n genovesa radicaba en la creciente tendencia de sus miembros m\u00e1s adinerados hacia la naturalizaci\u00f3n como el mejor mecanismo para poder acceder directamente al comercio con las Indias y como la v\u00eda m\u00e1s adecuada para esquivar las crecientes dificultades a las que la Corona somet\u00eda a los extranjeros. Medidas regulatorias que quedaron expresadas de forma palmaria en la Real C\u00e9dula de 20 de julio de 1791 por la que se limitaba ostensiblemente su libertad de movimiento mediante la elaboraci\u00f3n de un registro y la obligaci\u00f3n de elegir entre la condici\u00f3n de <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">transe\u00fante o la de avecindado<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El deseo de controlar las actividades de las comunidades for\u00e1neas asentadas en el reino y de limitar sus numerosas exenciones y privilegios corr\u00eda en paralelo con la voluntad de la Corona por supervisar de manera m\u00e1s rigurosa el funcionamiento de los consulados. La pol\u00edtica <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">reformista emprendida por los Borbones <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">desde su acceso al trono se puso de manifiesto nada m\u00e1s terminar el conflicto sucesorio con la creaci\u00f3n en 1714 de la Junta de Dependencias de Extranjeros que se esforz\u00f3 por estandarizar el estatus consular y por ejercer un estricta fiscalizaci\u00f3n sobre todos los negocios relacionados con los extranjeros: nombramientos y aprobaci\u00f3n de c\u00f3nsules, vicec\u00f3nsules y jueces conservadores; reclamaci\u00f3n de presas; exenci\u00f3n de contribuciones; protecci\u00f3n a los prisioneros o elaboraci\u00f3n de matr\u00edculas de extranjeros. Un esfuerzo de regularizaci\u00f3n de la instituci\u00f3n consular que no afectaba tan s\u00f3lo a los c\u00f3nsules que operaban en Andaluc\u00eda sino tambi\u00e9n a los que la Corona remit\u00eda al exterior.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor:\u00a0Manuel Herrero S\u00e1nchez<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">AGLIETTI, Marcella; HERRERO, Manuel y ZAMORA, Francisco (Eds.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los c\u00f3nsules de extranjeros en la Edad Moderna y principios de la Edad Contempor\u00e1nea<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Ediciones Doce Calles, 2013.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">BUSTOS RODRIGUEZ, Manuel, \u201cConsulats et consuls \u00e0 Cadiz au XVIIIe si\u00e8cle: une approche\u201d en J. Ulbert y G. Le Bou\u00ebdec \u00a0(eds.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La fonction consulaire \u00e0 l\u2019\u00e9poque moderne. L\u2019affirmation d\u2019une institution \u00e9conomique et politique (1500-1700),<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Rennes, Presses Universitaires de Rennes, 2006, pp. 259-277. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">COLLADO VILLALTA, Pedro, \u201cLa naci\u00f3n genovesa en la Sevilla de la carrera de Indias: declive mercantil y p\u00e9rdida de la autonom\u00eda consular\u201d, en Actas del I Coloquio Hispano-Italiano Presencia italiana en Andaluc\u00eda, siglos XIV-XVII, Sevilla, CSIC-EEHA, 1985, pp. 53-114.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">CRESPO SOLANA, Ana, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Entre C\u00e1diz y los Pa\u00edses Bajos. Una comunidad en la ciudad de la ilustraci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, C\u00e1diz, Fundaci\u00f3n Municipal de Cultura del Ayuntamiento, 2001.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GIRARD, Albert, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La rivalit\u00e9 commerciale et maritime entre S\u00e9ville et Cadix jusqu&#8217;au XVIIIe si\u00e8cle<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, De Boccard, Par\u00eds, 1932.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">HERRERO S\u00c1NCHEZ, Manuel, \u201cLa red consular europea y la diplomacia mercantil en la Edad Moderna\u201d en \u00a0IGLESIAS, Juan Jos\u00e9, P\u00c9REZ GARC\u00cdA, Rafael y FERN\u00c1NDEZ CHAVES, Manuel (ed.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Comercio y cultura en la Edad Moderna<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Sevilla, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Sevilla, 2015, pp. 135-164.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">PRADELLS NADAL, Jes\u00fas, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Diplomacia y comercio. La expansi\u00f3n consular espa\u00f1ola en el siglo XVIII<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Alicante,Universidad de Alicante, 1992.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-wrapper#fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-content{  text-align: left; }<\/style><div class=\"fusion-recent-works fusion-portfolio-element fusion-portfolio fusion-portfolio-1 fusion-portfolio-grid fusion-portfolio-paging-none fusion-portfolio-one fusion-portfolio-unboxed fusion-portfolio-text fusion-portfolio-rollover\" data-id=\"-rw-1\" data-columns=\"one\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-wrapper .fusion-col-spacing{padding:10px;}<\/style><div class=\"fusion-portfolio-wrapper\" id=\"fusion-portfolio-1\" data-picturesize=\"auto\" data-pages=\"1\" style=\"margin:-10px;\"><article id=\"portfolio-1-post-870\" class=\"fusion-portfolio-post consules-y-consulados sociedad fusion-col-spacing post-870\"><div class=\"fusion-portfolio-content-wrapper\" style=\"border:none;\"><span class=\"vcard rich-snippet-hidden\"><span class=\"fn\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/author\/fgm847\/\" rel=\"author\">fgm847<\/a><\/span><\/span><span class=\"updated rich-snippet-hidden\">2017-06-01T12:12:06+00:00<\/span><div  class=\"fusion-image-wrapper\" aria-haspopup=\"true\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"624\" src=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Vista-de-C\u00e1diz-en-el-siglo-XVII.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-post-image\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Vista-de-C\u00e1diz-en-el-siglo-XVII-200x156.jpg 200w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Vista-de-C\u00e1diz-en-el-siglo-XVII-400x312.jpg 400w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Vista-de-C\u00e1diz-en-el-siglo-XVII-600x468.jpg 600w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Vista-de-C\u00e1diz-en-el-siglo-XVII.jpg 800w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 640px) 1100px, \" \/><div class=\"fusion-rollover\">\n\t<div class=\"fusion-rollover-content\">\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/plano-de-cadiz-siglo-xvii\/?portfolioCats=90\">Plano de C\u00e1diz, siglo XVII<\/a>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-sep\"><\/div>\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-gallery\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Vista-de-C\u00e1diz-en-el-siglo-XVII.jpg\" data-options=\"\" data-id=\"870\" data-rel=\"iLightbox[gallery-rw-1]\" data-title=\"Vista de C\u00e1diz en el siglo XVII\" data-caption=\"\">\n\t\t\t\t\t\tGaler\u00eda\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"fusion-rollover-title\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-title-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/plano-de-cadiz-siglo-xvii\/?portfolioCats=90\">\n\t\t\t\t\t\tPlano de C\u00e1diz, siglo XVII\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-categories\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/consules-y-consulados\/\" rel=\"tag\">C\u00f3nsules y consulados<\/a>, <a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/sociedad\/\" rel=\"tag\">Sociedad<\/a><\/div>\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-link-wrapper\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/plano-de-cadiz-siglo-xvii\/?portfolioCats=90\" aria-label=\"Plano de C\u00e1diz, siglo XVII\"><\/a>\n\t<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fusion-portfolio-content\"><div class=\"fusion-post-content\"><p> T\u00edtulo: Plano de C\u00e1diz, siglo XVII. Fuente:\u00a0Dominio p\u00fablico.    <\/p><div class=\"fusion-portfolio-buttons\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/plano-de-cadiz-siglo-xvii\/?portfolioCats=90\" class=\"fusion-button fusion-button-default fusion-button-default-size fusion-button-flat\">Aprender m\u00e1s<\/a><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-double\"><\/div><\/article><article id=\"portfolio-1-post-867\" class=\"fusion-portfolio-post consules-y-consulados sociedad fusion-col-spacing post-867\"><div class=\"fusion-portfolio-content-wrapper\" style=\"border:none;\"><span class=\"vcard rich-snippet-hidden\"><span class=\"fn\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/author\/fgm847\/\" rel=\"author\">fgm847<\/a><\/span><\/span><span class=\"updated rich-snippet-hidden\">2017-06-01T12:08:37+00:00<\/span><div  class=\"fusion-image-wrapper\" aria-haspopup=\"true\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1600\" height=\"1188\" src=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/1771-Plano-Pablo-Olavide-Calle-Genova-Sevilla.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-post-image\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/1771-Plano-Pablo-Olavide-Calle-Genova-Sevilla-200x149.jpg 200w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/1771-Plano-Pablo-Olavide-Calle-Genova-Sevilla-400x297.jpg 400w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/1771-Plano-Pablo-Olavide-Calle-Genova-Sevilla-600x446.jpg 600w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/1771-Plano-Pablo-Olavide-Calle-Genova-Sevilla-800x594.jpg 800w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/1771-Plano-Pablo-Olavide-Calle-Genova-Sevilla-1200x891.jpg 1200w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/1771-Plano-Pablo-Olavide-Calle-Genova-Sevilla.jpg 1600w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 640px) 1100px, \" \/><div class=\"fusion-rollover\">\n\t<div class=\"fusion-rollover-content\">\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/calle-genova-sevilla\/?portfolioCats=90\">Calle G\u00e9nova, Sevilla<\/a>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-sep\"><\/div>\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-gallery\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/1771-Plano-Pablo-Olavide-Calle-Genova-Sevilla.jpg\" data-options=\"\" data-id=\"867\" data-rel=\"iLightbox[gallery-rw-1]\" data-title=\"1771 Plano Pablo Olavide - Calle Genova Sevilla\" data-caption=\"\">\n\t\t\t\t\t\tGaler\u00eda\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"fusion-rollover-title\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-title-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/calle-genova-sevilla\/?portfolioCats=90\">\n\t\t\t\t\t\tCalle G\u00e9nova, Sevilla\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-categories\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/consules-y-consulados\/\" rel=\"tag\">C\u00f3nsules y consulados<\/a>, <a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/sociedad\/\" rel=\"tag\">Sociedad<\/a><\/div>\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-link-wrapper\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/calle-genova-sevilla\/?portfolioCats=90\" aria-label=\"Calle G\u00e9nova, Sevilla\"><\/a>\n\t<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fusion-portfolio-content\"><div class=\"fusion-post-content\"><p> T\u00edtulo:\u00a0Calle G\u00e9nova en el plano de Olavide de Sevilla de 1771. Lugar donde se encontraba el consulado de G\u00e9nova. Fuente: Plano Olavide, 1771.    <\/p><div class=\"fusion-portfolio-buttons\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/calle-genova-sevilla\/?portfolioCats=90\" class=\"fusion-button fusion-button-default fusion-button-default-size fusion-button-flat\">Aprender m\u00e1s<\/a><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-double\"><\/div><\/article><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87,5],"tags":[576],"class_list":["post-873","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-extranjeros","category-sociedad","tag-manuel-herrero-sanchez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/873","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=873"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/873\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8579,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/873\/revisions\/8579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=873"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=873"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=873"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}