{"id":8424,"date":"2019-04-01T12:05:45","date_gmt":"2019-04-01T12:05:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=8424"},"modified":"2019-04-01T12:05:45","modified_gmt":"2019-04-01T12:05:45","slug":"la-pirateria-berberisca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-pirateria-berberisca\/","title":{"rendered":"La pirater\u00eda berberisca"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p>El \u00e1mbito del Mar de Albor\u00e1n y la pirater\u00eda constituyeron desde la Edad Antigua un modelo predatorio que, a partir de la \u00e9poca medieval, se constituy\u00f3 como un modus vivendi de la regi\u00f3n. A partir de la conquista del Reino de Granada, con la llegada de emigrantes andalus\u00edes a diversos enclaves de Berber\u00eda, el paradigma fue perfeccion\u00e1ndose. Su conocimiento de la costa, costumbres e idioma los hac\u00eda expertos gu\u00edas, lenguas, adalides e, incluso, arr\u00e1eces (capitanes) que, en muchos casos, contaron con la connivencia de los correligionarios que permanec\u00edan en la pen\u00ednsula. Las \u201ccabalgadas\u201d berberiscas desde el mar fueron tan recurrentes en las orillas andaluzas que en zonas como la almeriense lleg\u00f3 a identificarse en tal grado para que fuese denominada como \u201cCosta de los Piratas\u201d.<\/p>\n<p>Con bases importantes, especialmente en el Magreb (T\u00e1nger, Pe\u00f1\u00f3n de V\u00e9lez de la Gomera, Mazalquivir, Argel, T\u00fanez,\u2026), sus ataques en el Mediterr\u00e1neo y el Atl\u00e1ntico eran sorpresivos sobre las localidades litorales y de r\u00e1pido refugio en la costa norteafricana. En sus acciones robaban y saqueaban y, sobre todo, capturaban rehenes para pedir posteriormente rescate por ellos o, en caso de no obtenerlo, reducirlos a esclavitud para nutrir el comercio esclavista del mercado musulm\u00e1n. Estas \u201crazias\u201d tambi\u00e9n se extendieron a las naves cristianas en tr\u00e1nsito, especialmente tras la incorporaci\u00f3n de algunos presidios norteafricanos.<\/p>\n<p>Conforme se perfil\u00f3 la frontera de allende, los piratas consideraron sus asaltos como una forma de Guerra Santa. Por otro lado, en el transcurso de los inicios del siglo XVI en la regi\u00f3n se implantaron reg\u00edmenes musulmanes que conllevaron tambi\u00e9n la aparici\u00f3n de <em>corsarios berberiscos<\/em>. En efecto, al ir incorpor\u00e1ndose las plazas de Tr\u00edpoli, T\u00fanez y Argel al dominio otomano, la costa norteafricana fue constituy\u00e9ndose en un entramado de dependencia aut\u00f3nomas -Estados berberiscos- que actuar\u00edan de forma pir\u00e1tica aunque bajo su amparo y pabell\u00f3n, consider\u00e1ndose, pues, las acciones pir\u00e1ticas como asaltos musulmanes. Similar comportamiento se desarroll\u00f3 en diversos puertos de Marruecos, desde donde se produjeron muchas incursiones pir\u00e1ticas.<\/p>\n<p>De gran repercusi\u00f3n fueron los asaltos de M\u00e1laga (1505), Motril (1523), Albu\u00f1ol (1549), N\u00edjar (1562), Tabernas (1566)\u2026 Famosos corsarios fueron los hermanos Barbarroja, quienes desde Argel sembraron el terror en el Mediterr\u00e1neo oriental y los piratas de la rep\u00fablica independiente de Sal\u00e9, en el Mediterr\u00e1neo occidental y atl\u00e1ntico. Las capturas pir\u00e1ticas y corsarias en el litoral andaluz ocasionaron el pr\u00e1ctico abandono del litoral, especialmente oriental, por temor a los asaltos. El litoral se plag\u00f3 de una red de torres y castillos para defenderse, dando origen la pirater\u00eda a la frase popular \u201cno hay moros en la costa\u201d. A\u00fan con todo hubo zonas inh\u00f3spitas donde fue muy dif\u00edcil el poblamiento, como el cabo de Gata, verdadero nido de piratas donde hac\u00edan con toda impunidad incursiones y aguadas. De igual moco en ambas orillas del Mar de Albor\u00e1n se desarroll\u00f3 toda una red de solidaridad y para auxiliar el cautiverio se extendieron \u00f3rdenes religiosas, como los trinitarios y mercedarios, para el rescate de cautivos y alivio de sus familias. Muchos de los cautivos liberados se convirtieron en intermediarios de rescates, ya que su conocimiento de la lengua y cultura pir\u00e1tica los hac\u00eda buenos interlocutores. Famoso fue el sacerdote del levante almeriense, Diego Mar\u00edn, quien a partir de 1579 acab\u00f3 sirviendo de embajador del rey Felipe II ante el sult\u00e1n marroqu\u00ed Ahmad al-Mansur.<\/p>\n<p>Al t\u00e9rmino de la guerra de Las Alpujarras (1568-1571) los ataques pir\u00e1ticos, especialmente sobre las costas del reino de Granada, continuaron. Muchos de ellos contaron con el asesoramiento de los moriscos que lograron huir a Berber\u00eda, como El Joraique, afamado monf\u00ed que despu\u00e9s de huir a \u00c1frica fue pirata. Uno de los m\u00e1s impactantes tuvo lugar en Cuevas del Almanzora en 1573, saqueada por El Doghal\u00ed, y que supuso un duro golpe por el gran n\u00famero de esclavos (en su mayor\u00eda repobladores) que cautiv\u00f3. Los asaltos se reducir\u00edan progresivamente en los a\u00f1os posteriores, aunque hubo algunos destacados piratas como Murat Ag\u00e1 (Morato Arr\u00e1ez), reduci\u00e9ndose en el primer cuarto del siglo XVII, centuria en donde sobresali\u00f3 la rep\u00fablica de Sal\u00e9-Rabat. Sin embargo las actuaciones pir\u00e1ticas fueron progresivamente menores en el sector occidental, pues\u00a0 el alcance de los nav\u00edos hispanos oblig\u00f3 a los estados berber\u00edscos a pactar y dejar de atacar a las naves cristianas. No obstante el fen\u00f3meno pir\u00e1tico, aunque contenido, sigui\u00f3 siendo una lacra durante las centurias siguientes, aumentando ligeramente en el siglo XVIII, cuando durante la Guerra de Sucesi\u00f3n (1700-1714) se perdieron Or\u00e1n y Mers-el-Kebir y disminuy\u00f3 el dominio mar\u00edtimo espa\u00f1ol. Se erradicar\u00eda finalmente a principios del siglo XIX con la conquista francesa de Argelia.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor:\u00a0Valeriano S\u00e1nchez Ramos<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>BRAUDEL, Ferdinand, <em>El Mediterr\u00e1neo y el mundo mediterr\u00e1neo en la \u00e9poca de Felipe II,<\/em> M\u00e9xico, FCE, 1987.<\/p>\n<p>GARC\u00cdA ARENAL, Mercedes y BUNES IBARRA, Miguel \u00c1ngel, <em>Los espa\u00f1oles y el Norte de \u00c1frica. Siglos XV al XVIII,<\/em> Madrid, Ed. Mapfre, 1992.<\/p>\n<p>MU\u00d1OZ BUEND\u00cdA, Antonio, \u00abUn enclave estrat\u00e9gico del Mediterr\u00e1neo espa\u00f1ol: el Cabo de Gata (Almer\u00eda) en el siglo XVI\u00bb, en <em>Actas del Congreso la Frontera Oriental Nazar\u00ed como Sujeto Hist\u00f3rico (S.XIII-XVI),<\/em> Almer\u00eda, Instituto de Estudios Almerienses, 1997, pp. 639-645.<\/p>\n<p>TAPIA GARRIDO, Jos\u00e9 \u00c1ngel, \u00abLa costa de los piratas\u00bb, <em>Revista de Historia Militar<\/em>, 32, 1970, pp. 73-103.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":101011,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[582],"class_list":["post-8424","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-militares-y-ejercito","tag-valeriano-sanchez-ramos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8424","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101011"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8424"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8424\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9124,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8424\/revisions\/9124"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8424"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8424"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8424"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}