{"id":824,"date":"2017-05-31T10:53:06","date_gmt":"2017-05-31T10:53:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=824"},"modified":"2019-02-22T08:58:22","modified_gmt":"2019-02-22T08:58:22","slug":"el-reclutamiento-senorial-en-andalucia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/el-reclutamiento-senorial-en-andalucia\/","title":{"rendered":"El reclutamiento se\u00f1orial en Andaluc\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante la Edad Media, las huestes nobiliarias hab\u00edan sido una parte fundamental de todos los ej\u00e9rcitos europeos, siendo su aportaci\u00f3n esencial durante la Reconquista. Pero desde el medioevo hasta el siglo XVII se va a producir una importante evoluci\u00f3n dentro de las aportaciones armadas de la nobleza, su colaboraci\u00f3n en el reclutamiento de los ej\u00e9rcitos del rey y su participaci\u00f3n personal en el campo de batalla. Si bien esta evoluci\u00f3n ya estaba presente en los reinados de Carlos V y Felipe II, desde mediados del siglo XVII se acelerar\u00e1n los cambios, cre\u00e1ndose novedosas contribuciones militares. Pero este periodo se distinguir\u00e1 principalmente por la cada vez m\u00e1s escasa colaboraci\u00f3n armada de los nobles con respecto del rey, en parte motivada por m\u00faltiples factores de crisis. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los deberes militares de la aristocracia formaban parte de su obligaci\u00f3n ancestral de defender el pa\u00eds cuando fuera necesario \u2013algo que igualmente deb\u00edan cumplir el resto de los habitantes del reino\u2013, desempe\u00f1ando los nobles sus tradicionales funciones militares por las que tiempo atr\u00e1s hab\u00edan recibido sus privilegios y tierras. Pero la evoluci\u00f3n del estado moderno y la revoluci\u00f3n militar har\u00e1n que las habituales aportaciones nobiliarias queden ciertamente desfasadas y anquilosadas en el tiempo. Conforme fue avanzando el siglo XVI, en los ej\u00e9rcitos europeos se fragu\u00f3 la profesionalizaci\u00f3n y especializaci\u00f3n de los soldados, siendo m\u00e1s esencial la permanencia que los servicios espor\u00e1dicos y puntuales, perdiendo importancia la caballer\u00eda pesada noble en favor de otros cuerpos profesionales. La hueste medieval, espor\u00e1dica, generalizada y de escasa calidad, es sustituida por unos cuerpos profesionales permanentes que pueden servir todo el a\u00f1o lejos de sus casas, aunque el reclutamiento de los hombres pueda llegar a ser complicado al necesitarse numerosos voluntarios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los problemas de captaci\u00f3n de voluntarios har\u00e1n que a lo largo del siglo XVI el gobierno busque la colaboraci\u00f3n de la nobleza en las facetas reclutadoras. Las peticiones de colaboraci\u00f3n cursadas por la Corona van a ser constantes desde las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XVI, intentado que la nobleza aportase tanto dinero como hombres para las necesidades militares de la monarqu\u00eda. La participaci\u00f3n de la nobleza en el reinado de Felipe II \u2013y en anteriores reinados\u2013, principalmente para actividades de defensa del propio territorio, fue habitual y valiosa para algunas coyunturas precisas, especialmente para la rebeli\u00f3n morisca o en las operaciones de conquista de Portugal. Pero lo cierto es que la actividad de reclutamiento de la nobleza hispana generaba fundamentalmente el apercibimiento temporal de hombres en sus propios territorios, actuando los nobles como meros intermediarios entre los municipios y la Corona. Aunque en algunos casos las aportaciones armadas de los nobles en la frontera hayan sido vistas como importantes, \u00e9stas en general se ce\u00f1\u00edan a la propia defensa del territorio y no tanto a una contribuci\u00f3n extraordinaria de la nobleza, que generalmente solo asist\u00eda con hombres cuando era necesario. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero el cambio fundamental se produjo a mediados del siglo XVII, cuando los nobles se consolidaron como intermediarios dentro del reclutamiento, ya fuera reclutando hombres para la Corona mediante su intervenci\u00f3n y mediaci\u00f3n directa, o realizando asientos en los que alistar\u00e1n hombres a cambio de dinero u otras contraprestaciones, como si se tratara de un empresario m\u00e1s. Durante el siglo XVII la gran novedad ser\u00e1 que la nobleza puntualmente llegue a levantar hombres para la incorporaci\u00f3n de \u00e9stos en el ej\u00e9rcito real, aunque este reclutamiento directo ser\u00e1 mucho menor del que siempre se ha pensando. Con la creaci\u00f3n de la Junta de Coroneles se pretendi\u00f3 que los grandes nobles se comprometieran a reclutar tropas. En las primeras \u00f3rdenes de 1632 se intent\u00f3 que once Grandes formaran un regimiento cada uno, extendi\u00e9ndose hasta los 17 en 1634, no siendo ya en esa \u00e9poca algo indispensable la Grandeza, rebaj\u00e1ndose la cuant\u00eda de los hombres pedidos, que fue variable, al pedirse desde los 1.000 infantes a los nobles m\u00e1s humildes y 3.000 a los m\u00e1s opulentos, como el propio Conde-Duque, mientras los nobles intermedios eran instados a aportar 64 compa\u00f1\u00edas de caballos de 80 jinetes cada una. La respuesta a la petici\u00f3n fue bastante tibia, y no toda la aristocracia acept\u00f3 el encargo, ya que muchos intentaron excusarse. Pero tras las repetidas instancias y presiones \u2013siendo incluso algunos desterrados a sus estados por no completar sus regimientos\u2013 la mayor\u00eda no tuvieron m\u00e1s remedio que cumplir.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con este sistema se dese\u00f3 que los Grandes tomaran las riendas de la guerra y formaran unidades militares que en cierta manera les pertenec\u00edan, y sobre las cuales ten\u00edan una importante autoridad. Ellos eran los que nombraban a los oficiales, aunque formalmente la patente ten\u00eda la firma real y su aprobaci\u00f3n, aunque se daba en blanco para que los nobles la entregaran a sus candidatos. Mediante este sistema la monarqu\u00eda no aspiraba a rebajar los costes del reclutamiento, sino que estaba interesada en el poder de captaci\u00f3n de la vieja nobleza territorial. Pocas veces los grandes se hicieron cargo del coste directo del reclutamiento, debido a que en la mayor parte de los casos no pod\u00edan sufragar estos gastos por el elevado endeudamiento, por lo que fue el rey quien pag\u00f3 a la aristocracia por ejercer como intermediaria. La mayor\u00eda de los Grandes que formaron regimientos se ajustaron al reclutamiento a cambio de dinero efectivo para subsanar deudas y fundamentalmente a cargo de los encabezamientos de rentas sobre sus estados, enajenaciones de tierras, permisos para concertar censos sobre sus bienes y otras mercedes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si bien llegaron a formarse distintos regimientos, muy pocos consiguieron reunir los hombres estipulados. De los veinti\u00fan t\u00edtulos y grandes implicados solo cuatro intentaron reunir todos los hombres que se les exig\u00edan, y el Conde-Duque fue el \u00fanico que complet\u00f3 totalmente su coronel\u00eda. A la altura de 1638, la mayor parte de los regimientos ya estaban casi desmantelados, y aunque se intent\u00f3 que los coroneles volvieran a reclutarlos no se consigui\u00f3 ante el desinter\u00e9s de la mayor\u00eda. La medida no logr\u00f3 el objetivo previsto de crear nuevas unidades militares en el ej\u00e9rcito que pertenecieran a la gran nobleza, y que fuera \u00e9sta la encargada de dirigir a los hombres y remplazar peri\u00f3dicamente sus bajas, modelo que en parte s\u00ed se termin\u00f3 creando en el ej\u00e9rcito franc\u00e9s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tras esta coyuntura, durante el resto del siglo la intermediaci\u00f3n de la nobleza a favor del reclutamiento allanar\u00e1 las acciones a los oficiales reales, pero lo cierto es que el alistamiento de tropas ser\u00e1 durante el siglo XVII una tarea de la Corona y sus oficiales, que llegar\u00e1n a reclutar tambi\u00e9n en tierras se\u00f1oriales. De hecho durante la segunda mitad del siglo XVII la nobleza sirvi\u00f3 a la monarqu\u00eda con unos pocos centenares de hombres. Esta medida no era habitual, ci\u00f1\u00e9ndose generalmente a momentos muy concretos de particular crisis y relevancia militar. Las tropas que se ped\u00edan por este medio eran soldados voluntarios que ser\u00edan alistados por los mismos procedimientos que el resto, aunque en territorios se\u00f1oriales bajo la intervenci\u00f3n del propio noble y a su cargo y costa, incorpor\u00e1ndose al ej\u00e9rcito como profesionales. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">De entre toda la nobleza espa\u00f1ola, la andaluza va a ser una de las m\u00e1s colaboradoras, en virtud de su adhesi\u00f3n, pero fundamentalmente debido a su importancia territorial y poder. Esta nobleza actuar\u00e1 de manera diferente, teniendo una mayor participaci\u00f3n que otras, especialmente durante el reinado de Carlos II. La diferencia estaba especialmente marcada por tres factores, la posesi\u00f3n de importantes tierras, la poblaci\u00f3n de estos \u00e1mbitos y la existencia o no de factores de crisis dentro de las haciendas nobles. A grandes rasgos, la nobleza m\u00e1s colaboradora estaba localizada fundamentalmente entre las actuales provincias de Sevilla, Huelva, C\u00e1diz y C\u00f3rdoba, siendo representada por grandes casas con importantes territorios, como las de Osuna, Medinaceli, Medina Sidonia, Priego, Alcal\u00e1 o Arcos, otras for\u00e1neas pero asentadas en la zona a trav\u00e9s de la concentraci\u00f3n de t\u00edtulos o los matrimonios \u2013Sesa o Cardona\u2013 y casas m\u00e1s peque\u00f1as como las de Comares, Estepa, el Carpio, Alcaudete, Algaba o Villamanrrique.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor:\u00a0Antonio Jos\u00e9 Rodr\u00edguez Hern\u00e1ndez<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GARC\u00cdA HERN\u00c1N, David, \u201cFelipe II y el levantamiento de tropas se\u00f1oriales\u201d, en MART\u00cdNEZ MILL\u00c1N, Jos\u00e9 (ed.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Felipe II (1527-1598). Europa y la Monarqu\u00eda Cat\u00f3lica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Parteluz, 1998, Tomo II, pp. 333-344. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GARC\u00cdA HERN\u00c1N, David, \u201cLa funci\u00f3n militar de la nobleza en los or\u00edgenes de la Espa\u00f1a Moderna\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Gladius<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> 20, 2000, pp. 285-300.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GARC\u00cdA HERN\u00c1N, David, \u201cLa nobleza castellana y el servicio militar: permanencias y cambios en los siglos XVI y XVII a partir de los conflictos de Portugal\u201d, en Enrique GARC\u00cdA HERN\u00c1N, E. y MAFFI, D. (eds.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Guerra y sociedad en la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica: Pol\u00edtica, Estrategia y Cultura en la Europa Moderna (1500-1700), <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Madrid, CSIC, 2006, Volumen II, pp. 97-133.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">RODR\u00cdGUEZ HERN\u00c1NDEZ, Antonio Jos\u00e9, \u201cLos servicios de la nobleza y el reclutamiento se\u00f1orial en Andaluc\u00eda durante la segunda mitad del siglo XVII\u201d, en<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">AND\u00daJAR CASTILLO, Francisco y D\u00cdAZ L\u00d3PEZ, Juli\u00e1n Pablo (Coords.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los se\u00f1or\u00edos en la Andaluc\u00eda Moderna.<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">El Marquesado de los V\u00e9lez<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Almer\u00eda, Instituto de Estudios Almerienses, 2007, pp. 639-654.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">RODR\u00cdGUEZ HERN\u00c1NDEZ, Antonio Jos\u00e9, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los Tambores de Marte. El Reclutamiento en Castilla durante la segunda mitad del siglo XVII (1648-1700)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Valladolid, Universidad de Valladolid, 2011.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">THOMPSON, I.A.A., <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Guerra y decadencia. Gobierno y administraci\u00f3n en la Espa\u00f1a de los Austrias, 1560-1620<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Barcelona, Cr\u00edtica, 1981.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[60,5],"tags":[588],"class_list":["post-824","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-militares-y-ejercito","category-sociedad","tag-antonio-jose-rodriguez-hernandez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=824"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/824\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8550,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/824\/revisions\/8550"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}