{"id":7979,"date":"2019-04-01T11:50:51","date_gmt":"2019-04-01T11:50:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=7979"},"modified":"2019-04-01T11:51:24","modified_gmt":"2019-04-01T11:51:24","slug":"esclavitud-morisca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/esclavitud-morisca\/","title":{"rendered":"Esclavitud morisca"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p>El gran problema que se plantea a Felipe II por lo que a la esclavitud se refiere son los moriscos. Los moriscos eran s\u00fabditos de la Corona, pero sobre todo estaban bautizados y la esclavizaci\u00f3n de otros cristianos era ilegal. Por tanto, desde comienzos de la sublevaci\u00f3n de los moriscos en las Alpujarras (dic-1569), se levant\u00f3 una pol\u00e9mica sobre la legitimidad de la esclavitud morisca; pol\u00e9mica de la que se hizo eco M\u00e1rmol de Carvajal. Felipe II se hizo aconsejar de presidentes y oidores de la Chanciller\u00eda de Granada, del Clero y del Consejo Real y resolvi\u00f3 finalmente esclavizar a los adolescentes y adultos, y dejar libres a las mujeres mayores de 9 a\u00f1os y medio y a los hombres mayores de 10 a\u00f1os y medio. Dichos menores deb\u00edan quedar en administraci\u00f3n bajo la tutela de familias cristiano viejas hasta cumplir 20 a\u00f1os. En la pr\u00e1ctica, se produjeron abusos y algunos menores fueron vendidos como esclavos bajo la mirada c\u00f3mplice de las autoridades. A menudo, haciendo una ins\u00f3lita interpretaci\u00f3n de la ley, se vend\u00eda \u201cel servicio\u201d del ni\u00f1o o \u201cel derecho y se\u00f1or\u00edo\u201d al mismo, en lugar de venderlo como esclavo. En todo caso, la pragm\u00e1tica hac\u00eda hincapi\u00e9 en la ilicitud de la venta de aquellos hombres o mujeres moriscas \u201cque fueron tomados en lugares de paz, o hurtados\u201d. Igualmente, cabe recordar que los cristianos que incumplieron el decreto real que prohib\u00eda vender a los menores moriscos, fueron despose\u00eddos de \u00e9stos e incluso conminados a pagar multas, como demuestran los pleitos por la libertad interpuestos por moriscas y moriscos adultos, que dicen haber sido vendidos como esclavos, siendo uno o dos a\u00f1os menores de la edad que establec\u00eda el decreto real, y que se conservan en la Chanciller\u00eda de Granada. Este es el caso de Luisa de la Torre, que demand\u00f3 a sus propietarios en 1589, porque dijo que hab\u00eda sido apresada con 8 a\u00f1os. La mujer no s\u00f3lo reclam\u00f3 su libertad, sino que, ayudada por el procurador, solicit\u00f3 tambi\u00e9n las costas del salario de su trabajo durante los a\u00f1os que les hab\u00eda servido a raz\u00f3n de 2.000 maravedises por a\u00f1o, m\u00e1s el vestido y la comida que, seg\u00fan su abogado, merec\u00eda justamente por haber servido muy bien. Los propietarios dijeron que Luisa parec\u00eda de 16 a\u00f1os cuando la compraron y presentaron 36 testigos entre \u201chombres ricos y principales y fidedignos\u201d frente a los 9 que present\u00f3 la morisca. Por \u00faltimo, el alcalde mayor de la Chanciller\u00eda la declar\u00f3 libre de todo cautiverio.<\/p>\n<p>En realidad, las verdaderas v\u00edctimas de la esclavitud en el Reino de Granada fueron las mujeres moriscas. La documentaci\u00f3n notarial me permite afirmar que el porcentaje de moriscas vendidas durante los a\u00f1os del levantamiento fue del 71% mientras que el de hombres no supera el 29 %, como vemos la balanza se inclina claramente hacia el sexo femenino.<\/p>\n<p>El gran problema que se plantea a Felipe II por lo que a la esclavitud se refiere son los moriscos. Los moriscos eran s\u00fabditos de la Corona, pero sobre todo estaban bautizados y la esclavizaci\u00f3n de otros cristianos era ilegal. Por tanto, desde comienzos de la sublevaci\u00f3n de los moriscos en las Alpujarras (dic-1569), se levant\u00f3 una pol\u00e9mica sobre la legitimidad de la esclavitud morisca; pol\u00e9mica de la que se hizo eco M\u00e1rmol de Carvajal. Felipe II se hizo aconsejar de presidentes y oidores de la Chanciller\u00eda de Granada, del Clero y del Consejo Real y resolvi\u00f3 finalmente esclavizar a los adolescentes y adultos, y dejar libres a las mujeres mayores de 9 a\u00f1os y medio y a los hombres mayores de 10 a\u00f1os y medio. Dichos menores deb\u00edan quedar en administraci\u00f3n bajo la tutela de familias cristiano viejas hasta cumplir 20 a\u00f1os. En la pr\u00e1ctica, se produjeron abusos y algunos menores fueron vendidos como esclavos bajo la mirada c\u00f3mplice de las autoridades. A menudo, haciendo una ins\u00f3lita interpretaci\u00f3n de la ley, se vend\u00eda \u201cel servicio\u201d del ni\u00f1o o \u201cel derecho y se\u00f1or\u00edo\u201d al mismo, en lugar de venderlo como esclavo. En todo caso, la pragm\u00e1tica hac\u00eda hincapi\u00e9 en la ilicitud de la venta de aquellos hombres o mujeres moriscas \u201cque fueron tomados en lugares de paz, o hurtados\u201d. Igualmente, cabe recordar que los cristianos que incumplieron el decreto real que prohib\u00eda vender a los menores moriscos, fueron despose\u00eddos de \u00e9stos e incluso conminados a pagar multas, como demuestran los pleitos por la libertad interpuestos por moriscas y moriscos adultos, que dicen haber sido vendidos como esclavos, siendo uno o dos a\u00f1os menores de la edad que establec\u00eda el decreto real, y que se conservan en la Chanciller\u00eda de Granada. Este es el caso de Luisa de la Torre, que demand\u00f3 a sus propietarios en 1589, porque dijo que hab\u00eda sido apresada con 8 a\u00f1os. La mujer no s\u00f3lo reclam\u00f3 su libertad, sino que, ayudada por el procurador, solicit\u00f3 tambi\u00e9n las costas del salario de su trabajo durante los a\u00f1os que les hab\u00eda servido a raz\u00f3n de 2.000 maravedises por a\u00f1o, m\u00e1s el vestido y la comida que, seg\u00fan su abogado, merec\u00eda justamente por haber servido muy bien. Los propietarios dijeron que Luisa parec\u00eda de 16 a\u00f1os cuando la compraron y presentaron 36 testigos entre \u201chombres ricos y principales y fidedignos\u201d frente a los 9 que present\u00f3 la morisca. Por \u00faltimo, el alcalde mayor de la Chanciller\u00eda la declar\u00f3 libre de todo cautiverio.<\/p>\n<p>En realidad, las verdaderas v\u00edctimas de la esclavitud en el Reino de Granada fueron las mujeres moriscas. La documentaci\u00f3n notarial me permite afirmar que el porcentaje de moriscas vendidas durante los a\u00f1os del levantamiento fue del 71% mientras que el de hombres no supera el 29 %, como vemos la balanza se inclina claramente hacia el sexo femenino.<\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n de la esclavitud de los moriscos se fundament\u00f3 en su asimilaci\u00f3n al Islam. Hay que tener en cuenta que, en estos mismos a\u00f1os, los espa\u00f1oles eran cautivados y esclavizados en el Norte de \u00c1frica, y que el imperio otomano acechaba a los cat\u00f3licos hasta que fueron vencidos en Lepanto, batalla que se libr\u00f3 el mismo a\u00f1o de la sofocaci\u00f3n de la rebeli\u00f3n de los moriscos en las Alpujarras, es decir, en 1571. Por tanto, asociar la comunidad morisca en el imaginario colectivo de la \u00e9poca al \u201cmoro\u201d y relacionarla con los turcos y el Islam, no es de extra\u00f1ar. En definitiva, el sur de Espa\u00f1a era considerado un territorio de frontera esclavista. En otras palabras, los moriscos eran percibidos como pertenecientes al mundo isl\u00e1mico por haber tomado las armas contra la Corona y contra la cristiandad. Por otra parte, la esclavitud tampoco era algo ajeno a la comunidad morisca. La poblaci\u00f3n musulmana y conversa espa\u00f1ola siempre hab\u00eda pose\u00eddo esclavos de origen negroafricano. De hecho, una de las mayores reivindicaciones de la \u00e9lite morisca a la Corona espa\u00f1ola fue que no les quitasen las licencias para poseer esclavos. Don Francisco N\u00fa\u00f1ez Muley, en su famoso memorial (1566), como portavoz de la comunidad neocoversa en las negociaciones con el poder cristiano, cifr\u00f3 el n\u00famero de personas esclavizadas en manos de los moriscos en un total de 400 y pidi\u00f3 que se les permitiera seguir siendo propietarios de esclavas y esclavos. Recordemos la frase del morisco N\u00fa\u00f1ez Muley:\u201c\u00bfHay m\u00e1s baja casta que los negros y esclavos de Guinea?\u201d.<\/p>\n<p>Por otra parte, una vez sofocada la rebeli\u00f3n de las Alpujarras, la Corona necesitaba dinero para paliar los gastos de la guerra y la venta de moriscas y moriscos era rentable. Las personas cautivadas en las Alpujarras formaban parte del bot\u00edn de guerra (quinto del rey) y se vendieron p\u00fablicamente en subastas en las plazas del centro de Granada o en el Palacio de Bibataub\u00edn. Asimismo, la esclavitud de los moriscos puede ser entendida como una forma de poblaci\u00f3n, ya que se trataba de mantener la mano de obra. Se necesitan brazos y la esclavitud morisca era una forma de mantener con vida a las cautivas y cautivos de guerra, de manera que pudiesen cubrir las necesidades del mercado laboral de la \u00e9poca. No s\u00f3lo los nobles y los eclesi\u00e1sticos adquieren personas esclavizadas de origen morisco, sino tambi\u00e9n el pueblo llano. Al contrario, artesanos, fabricantes y campesinos aprovechan la bajada del precio medio de los esclavos a consecuencia de la saturaci\u00f3n del mercado esclavista producida a ra\u00edz de la esclavizaci\u00f3n de los moriscos sublevados en las Alpujarras.<\/p>\n<p>La justificaci\u00f3n de la esclavitud de los moriscos se fundament\u00f3 en su asimilaci\u00f3n al Islam. Hay que tener en cuenta que, en estos mismos a\u00f1os, los espa\u00f1oles eran cautivados y esclavizados en el Norte de \u00c1frica, y que el imperio otomano acechaba a los cat\u00f3licos hasta que fueron vencidos en Lepanto, batalla que se libr\u00f3 el mismo a\u00f1o de la sofocaci\u00f3n de la rebeli\u00f3n de los moriscos en las Alpujarras, es decir, en 1571. Por tanto, asociar la comunidad morisca en el imaginario colectivo de la \u00e9poca al \u201cmoro\u201d y relacionarla con los turcos y el Islam, no es de extra\u00f1ar. En definitiva, el sur de Espa\u00f1a era considerado un territorio de frontera esclavista. En otras palabras, los moriscos eran percibidos como pertenecientes al mundo isl\u00e1mico por haber tomado las armas contra la Corona y contra la cristiandad. Por otra parte, la esclavitud tampoco era algo ajeno a la comunidad morisca. La poblaci\u00f3n musulmana y conversa espa\u00f1ola siempre hab\u00eda pose\u00eddo esclavos de origen negroafricano. De hecho, una de las mayores reivindicaciones de la \u00e9lite morisca a la Corona espa\u00f1ola fue que no les quitasen las licencias para poseer esclavos. Don Francisco N\u00fa\u00f1ez Muley, en su famoso memorial (1566), como portavoz de la comunidad neocoversa en las negociaciones con el poder cristiano, cifr\u00f3 el n\u00famero de personas esclavizadas en manos de los moriscos en un total de 400 y pidi\u00f3 que se les permitiera seguir siendo propietarios de esclavas y esclavos. Recordemos la frase del morisco N\u00fa\u00f1ez Muley:\u201c\u00bfHay m\u00e1s baja casta que los negros y esclavos de Guinea?\u201d.<\/p>\n<p>Por otra parte, una vez sofocada la rebeli\u00f3n de las Alpujarras, la Corona necesitaba dinero para paliar los gastos de la guerra y la venta de moriscas y moriscos era rentable. Las personas cautivadas en las Alpujarras formaban parte del bot\u00edn de guerra (quinto del rey) y se vendieron p\u00fablicamente en subastas en las plazas del centro de Granada o en el Palacio de Bibataub\u00edn. Asimismo, la esclavitud de los moriscos puede ser entendida como una forma de poblaci\u00f3n, ya que se trataba de mantener la mano de obra. Se necesitan brazos y la esclavitud morisca era una forma de mantener con vida a las cautivas y cautivos de guerra, de manera que pudiesen cubrir las necesidades del mercado laboral de la \u00e9poca. No s\u00f3lo los nobles y los eclesi\u00e1sticos adquieren personas esclavizadas de origen morisco, sino tambi\u00e9n el pueblo llano. Al contrario, artesanos, fabricantes y campesinos aprovechan la bajada del precio medio de los esclavos a consecuencia de la saturaci\u00f3n del mercado esclavista producida a ra\u00edz de la esclavizaci\u00f3n de los moriscos sublevados en las Alpujarras.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autora: Aurelia Mart\u00edn Casares<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>AND\u00daJAR CASTILLO, Francisco, \u201cDel esclavo morisco al berberisco. Sobre la esclavitud en la Almer\u00eda del siglo XVII\u201d, <em>Bolet\u00edn del Instituto de Estudios Almerienses<\/em>, 11-12, 1992, pp. 81-101.<\/p>\n<p>BEN\u00cdTEZ S\u00c1NCHEZ-BLANCO, Rafael, \u201cGuerra y sociedad. M\u00e1laga y los ni\u00f1os moriscos cautivos. 1569\u201d, <em>Estudis<\/em>, 3, 1974, pp. 31-54.<\/p>\n<p>MART\u00cdN CASARES, Aurelia, \u201cMoriscos propietarios de personas esclavizadas\u201d, <em>Chronica Nova. Revista de Historia Moderna<\/em>, 24, 1997, pp. 213-236 227.<\/p>\n<p>PERRY,Mary Elisabeth, \u201cBetween Muslim and Christian Worlds: Moriscas and Identity in Early Modern Spain\u201d, <em>The Muslim world<\/em>, 95, 2005, pp.181-185<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":101011,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[124],"tags":[593],"class_list":["post-7979","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-marginados","tag-aurelia-martin-casares"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7979","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101011"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7979"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7979\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9117,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7979\/revisions\/9117"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7979"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7979"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7979"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}