{"id":7692,"date":"2019-04-01T14:03:28","date_gmt":"2019-04-01T14:03:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=7692"},"modified":"2019-04-01T14:03:28","modified_gmt":"2019-04-01T14:03:28","slug":"la-seda-en-la-andalucia-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-seda-en-la-andalucia-moderna\/","title":{"rendered":"La seda en la Andaluc\u00eda Moderna"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p>La producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de seda fueron unas de las actividades econ\u00f3micas cardinales de Andaluc\u00eda desde la Edad Media. No obstante, no podemos tratar el territorio andaluz como un conjunto homog\u00e9neo o indiferenciado, dadas las notorias particularidades existentes entre el Reino de Granada respecto al resto del actual territorio andaluz en lo referente a la seda. Dichas peculiaridades se podr\u00edan resumir en dos: el distinto peso de la fiscalidad y el control estatal sobre la producci\u00f3n y la falta de vertebraci\u00f3n de la producci\u00f3n y comercializaci\u00f3n de la seda andaluza, entrando las distintas \u00e1reas en competencia. Pese a ello, se produjo traspaso de influencias entre los distintos reinos.<\/p>\n<p>Los grandes centros de la industria sedera coincidir\u00e1n con las capitales de los respectivos reinos andaluces, a saber, Granada, principal centro productor, C\u00f3rdoba, Sevilla y, en menor medida, Ja\u00e9n. Sin embargo, frente a la continuidad de la tradici\u00f3n artesanal isl\u00e1mica en Granada, las ciudades de la Baja Andaluc\u00eda no mostraron ese influjo, perdido tras la conquista castellana, y desarrollaron su actividad siguiendo t\u00e9cnicas importadas por los valencianos desde G\u00e9nova (la conocida como <em>marca ginovesa<\/em>), a la sombra de la conquista del Reino de Granada, el comercio con Europa y, posteriormente, el comercio indiano. Otra diferencia con respecto al foco granadino fue la baja calidad de la seda producida, la cual se us\u00f3 en la fabricaci\u00f3n de g\u00e9nero menor. Esto supuso la dependencia de estos centros de las remesas de seda enviadas tanto desde el Reino de Granada, como de Murcia y Valencia.<\/p>\n<p>Dentro de cada reino aparecieron otros centros productores de menor entidad, pero que, en alg\u00fan caso, florecieron, al tiempo que los centros principales declinaban, y recog\u00edan a la poblaci\u00f3n morisca expulsada de Granada tras la revuelta de 1568. En el Reino de C\u00f3rdoba, el caso m\u00e1s notorio es Priego, que despegar\u00e1 en el siglo XVII con la confecci\u00f3n de tafetanes simples, convirti\u00e9ndose as\u00ed en rival no s\u00f3lo de la capital, sino tambi\u00e9n de Sevilla y Granada. Casos similares fueron \u00c9cija en el Reino de Sevilla y Alcal\u00e1 la Real en el de Ja\u00e9n. Otros centros menores fueron Archidona, Antequera, Jerez, Puerto Real, \u00dabeda, Baeza y M\u00e1laga.\u00a0 Almer\u00eda, tan transcendental en la Edad Media, manten\u00eda apenas algunos hiladores y torcedores.<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n de los centros productores andaluces est\u00e1 marcada por una primera fase de m\u00e1ximo esplendor, seguida por otras donde se alternan la decadencia y per\u00edodos de moderada recuperaci\u00f3n. As\u00ed, el mayor auge y crecimiento se produjo durante el siglo XVI, al tiempo de la bonanza econ\u00f3mica y la venta de su producci\u00f3n tanto en otras partes de la Corona, en los territorios indianos y en Europa. Fue a partir del \u00faltimo tercio de esa centuria cuando la industria sedera inici\u00f3 un proceso de declive debido a la competencia de g\u00e9neros importados de Europa, de las Indias portuguesas o de China, que le fueron arrebatando mercados en Castilla y Am\u00e9rica. Adem\u00e1s, los cambios tecnol\u00f3gicos de la industria for\u00e1nea, que abarataban costes de producci\u00f3n, y en las modas, que introdujeron el gusto por productos m\u00e1s ligeros, vinieron a sustituir a la producci\u00f3n andaluza, incapaz de transformarse a causa de la par\u00e1lisis y la inopia del sistema gremial, que tard\u00f3 demasiado tiempo en asimilar. A ello se les unieron una serie de factores que provocaron los sucesivos rebrotes de crisis que culminaron en los a\u00f1os ochenta del siglo XVII: las leyes contra el lujo de los monarcas, el permiso de entrada de sedas extranjeras, las sucesivas devaluaciones de moneda o las expulsiones de los moriscos, junto a los brotes epid\u00e9micos de las ciudades productoras, que produjeron una reducci\u00f3n de la producci\u00f3n y de la demanda, u obstaculiz\u00f3 el trasvase de materias primas o mercanc\u00edas.<\/p>\n<p>Esta situaci\u00f3n de crisis generalizada, atribuida a la mala calidad de las manufacturas, dio lugar a la promulgaci\u00f3n de las Ordenanzas Generales de los Tejidos de Seda de 1684, contando con la colaboraci\u00f3n y asesoramiento de fabricantes y artesanos de Sevilla, Granada y Toledo. Se crearon al mismo tiempo Juntas particulares de Comercio provinciales, cuya labor fue controlar que las labores manufactureras se ajustaran a los c\u00e1nones establecidos en dichas ordenanzas. Sin embargo, la reactivaci\u00f3n casi brillo por su ausencia debido a la rigidez y lo inapropiado de estas, basadas en la fabricaci\u00f3n de tejidos pesados contrarios a los gustos del mercado, unido a la reticencia del sector sedero a introducir innovaciones y el impacto comercial de la Guerra de Sucesi\u00f3n. Tras la guerra hubo una cierta recuperaci\u00f3n y estabilidad al normalizarse el tr\u00e1fico con las Indias; la aceptaci\u00f3n tard\u00eda y parsimoniosa del m\u00e9todo Vaucanson; el fomento por las Juntas de la aparici\u00f3n de reales f\u00e1bricas, aunque con ef\u00edmero \u00e9xito; la labor de las diferentes Sociedades Econ\u00f3micas de Amigos de Pa\u00eds que impulsaron el cultivo de morales y moreras, la cr\u00eda de seda y el patrocinio de escuelas de artesanos; y, por \u00faltimo, la aparici\u00f3n del Consulado de M\u00e1laga y la iniciativa privada.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n de seda estaba caracterizada por una serie de procesos que ocupaban total o parcialmente a un n\u00famero significativo de la poblaci\u00f3n andaluza, particularmente en el Reino de Granada. Estos procesos eran la elaboraci\u00f3n de la materia prima con el cultivo de morales y moreras; la crianza de la simiente; la hilatura y torcido de la seda de los capullos para producir madejas de seda en rama; el tintado de las madejas o tejidos; la elaboraci\u00f3n de los tejidos y fabricaci\u00f3n de prendas; y, finalmente, la comercializaci\u00f3n, ya de seda en bruto, ya tejida.<\/p>\n<p>Las certezas sobre el cultivo de morales y moreras en el territorio andaluz son, hoy por hoy, bastante endebles, aunque conocemos con seguridad las \u00e1reas predominantemente productoras. As\u00ed, en el reino de Granada, el plant\u00edo estaba desperdigado y su propiedad, heredera de la tradici\u00f3n nazar\u00ed y mantenida en los repartimientos posteriores, era minifundista, sobresaliendo en la Penib\u00e9tica, en particular en las Alpujarras y en las hoyas, vegas y llanuras litorales. En estas zonas era predominante el moral, que termin\u00f3 siendo desplazado paulatinamente por la morera en las zonas m\u00e1s bajas y de clima m\u00e1s benigno. Y no con poca resistencia, debido a la supuesta peor calidad de la seda que se produc\u00eda con gusanos alimentados con sus hojas. Otras zonas de menor importancia las encontramos a lo largo de las Sierras Subb\u00e9ticas y sus aleda\u00f1os, en la campi\u00f1a cordobesa y en el Obispado de Ja\u00e9n.<\/p>\n<p>En cuanto la cr\u00eda, que podr\u00eda incluir tambi\u00e9n la recogida de hoja de moral o morera, se han determinado tres modelos principales de car\u00e1cter familiar y dom\u00e9stico, con una producci\u00f3n entre 1 y 3 libras de seda de media y un alto trabajo femenino (frente a la recogida de hoja de car\u00e1cter masculino): medianer\u00eda, asalariados y por cuenta propia. La escasez de simiente fue un fen\u00f3meno que se dio en exclusiva en el reino de Granada como consecuencia de las destrucciones, saqueos y abandono que se produjeron durante la Guerra de los Moriscos. Dicha carest\u00eda se mantuvo constante hasta bien entrado el siglo XVII y fueron los arrendadores, como parte de sus condiciones de arriendo los encargados de adquirir y despu\u00e9s vender a los criadores dicha simiente. Esta se consigui\u00f3 en Calabria, Sicilia, Valencia, Priego o Huelma.<\/p>\n<p>El sector manufacturero se compon\u00eda de hiladores, torcedores, tintoreros, tejedores y fabricantes de prendas. Los datos referentes al n\u00famero de individuos dedicados a estos menesteres para los siglos XVI y XVII son endebles, cuando no fant\u00e1sticos, debido a aparecer en memoriales tard\u00edos que hablaban m\u00e1s bien de una especie de Arcadia sedera en el siglo XVI. M\u00e1s fiables y continuos son los datos para el siglo XVIII, gracias a los informes de los intendentes provinciales y a los censos y catastros realizados durante el per\u00edodo, lo que permite secuenciar los altibajos del sector m\u00e1s detalladamente. Frente a ello, se conocen mejor las ordenanzas de los sederos y el momento de su aparici\u00f3n, tanto las de los centros principales como los secundarios. Las ordenanzas granadinas irradiaron un mayor influjo, ya que fueron la base de las que se redactaron en C\u00f3rdoba, Priego e incluso Nueva Espa\u00f1a. Por el contrario, las de \u00c9cija se fundamentaban en las toledanas. El sector estaba rigurosamente controlado por mayorales y veedores, figuras, poco estudiadas a\u00fan, creadas por los respectivos gremios para examinar la calidad y el buen hacer de los talleres y artesanos. En el caso de los hiladores dicho control tambi\u00e9n se efectuaba por el arrendador de la renta de la seda o sus oficiales.<\/p>\n<p>El trabajo del tejido se realizaba en peque\u00f1os talleres, donde un maestro artesano, due\u00f1o de uno o varios telares (dif\u00edcilmente superior a cinco), realizaban los encargos de un mercader que le proporcionaba la materia prima y, a veces, le alquilaba los telares. Este sistema de <em>verlagsystem<\/em> se mantuvo durante toda la Edad Moderna, pudiendo ser sustituido o convivir con la aparici\u00f3n de las reales f\u00e1bricas en el siglo XVIII.<\/p>\n<p>Las capitales de los reinos andaluces, a trav\u00e9s de sus alcaicer\u00edas y aduanas, fueron lugares centrales del comercio local e interregional. En el caso de Granada y Sevilla se convirtieron en centros del mercado sedero internacional. Granada mantuvo las exportaciones de seda en rama o tejida hacia otros reinos peninsulares y\u00a0 a Italia, Norte de \u00c1frica y Am\u00e9rica, en este caso, v\u00eda Sevilla, aunque tras la rebeli\u00f3n morisca y hasta 1592 obtuvo la concesi\u00f3n del monopolio de la venta de seda a las Indias. Junto a ella, Sevilla se convirti\u00f3 en motor de la producci\u00f3n sedera, no s\u00f3lo andaluza sino tambi\u00e9n de otras partes de Castilla y Arag\u00f3n, al ser el puerto desde donde se mandaba el producto al continente americano. Esta posici\u00f3n como centro de partida de la seda fue heredada por C\u00e1diz en el siglo XVIII. Aunque desconocemos su n\u00famero, los comerciantes que traficaban con este g\u00e9nero proced\u00edan principalmente de los propios reinos andaluces, algunos de origen morisco, seguidos en importancia por los toledanos y los italianos, en especial los genoveses. Se conoce para C\u00f3rdoba la existencia tres tipos de mercaderes: mercaderes de <em>escritorio<\/em>, encargados de contratar la seda en rama que posteriormente hac\u00edan torcer; mercaderes compraban a aquellos la seda ya torcida y la redistribu\u00edan entre los tejedores; y, por \u00faltimo, los tejidos de seda pasaban a los mercaderes de <em>vara<\/em>, quienes las vend\u00edan al por menor. No sabemos si dicha tipolog\u00eda puede extrapolarse a los otros reinos. Tambi\u00e9n, est\u00e1 evidenciada la formaci\u00f3n de compa\u00f1\u00edas de comerciantes para la adquisici\u00f3n y la distribuci\u00f3n y venta del producto, en algunos casos de distinta procedencia.<\/p>\n<p>Todas las etapas de la producci\u00f3n de la seda, desde la producci\u00f3n de hoja de los morales y moreras hasta su venta final tejida, se vieron de una manera u otra gravadas por una diversidad de derechos e imposiciones de car\u00e1cter estatal, municipal, se\u00f1orial y eclesi\u00e1stico. En los reinos de la Baja Andaluc\u00eda se pagaban alcabalas y almojarifazgos, adem\u00e1s de alg\u00fan que otro arbitrio municipal y, en Sevilla, adem\u00e1s, el Almojarifazgo de Indias. El reino granadino tribut\u00f3 la llamada renta de la seda del Reino de Granada, cobrada como partida separada mediante arrendamiento desde 1495. Esta recog\u00eda los antiguos grav\u00e1menes nazar\u00edes y los introducidos por los castellanos. Estos ser\u00edan: diezmo de la venta de la seda en madeja y tartil; diezmo y medio de lo morisco de la seda en madeja (y despu\u00e9s tambi\u00e9n torcida y tejida), si se enviaba a Castilla; alcabala de la que se vendiera dentro del reino; almojarifazgo o derecho de puertos de aquella que se exportara por mar, menos a Castilla; y derecho de l\u00eda y marchamo. Aparte de los derechos propios de la renta, se cobraban otros derechos, ya fueran de los oficiales que participaban en el proceso, ya fueran sobre la producci\u00f3n primaria de hojas y capullos. Estos \u00faltimos acabar\u00edan convirti\u00e9ndose en derechos decimales de la Iglesia.<\/p>\n<p>La complejidad de la recaudaci\u00f3n de la alcabala y los impuestos sobre la exportaci\u00f3n y los constantes pleitos y desavenencias en su cobro, llev\u00f3 al arrendador Juan de la Torre a concertar privadamente con buena parte mercaderes una cantidad fija de 90 mrs. por libra desde 1524, que se institucionaliz\u00f3 a partir del arrendamiento de 1547. Desde entonces no parece que hubiera cambios se\u00f1alados en la renta de la seda, aunque desde mediados del siglo XVII la ciudad de Granada cobr\u00f3 un arbitrio extraordinario para sufragar gastos militares. El peso abrumador de las cargas sobre la seda granadina lleg\u00f3 a 22 reales por libra en 1686. Esto llev\u00f3 a establecer el encabezamiento de la renta de la sed ese mismo a\u00f1o, aunque manteniendo el sistema de arrendamiento. Finalmente la desaparici\u00f3n de la renta de la seda se produjo en 1801.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor:\u00a0F\u00e9lix Garc\u00eda G\u00e1mez<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>AND\u00daJAR CASTILLO, Francisco, \u00abLa econom\u00eda: de la crisis a la recuperaci\u00f3n\u00bb, en AND\u00daJAR CASTILLO, Francisco (ed.)<em>, Historia del Reino de Granada. III. Del siglo de la crisis al fin del Antiguo R\u00e9gimen (1630-1833),<\/em>Granada, Universidad de Granada\/Legado Andalus\u00ed, 2000.<\/p>\n<p>DOM\u00cdNGUEZ ORTIZ, Antonio, <em>Orto y ocaso de Sevilla. <\/em>Sevilla, Universidad de Sevilla, 1974.<\/p>\n<p>FORTEA P\u00c9REZ, Jos\u00e9 Ignacio, <em>C\u00f3rdoba en el siglo XVI: las bases demogr\u00e1ficas y econ\u00f3micas de una expansi\u00f3n urbana<\/em>. C\u00f3rdoba, Monte Piedad y Caja de Ahorros de C\u00f3rdoba, 1980.<\/p>\n<p>FORTEA P\u00c9REZ, Jos\u00e9 Ignacio, \u00abLa industria textil en el contexto general de la econom\u00eda cordobesa entre fines del siglo XVII y principios del XVIII: una reactivaci\u00f3n fallida\u00bb, en <em>Andaluc\u00eda Moderna. II Coloquio de Historia Moderna de Andaluc\u00eda, I.<\/em> C\u00f3rdoba, Monte de Piedad y Caja de Ahorros de C\u00f3rdoba, 1983, pp. 443-465.<\/p>\n<p>GARC\u00cdA G\u00c1MEZ, F\u00e9lix, \u201cLa seda en Andaluc\u00eda durante la Edad Moderna. Balance y perspectivas de estudio\u201d, en FRANCH BENAVENT, Ricardo y NAVARRO ESPINACH, Germ\u00e1n (eds.), <em>Las rutas de la seda en la Historia de Espa\u00f1a y Portugal<\/em>, Valencia, Publicacions de la Universitat de Val\u00e8ncia, 2017.<\/p>\n<p>GARZ\u00d3N PAREJA, Manuel: <em>La industria sedera en Espa\u00f1a. El arte de la seda de Granada. <\/em>Granada, Archivo de la Real Chanciller\u00eda, 1972.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-wrapper#fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-content{  text-align: left; }<\/style><div class=\"fusion-recent-works fusion-portfolio-element fusion-portfolio fusion-portfolio-1 fusion-portfolio-grid fusion-portfolio-paging-none fusion-portfolio-one fusion-portfolio-unboxed fusion-portfolio-text fusion-portfolio-rollover\" data-id=\"-rw-1\" data-columns=\"one\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-wrapper .fusion-col-spacing{padding:10px;}<\/style><div class=\"fusion-portfolio-wrapper\" id=\"fusion-portfolio-1\" data-picturesize=\"auto\" data-pages=\"1\" style=\"margin:-10px;\"><article id=\"portfolio-1-post-7688\" class=\"fusion-portfolio-post seda fusion-col-spacing post-7688\"><div class=\"fusion-portfolio-content-wrapper\" style=\"border:none;\"><span class=\"vcard rich-snippet-hidden\"><span class=\"fn\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/author\/personal\/\" rel=\"author\">Personal<\/a><\/span><\/span><span class=\"updated rich-snippet-hidden\">2019-01-17T09:24:47+00:00<\/span><div  class=\"fusion-image-wrapper\" aria-haspopup=\"true\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"652\" src=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Gr\u00e1fico-1.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-post-image\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Gr\u00e1fico-1-200x127.jpg 200w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Gr\u00e1fico-1-400x255.jpg 400w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Gr\u00e1fico-1-600x382.jpg 600w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Gr\u00e1fico-1-800x509.jpg 800w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Gr\u00e1fico-1.jpg 1024w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 640px) 1100px, \" \/><div class=\"fusion-rollover\">\n\t<div class=\"fusion-rollover-content\">\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/seda\/?portfolioCats=486\">Seda<\/a>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-sep\"><\/div>\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-gallery\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Gr\u00e1fico-1.jpg\" data-options=\"\" data-id=\"7688\" data-rel=\"iLightbox[gallery-rw-1]\" data-title=\"Gr\u00e1fico 1\" data-caption=\"\">\n\t\t\t\t\t\tGaler\u00eda\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"fusion-rollover-title\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-title-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/seda\/?portfolioCats=486\">\n\t\t\t\t\t\tSeda\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-categories\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/seda\/\" rel=\"tag\">Seda<\/a><\/div>\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-link-wrapper\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/seda\/?portfolioCats=486\" aria-label=\"Seda\"><\/a>\n\t<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fusion-portfolio-content\"><div class=\"fusion-post-content\"><p> T\u00edtulo:\u00a0Manufactura sedera hacia 1800 Fuente: Atlas de Historia Econ\u00f3mica de Andaluc\u00eda, ss. XIX-XX. I.E.C.A.    <\/p><div class=\"fusion-portfolio-buttons\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/seda\/?portfolioCats=486\" class=\"fusion-button fusion-button-default fusion-button-default-size fusion-button-flat\">Aprender m\u00e1s<\/a><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-double\"><\/div><\/article><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":101011,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[99,9],"tags":[543],"class_list":["post-7692","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comercio","category-economia","tag-felix-garcia-gamez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7692","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101011"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7692"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7692\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9128,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7692\/revisions\/9128"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7692"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7692"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7692"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}