{"id":7589,"date":"2019-02-21T11:02:21","date_gmt":"2019-02-21T11:02:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=7589"},"modified":"2019-04-01T14:01:36","modified_gmt":"2019-04-01T14:01:36","slug":"los-galeones-de-tierra-firme","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/los-galeones-de-tierra-firme\/","title":{"rendered":"Los Galeones de Tierra Firme"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p>Los Galeones de Tierra Firme fueron los convoyes que unieron Espa\u00f1a con el virreinato del Per\u00fa en el marco de la Carrera de Indias. Su estructura era un tanto particular y difer\u00eda en cierta medida de las flotas de Nueva Espa\u00f1a, pues aunaba dos formaciones que hab\u00edan sido diferentes en origen: la flota de Tierra Firme, un convoy de barcos mercantes, y la Armada de la Guarda de la Carrera de Indias, una escuadra destinada a la protecci\u00f3n militar en el Atl\u00e1ntico. No obstante, al producir Per\u00fa las mayores cantidades de plata del mundo gracias al esplendor de n\u00facleos mineros como Potos\u00ed, la Armada termin\u00f3 acompa\u00f1ando en la ida a la flota de Tierra Firme, y s\u00f3lo a la vuelta recog\u00eda tambi\u00e9n a la flota de Nueva Espa\u00f1a. Esa combinaci\u00f3n de la armada y la flota es lo que conocemos como Galeones de Tierra Firme.<\/p>\n<p>La armada era una formaci\u00f3n militar bastante considerable, confiada al llamado tercio de galeones, aunque en el siglo XVII se fue quedando desfasada poco a poco frente a la adopci\u00f3n de los nav\u00edos de l\u00ednea por parte de las mejores marinas europeas, especialmente las de Holanda e Inglaterra. Espa\u00f1a permaneci\u00f3 fiel a los galeones durante mucho tiempo, no s\u00f3lo por tradici\u00f3n, sino porque el amplio buque que permit\u00edan sus formas altas y redondeadas convert\u00edan a aquellos barcos de guerra en unos magn\u00edficos cargueros para la plata y numerosas mercanc\u00edas que iban fuera de registro. De hecho, el tonelaje de los galeones no hizo m\u00e1s que aumentar durante el siglo XVII, lo cual termin\u00f3 impidi\u00e9ndoles la subida la remontada por el r\u00edo Guadalquivir hasta Sevilla. Este factor estrictamente naval fue una de las razones principales del progresivo triunfo de C\u00e1diz como puerto de referencia para la Carrera.<\/p>\n<p>Pese a la vinculaci\u00f3n con Per\u00fa, los galeones no se internaban por las aguas del Pac\u00edfico sur. Como su propio nombre indica, llegaban hasta la costa atl\u00e1ntica de las audiencias Panam\u00e1, Santa Fe y Caracas, es decir, el Caribe sur. El viaje de ida comenzaba en Andaluc\u00eda, en Sevilla o en C\u00e1diz seg\u00fan las circunstancias, y alcanzaba su destino tras haber atravesado el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico haciendo parada en las Canarias. Los nav\u00edos buscaban varios puertos en las costas paname\u00f1as, neogranadinas y venezolanas, aunque las dos referencias principales eran indiscutiblemente Cartagena de Indias y Nombre de Dios, que en el siglo XVII fue sustituido por Portobelo. Cartagena, una de las plazas esclavistas m\u00e1s activas del mundo, serv\u00eda como entrada a los mercados septentrionales de Sudam\u00e9rica, mientras que Nombre de Dios y Portobelo operaban m\u00e1s bien como puntos de encuentro entre las mercanc\u00edas europeas y la plata peruana.<\/p>\n<p>Las ferias de Portobelo eran, por tanto, el encuentro entre dos sistemas de navegaci\u00f3n desarrollados en el Atl\u00e1ntico y el Pac\u00edfico. La plata procedente de los reales mineros de Potos\u00ed, Oruro o La Paz viajaba hacia Lima por caminos terrestres o preferentemente por mar, desde el puerto de Arica hasta el de El Callao, y desde el Callao hasta Panam\u00e1 protegida por la Armada del Mar del Sur. Una vez llegada a Panam\u00e1, o al pr\u00f3ximo y peque\u00f1o puerto de Perico, la plata atravesaba el istmo a trav\u00e9s del r\u00edo Chagres o del llamado Camino Real hasta alcanzar Portobelo. El dise\u00f1o imperial que agradaba en Espa\u00f1a supon\u00eda que en Portobelo la plata se cambiar\u00eda por las mercanc\u00edas europeas. No obstante, la madurez alcanzada por el comercio peruano provoc\u00f3 que sus hombres desafiaran este esquema desde principios del XVII y se internaran hasta la misma Sevilla, donde empleaban la plata para comprar mercanc\u00edas y enviarlas a Per\u00fa, invirtiendo las l\u00f3gicas preexistentes de la Carrera y causando una profunda preocupaci\u00f3n entre los cargadores a Indias.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, el comercio peruano tambi\u00e9n provoc\u00f3 la crisis y desaparici\u00f3n temprana de los Galeones de Tierra Firme y ferias de Portobelo. En 1660 la Monarqu\u00eda sustituy\u00f3 la vieja <em>aver\u00eda<\/em> (el impuesto que financiaba la armada, recaudado como tasa <em>ad valorem<\/em> sobre las mercanc\u00edas embarcadas) por una aver\u00eda nueva basada en cuotas fijas pagaderas especialmente por las comunidades mercantiles americanas y, m\u00e1s que ninguna otra, por la de Lima. La respuesta peruana fue abandonar progresivamente el comercio del Atl\u00e1ntico y operar especialmente por el Pac\u00edfico, buscando la Carrera del Pac\u00edfico hacia Filipinas y China y la provisi\u00f3n de mercanc\u00edas europeas a trav\u00e9s de M\u00e9xico y las flotas de Nueva Espa\u00f1a. Este nuevo dise\u00f1o provoc\u00f3 el lento languidecimiento de los Galeones en las d\u00e9cadas finales del XVII y las primeras del XVIII hasta que quedaron definitivamente descartados en 1739, al arrancar la guerra de la Oreja de Jenkins y preferirse sustituirlos por el sistema de registros sueltos.<\/p>\n<p>Los Galeones sucumbieron as\u00ed m\u00e1s a causa de sus problemas internos que por la presi\u00f3n militar exterior, aunque el detonante final coincidiera con el conflicto frente a los brit\u00e1nicos. De todos modos, no faltan en su historia algunos desastres b\u00e9licos se\u00f1alados, como la p\u00e9rdida de la almiranta de Juan de Hoyos en 1656 durante la guerra de Cromwell o la derrota de Bar\u00fa durante la Guerra de Sucesi\u00f3n espa\u00f1ola, sufrida por los galeones del conde de Casa Alegre ante la armada inglesa del comodoro Wager cerca de la bah\u00eda de Cartagena. El hundimiento del famoso gale\u00f3n San Jos\u00e9 se produjo durante este \u00faltimo episodio. Su reciente hallazgo ha supuesto uno de los mayores acontecimientos arqueol\u00f3gicos de nuestro tiempo, aunque tambi\u00e9n ha suscitado una intensa pol\u00e9mica a ra\u00edz de las dudas generadas por el proyecto de excavaci\u00f3n del pecio.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor: Jos\u00e9 Manuel D\u00edaz Blanco<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>GARC\u00cdA-BAQUERO GONZ\u00c1LEZ\u00e1lez, Antonio, <em>La Carrera de Indias. Suma de la contrataci\u00f3n y oc\u00e9ano de negocios<\/em>, Sevilla, Algaida, 1992.<\/p>\n<p>RAHNN-PHILLIPS, Carla, <em>El tesoro del San Jos\u00e9. Muerte en el mar durante la Guerra de Sucesi\u00f3n espa\u00f1ola<\/em>, Madrid, Marcial Pons, 2010.<\/p>\n<p>SERRANO MANGAS, Fernando, <em>Armadas y flotas de la plata (1620-1648)<\/em>, Madrid, Banco de Espa\u00f1a, 1989.<\/p>\n<p>SU\u00c1REZ ESPINOSA, Margarita, <em>Desaf\u00edos transatl\u00e1nticos. Mercaderes, banqueros y el Estado en el Per\u00fa virreinal, 1600-1700<\/em>, Lima, PUCP-IFEA-FCE, 2001. <em>\u00a0<\/em><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":101011,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[99,9],"tags":[544],"class_list":["post-7589","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-comercio","category-economia","tag-jose-manuel-diaz-blanco"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/101011"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7589"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7589\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8476,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7589\/revisions\/8476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}