{"id":702,"date":"2017-05-24T12:57:46","date_gmt":"2017-05-24T12:57:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=702"},"modified":"2019-02-22T07:56:06","modified_gmt":"2019-02-22T07:56:06","slug":"702-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/702-2\/","title":{"rendered":"La nobleza titulada malague\u00f1a"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">No se podr\u00eda explicar la nobleza titulada del antiguo Reino de Granada sin hacer antes menci\u00f3n al pasado de conquista de esta tierra, a su distanciamiento respecto al centro donde se ubicaba el poder o las diferentes repoblaciones a que fue sometida. Pero a todo esto M\u00e1laga suma otro factor que fue especialmente significativo, su puerto, v\u00eda de tr\u00e1nsito de personas, ideas y oportunidades que la dot\u00f3 de un excepcional dinamismo. En suelo malague\u00f1o se fraguaron ascensos fulgurantes y tambi\u00e9n estrepitosas ca\u00eddas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el siglo XVIII viv\u00edan en M\u00e1laga los marqueses del Vado del Maestre, los de Chinchilla, el marqu\u00e9s de Cabri\u00f1ana del Monte, los condes de Mollina, el marqu\u00e9s de Cela, el conde de Buenavista de la Victoria, los de Villalc\u00e1zar de Sirga y los marqueses de Yebra. Junto a estas familias e igual que ocurr\u00eda en otras muchas ciudades del sur peninsular, M\u00e1laga contaba tambi\u00e9n con esa otra nobleza titulada llamada absentista. La conformaban alrededor de treinta t\u00edtulos que, desde sus heredades tradicionales se beneficiaban con los bienes que manten\u00edan en la ciudad. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los ochos privilegios malague\u00f1os se crearon entre 1679 y 1713, una coyuntura muy precisa en la que a la persistente necesidad de fondos por parte de la Corona se uni\u00f3 la guerra de Sucesi\u00f3n, un conflicto que, si bien vino a ahogar a\u00fan m\u00e1s las arcas reales, ampli\u00f3 el abanico de posibilidades para obtener la deseada merced. Algunos de los documentos de concesi\u00f3n de nuestros titulados recogen el m\u00e9rito o servicio realizado al rey, mientras que en otros solo subyace el sonido del dinero. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el del marquesado de Yebra (1693) figura que su beneficiario, Francisco Vela L\u00f3pez del Castillo, siendo gobernador en la provincia de Soconusco, levant\u00f3 un fuerte en defensa de los puertos cercanos sin acudir a los fondos de la Corona. Por su parte, Antonio de Chinchilla Fonseca, descendiente de conversos granadinos y alf\u00e9rez mayor de Almu\u00f1\u00e9car, fue nombrado I marqu\u00e9s de casa Chinchilla tras haber sido procurador en las Cortes de 1712. A su vez, el marquesado de Cela (1699), concedido a Jos\u00e9 Francisco Guerrero Chavarino, titulado a\u00f1os antes conde de Buenavista (1691), ofrece una raz\u00f3n muy precisa, compensar con este segundo privilegio los cr\u00e9ditos que la Corona le deb\u00eda. En otras ocasiones se opta por hacer una exaltaci\u00f3n de la brillante carrera protagonizada por el hasta entonces aspirante. Es el caso del marquesado del Vado del Maestre (1683), concedido a Diego de C\u00f3rdoba Lasso de la Vega, General de la Flota de Nueva Espa\u00f1a, Capit\u00e1n General de la Guardia y Carrera de Indias y Miembro del Consejo Supremo de Guerra. Tambi\u00e9n es frecuente recurrir a los m\u00e9ritos de los antepasados, con el aval, incluso, del que fuera pr\u00edncipe de los genealogistas, Don Luis Salazar y Castro. Es el caso del marquesado de Cabri\u00f1ana (1704), otorgado a Diego de Argote y Guzm\u00e1n, miembro de uno de los linajes m\u00e1s antiguos de C\u00f3rdoba; del condado de Mollina (1679), concedido por primera vez a Francisco Chac\u00f3n Enr\u00edquez, descendiente de conquistadores de Antequera, al que nos referiremos despu\u00e9s, y del condado de Villalc\u00e1zar de Sirga (1661), cuyo primer titular fue Juan de Echeverri R\u00f3bere. De este \u00faltimo, el insigne genealogista afirmaba que por sus venas corr\u00eda sangre real, eran parientes de San Ignacio de Loyola y participaron en la elecci\u00f3n de Don Pelayo, pero tambi\u00e9n advert\u00eda que los documentos que lo pod\u00edan probar se hab\u00edan destruido en un incendio. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Independientemente de la motivaci\u00f3n que figure en los documentos, los aspirantes a t\u00edtulo deb\u00edan disponer de una suma de dinero de la que poder desprenderse y pertenecer a una clientela influyente, elementos a los que la muestra malague\u00f1a responde positivamente. El marqu\u00e9s del Vado del Maestre era pariente del conde de Puertollano, representante de la nobleza m\u00e1s destacada del momento. El condado de Mollina permaneci\u00f3 siempre bajo la tutela de los condes de Frigiliana, a quienes reconoc\u00edan como \u201cmi Se\u00f1or y mi primo\u201d debido al parentesco que adem\u00e1s les un\u00eda. El marqu\u00e9s de Cabri\u00f1ana ten\u00eda buena parte de su familia en la Corte; su padre hab\u00eda sido consejero de Hacienda y mayordomo de la reina Mariana de Austria, su madrastra, Beatriz de C\u00f3rdoba, era se\u00f1ora de honor y se podr\u00eda seguir con otros parientes igualmente bien posicionados. Por \u00faltimo, Francisco Vela (marqu\u00e9s de Yebra), en las fechas en que recibi\u00f3 el t\u00edtulo ya no era gobernador de Soconusco, hab\u00eda vuelto a Espa\u00f1a y con la fortuna que de all\u00ed trajo se instal\u00f3 en Madrid, compr\u00f3 una regidur\u00eda, entr\u00f3 como miembro en la Contadur\u00eda Mayor de Cuentas y aport\u00f3 como donativo a la Corona m\u00e1s de un mill\u00f3n y medio de reales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otra de las caracter\u00edsticas que presentan los ochos t\u00edtulos que residieron en M\u00e1laga es su diversidad. Entre sus ancestros podemos encontrar desde un importante asentista de la Corona, como lo fue el mismo Carlos Strata, un comerciante genov\u00e9s asentado en la ciudad y r\u00e1pidamente enriquecido, hasta, por supuesto, las m\u00e1s rancias estirpes castellanas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No todos los t\u00edtulos recayeron en vecinos cuyos linajes llevaban generaciones asentados en M\u00e1laga, sino tambi\u00e9n en reci\u00e9n llegados a la ciudad con la idea de formalizar un matrimonio que les iba a permitir vincular su t\u00edtulo a un s\u00f3lido patrimonio, es el caso del I marqu\u00e9s de Cabri\u00f1ana, casado en M\u00e1laga con In\u00e9s Francisca Berlanga y Maldonado, hija y sucesora de un regidor malague\u00f1o con importante hacienda. Algo similar ocurri\u00f3 con el condado de Villalc\u00e1zar. La responsable de que este privilegio, tradicionalmente enraizado en tierras palentinas, acabara en M\u00e1laga fue la viuda del quinto titular, quien lleg\u00f3 con sus hijos para acogerse al amparo que le pod\u00eda prestar su hermano, el entonces II conde de Buenavista, heredero principal de la casa paterna. El \u00faltimo en asentarse en nuestra ciudad fue el marquesado de Yebra. Lo trajo desde Madrid la III marquesa, Manuela Vela Caballero, para quien se hab\u00eda pactado su matrimonio con el heredero de una familia de larga tradici\u00f3n malague\u00f1a, Jer\u00f3nimo Carranque, La dote que se describe en este enlace recuerda los restos de un naufragio; todo lo que hab\u00eda pertenecido a su padre, excepto el t\u00edtulo y a duras penas el cargo de regidor, hab\u00eda terminado en manos de los acreedores. Sin embargo, esta embarazosa situaci\u00f3n qued\u00f3 solapada ante la sociedad malague\u00f1a con la donaci\u00f3n en joyas, muebles y ropas ofrecida por el que iba a ser su esposo y que superaba los 150.000 r.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta nobleza permaneci\u00f3 poco tiempo en M\u00e1laga. De hecho, en la segunda mitad del siglo XIX no quedaba en ella ni uno solo de los t\u00edtulos citados. Las razones de nuevo vuelven a ser varias. El marquesado de Yebra se extingui\u00f3 por falta de sucesi\u00f3n y nadie pareci\u00f3 interesarse por \u00e9l. Tambi\u00e9n los marquesados de Chinchilla y Cela se vieron sin herederos, pero esta vez, en ambos casos ramas familiares los reclamaron y se los llevaron a sus lugares de residencia. Finalmente, hubo quienes tras heredar t\u00edtulos de mayor antig\u00fcedad y privilegio que el que ya pose\u00edan, alcanzaron la Grandeza de Espa\u00f1a y pasaron a residir en la Corte. Ocurri\u00f3 con el marquesado del Vado del Maestre, el condado de Mollina y el de Villalc\u00e1zar de Sirga.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta di\u00e1spora final tiene mucho que ver con la situaci\u00f3n econ\u00f3mica que atravesaron las diferentes Casas. En general, lo que se percibe de sus conductas es que tras recibir el t\u00edtulo se distanciaron demasiado pronto de lo que hab\u00eda sido la entrada de capital, el mundo de los negocios, para centrarse en los asuntos de la Casa y reafirmarse en su nuevo estatus con la adquisici\u00f3n de h\u00e1bitos de \u00f3rdenes militares, esclavos, joyas, matrimonios ventajosos. En definitiva, orientaron sus esfuerzos a lograr, para poder exhibir despu\u00e9s, una imagen de lujo acorde a su condici\u00f3n y esto les hizo especialmente vulnerables a circunstancias adversas que por desgracia para ellos no tardar\u00edan mucho en producirse: epidemias, crisis econ\u00f3mica, cierre del puerto al comercio con el exterior y, al finalizar la centuria, una nueva guerra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para solventar esta situaci\u00f3n pusieron en juego todo tipo de estrategias, desde solicitar permiso al rey para hipotecar tierras de sus mayorazgos, hasta reducir, a veces de manera dr\u00e1stica, el n\u00famero de hijos en el matrimonio, con el riesgo que implicaba poder encontrarse alg\u00fan d\u00eda sin sucesor. Acudieron tambi\u00e9n a la solidaridad del linaje con enlaces entre parientes, pero, a pesar de todo, sus econom\u00edas siguieron presentando serias debilidades y solo lograron entrar en el siglo XIX con signos de progreso aquellos a los que el azar biol\u00f3gico hizo herederos de una rama familiar destacada que aconsejaba abandonar M\u00e1laga y trasladarse a la Corte. <\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autora:\u00a0Paula Alfonso\u00a0Santorio<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">ALFONSO SANTORIO, Paula, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La nobleza titulada malague\u00f1a en el siglo XVIII y sus redes sociales, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Sevilla, Fabiola Publicaciones, 2007.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">ANDUJAR CASTILLO, Francisco, \u201cNobleza y fidelidad din\u00e1stica. La hornada de t\u00edtulos nobiliarios andaluces de 1711\u201d, en D\u00cdAZ L\u00d3PEZ, Juli\u00e1n Pablo; AND\u00daJAR CASTILLO, Francisco y GAL\u00c1N S\u00c1NCHEZ, \u00c1ngel (eds.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Casas, familias y rentas:\u00a0la nobleza del Reino de Granada entre los siglos XV-XVIII,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Granada, Universidad de Granada, 2010, pp. 37-53<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">FELICES DE LA FUENTE, Mar\u00eda del Mar, C<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ondes, marqueses y duques. Biograf\u00edas de nobles titulados durante el reinado de Felipe V. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Madrid, Ediciones Doce Calles, 2013.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">FELICES DE LA FUENTE, Mar\u00eda del Mar. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La nueva nobleza titulada de Espa\u00f1a y Am\u00e9rica en el siglo XVIII (1701-1746) Entre el m\u00e9rito y la venalidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Almer\u00eda, Universidad de Almer\u00eda, 2012.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">SORIA MESA, Enrique, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La nobleza en la Espa\u00f1a Moderna. Cambio y continuidad. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Madrid, Marcial Pons. Ediciones de Historia, 2007.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">SORIA MESA, Enrique, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Linajes granadinos, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Granada<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Diputaci\u00f3n de Granada, 2008.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64,5],"tags":[571],"class_list":["post-702","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nobleza","category-sociedad","tag-paula-alfonso-santorio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/702","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=702"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/702\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8508,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/702\/revisions\/8508"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=702"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=702"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=702"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}