{"id":700,"date":"2017-05-24T12:51:38","date_gmt":"2017-05-24T12:51:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=700"},"modified":"2019-02-22T07:58:05","modified_gmt":"2019-02-22T07:58:05","slug":"condado-de-mollina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/condado-de-mollina\/","title":{"rendered":"Condado de Mollina"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">La elecci\u00f3n de este t\u00edtulo para la presente entrada resultaba casi obligatorio. Es el que mejor responde a la consideraci\u00f3n de \u201cmalague\u00f1o\u201d, ya que el primero en recibir este privilegio viv\u00eda ya en la elegante Casa-palacio que todav\u00eda hoy se levanta majestuosa en la calle de San Agust\u00edn, y en ella continuar\u00edan sus sucesores hasta que en el siglo XIX la dejaron vac\u00eda. Adem\u00e1s, debido a una alianza matrimonial, se le acabaron anexionando dos t\u00edtulos nobiliarios, los condados de Villalc\u00e1zar y Buenavista y, por \u00faltimo, fue uno de los que alcanz\u00f3 la Grandeza de Espa\u00f1a. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El condado de Mollina se cre\u00f3 por decreto para Francisco Chac\u00f3n Enr\u00edquez, el 8 de octubre de 1679, precisamente el a\u00f1o en que comenz\u00f3 la enajenaci\u00f3n masiva de mercedes, una operaci\u00f3n venal que se prolongar\u00eda sin apenas cambios a lo largo de la centuria siguiente. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al analizar el documento de concesi\u00f3n de este privilegio son los m\u00e9ritos de los antecesores directos los primeros que se destacan. Su quinto abuelo, Gonzalo Chac\u00f3n, Alguacil y Alf\u00e9rez Mayor de la gente de guerra de Antequera, fue uno de los cuatro caballeros que hicieron pleito homenaje al Rey de defender la ciudad. Su hijo, Fernando Chac\u00f3n, levant\u00f3 a su costa una torre que forz\u00f3 al rey moro a liberarla del cerco a que la ten\u00eda sometida. A continuaci\u00f3n se enumeran los t\u00edtulos influyentes de quienes los Chac\u00f3n eran deudos muy cercanos: Marqueses de Priego, de los V\u00e9lez y Condes de Casarrubios. Finalmente, se exalta el \u201clinaje ilustre de los Chac\u00f3n\u201d al que perteneci\u00f3 Ruy Gonz\u00e1lez Chac\u00f3n, Comendador Mayor de Castilla, que sirvi\u00f3 al Rey don Pedro contra los moros, y su hijo, Domingo Fern\u00e1ndez Chac\u00f3n, Comendador de Torres del Campo de Montiel. Junto a todos estos m\u00e9ritos de antepasados, la \u00fanica referencia monetaria que aparece es la cantidad que el I Conde de Mollina tuvo que pagar por las medias annatas, 1.500 ducados. Sin embargo, su desembolso real ascendi\u00f3 a 30.000 ducados que, en este caso, se utilizar\u00edan en los fastos de casamiento del Rey con Mariana Luisa de Orleans. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Francisco Chac\u00f3n Enr\u00edquez de Valenzuela, en el momento de ser titulado conde de Mollina, era regidor perpetuo de Antequera, Sr. de la Ruisa y propietario de un destacado mayorazgo en Antequera, fundado en 1519 y acrecentado despu\u00e9s mediante donaciones de parientes. Estaba casado con Mar\u00eda Antonia Manrique de Lara y Collado, Sra. de Cazalla y de la casa de la Madera. Hasta aqu\u00ed la mayor parte de los nombres citados se repetir\u00e1n en las sucesivas generaciones, aparecer\u00e1n en las genealog\u00edas y se convertir\u00e1n en se\u00f1as de identidad del linaje, todos excepto Cazalla. A pesar de ser el fundador de los bienes que sustentar\u00edan durante generaciones a estas familias, cuesta encontrarlo en los expedientes, como si intencionadamente se hubiera tratado de ocultar y cuando aparece, su descripci\u00f3n es bastante exigua comparada con el resto. Los Chac\u00f3n, los Gald\u00e1mez, los Manrique proced\u00edan de Moguer, Baena, Antequera y M\u00e1laga, participaron en la conquista y recibieron de los reyes mercedes, con lo que reunieron un patrimonio econ\u00f3mico\/social que primero consolidaron y despu\u00e9s extendieron a otras zonas ampliando su influencia. A los Cazalla, sin embargo, no es el ardor guerrero lo que les define, sino su constante presencia en los asuntos hacend\u00edsticos de la Corona y una espiritualidad que llev\u00f3 a muchos de ellos ante la Inquisici\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Diego Cazalla fue el primero de su estirpe que se asent\u00f3 en M\u00e1laga (1509) y lo hizo para desempe\u00f1ar el cargo de pagador de las armadas, puesto en el que permanecer\u00eda hasta el final de sus d\u00edas (1559), cuatro d\u00e9cadas que coincidieron con los a\u00f1os de mayor apogeo del puerto malague\u00f1o. La evoluci\u00f3n patrimonial de este personaje resulta cuando menos llamativa. En 1516, a los pocos a\u00f1os de llegar a la ciudad, confesaba tener como \u00fanicos bienes una casa y dos inmuebles rurales. Cuando muri\u00f3, lo hizo convertido en regidor de la ciudad, se\u00f1or de vasallos, due\u00f1o de m\u00e1s de 40 inmuebles, entre los que figuraba la casa de la calle San Agust\u00edn, su propio enterramiento, que igualmente utilizar\u00edan sus sucesores, y m\u00e1s de un mill\u00f3n de maraved\u00edes de renta al a\u00f1o procedentes de censos. Pero junto a todas estas posesiones, que oportunamente intent\u00f3 preservar bajo la instituci\u00f3n del mayorazgo, dejaba a su sucesor una deuda contra\u00edda con la Corona que ascend\u00eda a 18.000 ducados. En los a\u00f1os siguientes los herederos trataron de reducir tan importante d\u00e9bito, pero result\u00f3 imposible y el monarca acab\u00f3 por ordenar el embargo de la casa, entregando la gesti\u00f3n de los bienes a un juez ejecutor. Las cosas continuaron as\u00ed hasta que casi un siglo despu\u00e9s, en 1648, Don Gregorio L\u00f3pez Madera, \u201cuno de los m\u00e1s sabios y excelentes ministros de su tiempo\u201d a juicio de Don Luis Salazar, remit\u00eda una carta al rey en la que le ped\u00eda en nombre de su nieto, Antonio Manrique de Lara, nuevo se\u00f1or de la Casa, que condonara la deuda y levantara la sanci\u00f3n, a lo que el monarca, en consideraci\u00f3n a los m\u00e1s de 60 a\u00f1os de servicio que su ministro le hab\u00eda dedicado, finalmente accedi\u00f3. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tras estos accidentados comienzos, las perspectivas en los a\u00f1os siguientes mejoraron. Desde el punto de vista biol\u00f3gico las generaciones que se sucedieron a lo largo del siglo XVIII contaron con una circunstancia que en principio les favorec\u00eda, su alto \u00edndice de natalidad. Con una media de 10 hijos por generaci\u00f3n y una baja mortalidad infantil dispon\u00edan de los medios para diversificarse en otras ramas, entroncar con linajes m\u00e1s poderosos que el suyo y ampliar su \u00e1rea de influencia, pero no ocurri\u00f3 as\u00ed. De los 35 hijos que reunieron entre las cuatro generaciones (13 hombres y 22 mujeres) solo 11 se casaron, 18 fueron religiosos, 3 quedaron solteros y del resto se desconoce su estado. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una de las decisiones claves en la vida de una familia titulada era la elecci\u00f3n de c\u00f3nyuges, en especial para el que estaba destinado a suceder en la Casa. Resulta obvio decir que primaba el futuro del linaje y los condes de Mollina pusieron buen cuidado a este respecto. Las esposas elegidas para los titulares proced\u00edan de ciudades distintas a M\u00e1laga, vinieron de Madrid, Sevilla y \u00dabeda y de familias bastante similares a la que se iban a integrar. Los padres de las futuras condesas eran tambi\u00e9n titulados con la misma antig\u00fcedad y por la misma coyuntura que el condado de Mollina, o, si a\u00fan carec\u00edan del privilegio, dispon\u00edan de se\u00f1or\u00edos que en breve lo propiciar\u00edan. Otra caracter\u00edstica com\u00fan a las tres esposas es su condici\u00f3n de segundog\u00e9nitas, por tanto, con altas posibilidades de heredar la Casa familiar. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En los enlaces de las hijas el inter\u00e9s m\u00e1s habitual parece ser el de reforzar alianzas con ramas familiares que el paso del tiempo estaba a punto de disolver. Se intent\u00f3, por ejemplo, con los Mess\u00eda. La vinculaci\u00f3n con este linaje ubetense se hab\u00eda realizado en el siglo anterior con un matrimonio t\u00edo-sobrina, pero no hubo descendencia. Se insiste en esta nueva centuria, pero ser\u00e1 mediante una doble alianza, dos hermanos Chac\u00f3n se un\u00edan a dos hermanos Mess\u00eda, aunque dentro de un programa en el que todo parec\u00eda estar medido y equiparado. Los esposos en ambos enlaces eran los herederos principales de sus Casas, ellas las segundog\u00e9nitas de las suyas, el resto, cl\u00e1usulas de las capitulaciones, valor de las dotes, y hasta su composici\u00f3n, result\u00f3 muy similar en ambos casos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una vez que se hab\u00edan solventado los intereses m\u00e1s acuciantes mediante los matrimonios, quedaban en estas familias un buen n\u00famero de hijos a los que hab\u00eda que proporcionarles un futuro, y la v\u00eda m\u00e1s utilizada fue la de la Iglesia, en especial para las mujeres (de los 18 que siguieron este camino solo dos fueron varones). La entrada de las hijas en el convento sol\u00eda coincidir con el fallecimiento de alguno de los progenitores, en especial con el de la madre, y no resulta extra\u00f1o ver ingresar en la misma instituci\u00f3n varias a la vez aprovechando legados de antepasados que oportunamente hab\u00edan dejado en previsi\u00f3n de esta situaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entre los varones, cuatro de ellos siguieron la carrera militar y solo dos fueron juristas. Pero hemos de advertir que esta presencia de la familia Chac\u00f3n en el ej\u00e9rcito coincide con el final del siglo XVIII, cuando se convirti\u00f3 en casi tendencia generalizada entre los hijos de la nobleza.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se podr\u00eda concluir que el potencial biol\u00f3gico que acompa\u00f1\u00f3 a esta Casa, apto para haber extendido su red de influencias, fue utilizado solo en una cuarta parte y la explicaci\u00f3n parece estar en su econom\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En l\u00edneas generales, se podr\u00eda decir que su patrimonio fue aumentando. El matrimonio de los primeros condes de Mollina reun\u00eda tres mayorazgos, el fundado por los Chac\u00f3n, situado en Antequera, el que cre\u00f3 Gregorio L\u00f3pez Madera expresamente para su nieto, cuyas propiedades estaban en Madrid, y el que fund\u00f3 Diego de Cazalla, localizado en tierras malague\u00f1as, el \u00fanico que pudieron gestionar directamente y del que obten\u00edan los mayores beneficios, ya sea con la venta de los productos de sus campos, en especial cereal y aceite o con las rentas de los alquileres. En los a\u00f1os 30, tras un largu\u00edsimo pleito consiguen heredar el mayorazgo de la Hoz, situado en Segovia. Pero el lote m\u00e1s cuantioso vendr\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s, en tiempos del IV conde de Mollina. Tras el prematuro fallecimiento de Mar\u00eda del Pilar de Medrano en 1800, se present\u00f3 como pariente var\u00f3n m\u00e1s cercano y pudo a\u00f1adir a las anteriores posesiones la baron\u00eda de Purroy, el marquesado de Villamayor y el condado de Torrubia, cuyos bienes se distribu\u00edan por Madrid y el norte de Espa\u00f1a. Fue pues un patrimonio amplio, pero todo bajo la forma de mayorazgos y, por tanto, te\u00f3ricamente inmutables y tan dispersos por suelo nacional que tuvieron que ser gestionados por administradores cuyo comportamiento no siempre fue el deseado. En definitiva, sus ingresos proven\u00edan de unas rentas moderadas que resultaron ser excesivamente sensibles a los vaivenes que sufr\u00eda la econom\u00eda local.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Finalmente, con la llegada del siglo XIX esta Casa seguir\u00e1 nuevas directrices. Los varones de aquella generaci\u00f3n, incluido el sucesor al t\u00edtulo fueron enviados a la Corte para seguir la carrera militar y, gracias al excelente conocimiento que uno de los hermanos demostr\u00f3 tener del lenguaje y modos de actuar en aquel escenario \u2014\u201cmis hermanos hacen sus campa\u00f1as en el campo de batalla, pero yo las hago aqu\u00ed en la Corte\u201d\u2014, se acercaron a personajes influyentes que les ayudaron a promocionar. Poco despu\u00e9s vendr\u00eda la sucesi\u00f3n en el marquesado de Villamayor y se le otorgar\u00e1 la Grandeza de Espa\u00f1a, pero como ya adelant\u00e1bamos, no tardaron mucho los siguientes titulares en trasladarse a Madrid para formar parte de ese reducido grupo que rodeaba al monarca y el condado de Mollina dej\u00f3 de ser malague\u00f1o.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autora:\u00a0Paula Alfonso Santorio<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">ALFONSO SANTORIO, Paula, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La nobleza titulada malague\u00f1a en el siglo XVIII y sus redes sociales, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Sevilla, Fabiola Publicaciones, 2007.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">ANDUJAR CASTILLO, Francisco, \u201cNobleza y fidelidad din\u00e1stica. La hornada de t\u00edtulos nobiliarios andaluces de 1711\u201d, en D\u00cdAZ L\u00d3PEZ, Juli\u00e1n Pablo; AND\u00daJAR CASTILLO, Francisco y GAL\u00c1N S\u00c1NCHEZ, \u00c1ngel (eds.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Casas, familias y rentas:\u00a0la nobleza del Reino de Granada entre los siglos XV-XVIII,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Granada, Universidad de Granada, 2010, pp. 37-53<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">FELICES DE LA FUENTE, Mar\u00eda del Mar, C<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ondes, marqueses y duques. Biograf\u00edas de nobles titulados durante el reinado de Felipe V. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Madrid, Ediciones Doce Calles, 2013.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">FELICES DE LA FUENTE, Mar\u00eda del Mar. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La nueva nobleza titulada de Espa\u00f1a y Am\u00e9rica en el siglo XVIII (1701-1746) Entre el m\u00e9rito y la venalidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Almer\u00eda, Universidad de Almer\u00eda, 2012.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">SORIA MESA, Enrique, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La nobleza en la Espa\u00f1a Moderna. Cambio y continuidad. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Madrid, Marcial Pons. Ediciones de Historia, 2007.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64,5],"tags":[571],"class_list":["post-700","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nobleza","category-sociedad","tag-paula-alfonso-santorio"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/700","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=700"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/700\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8510,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/700\/revisions\/8510"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=700"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=700"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=700"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}