{"id":694,"date":"2017-05-24T12:39:38","date_gmt":"2017-05-24T12:39:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=694"},"modified":"2019-02-22T08:03:27","modified_gmt":"2019-02-22T08:03:27","slug":"la-hidalguia-en-indias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-hidalguia-en-indias\/","title":{"rendered":"La hidalgu\u00eda en Indias"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">La dominaci\u00f3n hispana sobre los territorios americanos implic\u00f3 el trasvase de instituciones jur\u00eddicas y sociales a esa nueva geograf\u00eda. En las Indias podemos encontrar tres tipos de hidalgu\u00eda: en primer lugar, la peninsular, propia de los que ya eran hidalgos antes de pasar al Nuevo Mundo (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Vid<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. La hidalgu\u00eda en la Corona de Castilla); en segundo lugar, la americana, es decir, la de aquellos espa\u00f1oles que se ennoblecieron ya en Am\u00e9rica; y, por \u00faltimo, la ind\u00edgena, reconocida a los caciques y dignatarios nativos m\u00e1s destacados. Por su vitalidad y relevancia en este escenario centraremos nuestra atenci\u00f3n en la hidalgu\u00eda americana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La conquista del Nuevo Mundo supuso una nueva oportunidad para que prosperasen hidalgos y plebeyos de condici\u00f3n humilde. Esta empresa concedi\u00f3 a unos pocos afortunados la posibilidad de enriquecerse y elevar su posici\u00f3n social y la de sus descendientes. Tal y como hab\u00eda sucedido anteriormente durante la Reconquista, los hechos de armas y una estudiada pol\u00edtica de concesi\u00f3n de mercedes por parte de la Corona fueron factores determinantes para concretar ese ascenso social.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchos conquistadores y pobladores aprovecharon su llegada al Nuevo Mundo para ocultar su pasado y \u201cfabricarse\u201d una nueva reputaci\u00f3n, convenientemente exteriorizada y reforzada mediante la adopci\u00f3n de las formas de vida nobles. Pocos vecinos de las primeras ciudades espa\u00f1olas en Am\u00e9rica aceptaban desempe\u00f1ar los oficios mec\u00e1nicos que hab\u00edan tenido en Espa\u00f1a, conscientes de los perjuicios que ello pod\u00eda suponer para su reputaci\u00f3n. Por su parte, la Corona, deseosa de incentivar la conquista y poblamiento de estas nuevas tierras, aliment\u00f3 involuntariamente estas aspiraciones al suprimir todos los actos de distinci\u00f3n entre hidalgos y plebeyos que se estilaban en Castilla, tales como los tributos de pecheros o la mitad de oficios reservados al estado noble en los concejos. Como resultado de todo ello, la estima social quedaba a expensas de los m\u00e9ritos individuales realizados durante la conquista y poblamiento del Nuevo Mundo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed fue como, aprovechando la casi total ausencia de la aristocracia en el Nuevo Mundo, conquistadores y primeros pobladores \u2013en su mayor\u00eda, humildes hidalgos y plebeyos\u2013 ocuparon un lugar preeminente en las \u00e9lites indianas. No conformes con ello, muchos de estos advenedizos reclamaron a la Corona la concesi\u00f3n de mercedes de nobleza que legitimasen sus aspiraciones, ya fuesen hidalgu\u00edas, h\u00e1bitos de \u00f3rdenes militares o t\u00edtulos nobiliarios. Su objetivo era, obviamente, equipararse a la nobleza peninsular. Consideraban que tal pretensi\u00f3n era una justa retribuci\u00f3n a todos sus m\u00e9ritos, confirmando as\u00ed <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">de iure<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> un estatus que ya hab\u00edan ganado por las armas. Sin embargo, la habitual falta de respuesta satisfactoria por parte de la Corona a sus peticiones limit\u00f3 muchos de estos anhelos de nobleza a la mera opini\u00f3n p\u00fablica de sus convecinos. As\u00ed fue como el colectivo de los conquistadores-encomenderos se convirti\u00f3 en<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">una categor\u00eda <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">paranobiliaria<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, amparada en la posesi\u00f3n de encomiendas, la principal fuente de riqueza de la \u00e9poca, y en el control de los cargos del cabildo a trav\u00e9s de los cuales obten\u00edan el respeto y reconocimiento social correspondiente dentro de su vecindario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cautoascenso\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> al estatus nobiliario de un selecto grupo de conquistadores-encomenderos y de sus descendientes (denominados <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">benem\u00e9ritos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) dio lugar a una primitiva jerarquizaci\u00f3n de esa naciente sociedad, encabezada por unas pocas familias principales. Apoyados en esta reputaci\u00f3n, y ante la ya mencionada inexistencia de la nobleza titulada peninsular, este grupo convirti\u00f3 la antig\u00fcedad de su familia en Indias en la m\u00e1s elevada y distinguida prueba de nobleza de esos territorios, asumiendo as\u00ed el lugar de la nobleza de sangre castellana. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero estas aspiraciones nobiliarias no se circunscribieron a unos cuantos linajes de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">benem\u00e9ritos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, sino que incluso los reci\u00e9n llegados a las Indias, por el simple hecho residir all\u00ed y no ejercer oficios mec\u00e1nicos o manuales, se consideraban nobles, con independencia de su condici\u00f3n de nacimiento: el plebeyo aspiraba a convertirse en hidalgo y este, en caballero. El rechazo frontal a ejercer oficios mec\u00e1nicos demuestra que los or\u00edgenes de la hidalgu\u00eda americana no son muy distintos de los del caballero cuantioso de la Reconquista. Recordemos que el ennoblecimiento <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">de facto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> por parte de conquistadores y pobladores hab\u00eda sido la t\u00f3nica dominante en la singular evoluci\u00f3n de la hidalgu\u00eda durante la Baja Edad Media. Lo cierto es que el conquistador consideraba que, en virtud de sus m\u00e9ritos militares y con independencia de su origen familiar, la hidalgu\u00eda le correspond\u00eda por derecho propio. Es decir, que tal y como hab\u00eda sido costumbre durante los siglos precedentes en Espa\u00f1a, se entend\u00eda que la hidalgu\u00eda o nobleza no titulada no proced\u00eda de merced regia alguna \u2015a diferencia de los h\u00e1bitos o los t\u00edtulos de Castilla\u2015 sino que eran sus meritorios servicios al Rey y a la Monarqu\u00eda lo que les calificaba como tales a pesar de no corresponderles por nacimiento. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para exhibir p\u00fablicamente este reci\u00e9n adquirido estatus no pocos adoptaban comportamientos y tratamientos propios de la nobleza en la Pen\u00ednsula. Ello se tradujo, por ejemplo, en la adopci\u00f3n de determinados tratamientos de respeto como el de don, gentilhombre o caballero, cuya usurpaci\u00f3n y generalizaci\u00f3n en Indias alcanz\u00f3 cotas hasta entonces desconocidas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero lo cierto es que la pertenencia a las \u00e9lites durante los siglos XVI y parte del XVII estuvo determinada m\u00e1s por factores como el control de encomiendas o la antig\u00fcedad de la familia en Indias, que por la existencia de alg\u00fan tipo de reconocimiento nobiliario legal (t\u00edtulo nobiliario, h\u00e1bito de orden militar o hidalgu\u00eda). No obstante, estas \u00e9lites pronto lograron reservarse una serie de privilegios (como la participaci\u00f3n en fiestas reales y tornes, la reserva de ciertos cargos en el cabildo, evitar ser sometidos a tortura o la formaci\u00f3n de cofrad\u00edas integradas exclusivamente por nobles) que les permitieron diferenciarse jur\u00eddicamente de la plebe. Adem\u00e1s, las audiencias americanas pod\u00edan reconocer, con efectos locales y limitados, la nobleza e hidalgu\u00eda que all\u00ed se reconoc\u00eda a los descendientes de conquistadores y primeros pobladores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A diferencia del declive de la hidalgu\u00eda en Castilla, a lo largo de la Edad Moderna estos hidalgos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">de facto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> prosperaron y se convirtieron en grandes terratenientes. Durante el siglo XVIII, ahora con la dinast\u00eda de los Borbones instalada en el trono, fueron muchas las familias criollas que lograron hacerse con los tan ansiados t\u00edtulos nobiliarios. Obviamente, estas elevadas mercedes solo estuvieron al alcance de unas cuantas familias distinguidas y acomodadas, aunque las de menor abolengo no despreciaron otras alternativas para realzar el prestigio del linaje, ya mediante la obtenci\u00f3n de una ejecutoria de hidalgu\u00eda despachada por una chanciller\u00eda metropolitana, ya a trav\u00e9s de ventajosos matrimonios con bur\u00f3cratas y comerciantes, muchos de ascendencia hidalga. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La llegada a lo largo del siglo XVIII de nuevos pobladores peninsulares a estas tierras propici\u00f3 una renovaci\u00f3n del estamento nobiliario en Am\u00e9rica. Esto fue as\u00ed gracias, sobre todo, al especial protagonismo de gentes de la cornisa cant\u00e1brica \u2013fundamentalmente vascongados y monta\u00f1eses\u2013, que universalmente eran considerados como hidalgos y limpios de sangre. Adem\u00e1s, el desempe\u00f1o de muchos de ellos en la administraci\u00f3n borb\u00f3nica o en actividades lucrativas como el comercio ultramarino \u2013dominado por los peninsulares\u2013 facilitaron su r\u00e1pido v\u00ednculo con las distinguidas familias de la oligarqu\u00eda criolla. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed, la ascendencia honorable, junto a la posesi\u00f3n de un considerable patrimonio econ\u00f3mico, convert\u00eda a estos hombres en candidatos id\u00f3neos para la rancia nobleza benem\u00e9rita, siempre deseosa de emparentar con nobles de sangre que diesen mayor lustre a sus linajes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El final de la presencia espa\u00f1ola en Am\u00e9rica marc\u00f3 el final de la hidalgu\u00eda americana. El triunfo de los procesos de emancipaci\u00f3n durante el primer tercio del siglo XIX, la consiguiente ruptura de los v\u00ednculos con la metr\u00f3poli y la imposici\u00f3n de los principios liberales conllevaron la supresi\u00f3n de todos los t\u00edtulos, jerarqu\u00edas y privilegios nobiliarios.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor:\u00a0Jorge P\u00e9rez Le\u00f3n<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">D\u00cdAZ DE LA GUARDIA Y L\u00d3PEZ,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Luis, \u201cEl deber de fidelidad al rey como justificaci\u00f3n de hidalgu\u00eda en la nobleza en Espa\u00f1a e Indias\u201d, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Anuario Mexicano de la Historia del Derecho<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 15, 2003, pp. 103-168.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">KONETZKE, Richard, \u201cLa formaci\u00f3n de la nobleza en Indias\u201d, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Estudios Americanos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 10, 1951, pp. 329-357.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">P\u00c9REZ LE\u00d3N, Jorge<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">, Hidalgu\u00eda de facto y de iure. Estima social y tratamiento judicial en Castilla e Indias<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Madrid, 2014<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">SANCH\u00cdZ OCHOA<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, Pilar, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los Hidalgos de Guatemala. Realidad y apariencia en un sistema de valores<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Sevilla, 1976.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-wrapper#fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-content{  text-align: left; }<\/style><div class=\"fusion-recent-works fusion-portfolio-element fusion-portfolio fusion-portfolio-1 fusion-portfolio-grid fusion-portfolio-paging-none fusion-portfolio-one fusion-portfolio-unboxed fusion-portfolio-text fusion-portfolio-rollover\" data-id=\"-rw-1\" data-columns=\"one\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-wrapper .fusion-col-spacing{padding:10px;}<\/style><div class=\"fusion-portfolio-wrapper\" id=\"fusion-portfolio-1\" data-picturesize=\"auto\" data-pages=\"1\" style=\"margin:-10px;\"><article id=\"portfolio-1-post-691\" class=\"fusion-portfolio-post hidalguia-indias sociedad fusion-col-spacing post-691\"><div class=\"fusion-portfolio-content-wrapper\" style=\"border:none;\"><span class=\"vcard rich-snippet-hidden\"><span class=\"fn\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/author\/fgm847\/\" rel=\"author\">fgm847<\/a><\/span><\/span><span class=\"updated rich-snippet-hidden\">2017-05-24T12:37:58+00:00<\/span><div  class=\"fusion-image-wrapper\" aria-haspopup=\"true\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"403\" height=\"643\" src=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/image1-3-e1495629457926.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-post-image\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/image1-3-e1495629457926-200x319.jpg 200w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/image1-3-e1495629457926-400x638.jpg 400w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/image1-3-e1495629457926.jpg 403w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 640px) 1100px, \" \/><div class=\"fusion-rollover\">\n\t<div class=\"fusion-rollover-content\">\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/ilustracion-de-el-primer-nueva-coronica-y-buen-gobierno-de-guaman-poma-de-ayala-principios-del-siglo-xvii\/?portfolioCats=77\">Ilustraci\u00f3n de El Primer nueva coronica y buen gobierno, de Guam\u00e1n Poma de Ayala, principios del siglo XVII<\/a>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-sep\"><\/div>\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-gallery\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/image1-3-e1495629457926.jpg\" data-options=\"\" data-id=\"691\" data-rel=\"iLightbox[gallery-rw-1]\" data-title=\"Ilustraci\u00f3n de El Primer nueva coronica y buen gobierno, de Guam\u00e1n Poma de Ayala\" data-caption=\"\">\n\t\t\t\t\t\tGaler\u00eda\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"fusion-rollover-title\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-title-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/ilustracion-de-el-primer-nueva-coronica-y-buen-gobierno-de-guaman-poma-de-ayala-principios-del-siglo-xvii\/?portfolioCats=77\">\n\t\t\t\t\t\tIlustraci\u00f3n de El Primer nueva coronica y buen gobierno, de Guam\u00e1n Poma de Ayala, principios del siglo XVII\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-categories\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/hidalguia-indias\/\" rel=\"tag\">Hidalgu\u00eda Indias<\/a>, <a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/sociedad\/\" rel=\"tag\">Sociedad<\/a><\/div>\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-link-wrapper\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/ilustracion-de-el-primer-nueva-coronica-y-buen-gobierno-de-guaman-poma-de-ayala-principios-del-siglo-xvii\/?portfolioCats=77\" aria-label=\"Ilustraci\u00f3n de El Primer nueva coronica y buen gobierno, de Guam\u00e1n Poma de Ayala, principios del siglo XVII\"><\/a>\n\t<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fusion-portfolio-content\"><div class=\"fusion-post-content\"><p> T\u00edtulo:\u00a0Ilustraci\u00f3n de El Primer nueva coronica y buen gobierno, de Guam\u00e1n Poma de Ayala, 1615. Fuente: dominio p\u00fablico. \u00a0    <\/p><div class=\"fusion-portfolio-buttons\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/ilustracion-de-el-primer-nueva-coronica-y-buen-gobierno-de-guaman-poma-de-ayala-principios-del-siglo-xvii\/?portfolioCats=77\" class=\"fusion-button fusion-button-default fusion-button-default-size fusion-button-flat\">Aprender m\u00e1s<\/a><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-double\"><\/div><\/article><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[64,5],"tags":[572],"class_list":["post-694","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-nobleza","category-sociedad","tag-jorge-perez-leon"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=694"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8511,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/694\/revisions\/8511"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}