{"id":5801,"date":"2018-10-18T21:43:56","date_gmt":"2018-10-18T21:43:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=5801"},"modified":"2019-02-22T12:59:46","modified_gmt":"2019-02-22T12:59:46","slug":"la-cuestion-de-la-maternidad-vocacion-u-obligacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-cuestion-de-la-maternidad-vocacion-u-obligacion\/","title":{"rendered":"La cuesti\u00f3n de la maternidad \u00bfVocaci\u00f3n u obligaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">Una vez cumplimentados los tr\u00e1mites convenidos por el Concilio de Trento para la correcta conformaci\u00f3n del lazo conyugal, a la mujer aguarda la importante tarea de traer hijos al mundo; quehacer directamente relacionado con el resto de valores atribuidos tradicionalmente a la naturaleza femenina, al hogar y al universo de las emociones. Seg\u00fan el Catecismo Romano y el discurso de la mayor\u00eda de los te\u00f3logos, el denominado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">bonum prolis <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">hab\u00eda de ser \u2013junto a la asistencia mutua entre los esposos- una de las metas prioritarias hacia las que encaminar el correcto desarrollo de la vida marital. Y este fin, directamente relacionado con el inter\u00e9s eclesi\u00e1stico por incrementar el n\u00famero de criaturas instruidas en la alabanza y gloria a Dios, ten\u00eda como protagonista \u2013por meras razones biol\u00f3gicas- a la mujer. Si no bastaba a las f\u00e9minas soportar las cr\u00edticas vertidas sobre su sexo por su supuesta debilidad, fragilidad e intervenci\u00f3n en el origen del pecado, la naturaleza se encargaba de condenarlas tambi\u00e9n a padecer las incomodidades y dolores del embarazo y el parto; procesos \u201cnaturales\u201d a los que sumar la lactancia y la crianza para dar plena significaci\u00f3n al hecho de ser madre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tras el alumbramiento, la mujer se convierte en la m\u00e1xima responsable del adecuado desarrollo f\u00edsico del ni\u00f1o. Deb\u00eda cuidar con esmero la alimentaci\u00f3n del reci\u00e9n nacido, optando \u2013siempre que fuera posible- por nutrirlo con su propia leche, opci\u00f3n m\u00e1s favorable para la salud de los peque\u00f1os, en detrimento de la labor ejercida por las nodrizas o amas de cr\u00eda. As\u00ed lo hac\u00edan saber los moralistas y especialistas m\u00e9dicos de la \u00e9poca, fundament\u00e1ndose, primero, en la conocida teor\u00eda de los humores, seg\u00fan la cual la leche y la sangre eran fluidos que compart\u00edan el mismo \u00e1mbito, por lo que a trav\u00e9s de la primera se pod\u00edan transmitir dolencias f\u00edsicas y conductas desviadas; y segundo, en las nefastas consecuencias que pod\u00eda acarrear la separaci\u00f3n de los neonatos y sus progenitores. Con la lactancia materna defienden, en definitiva, la union leg\u00edtima entre la madre que cr\u00eda y el hijo que sostiene en su regazo. Razones de orden puramente sentimental que reafirmaban, pese a la teor\u00eda cl\u00e1sica de Elizabeth Badinter y a la escasa atenci\u00f3n prestada por las obras morales modernas a los afectos, el amor maternal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora bien, sabido es que la pr\u00e1ctica no siempre se acomoda al modelo, y que no son pocas las veces que la realidad desaf\u00eda todo intento de patronaje social. En este sentido ha de se\u00f1alarse que quienes fueron madres no siempre alcanzaron este rango siguiendo los cauces leg\u00edtimos para su consecuci\u00f3n. Aunque la procreaci\u00f3n \u00fanicamente deb\u00eda tener lugar dentro del matrimonio, el abandono a los impulsos sensoriales, la necesidad experimentada en momentos de escasez y penurias, o las presiones ejercidas por sus compa\u00f1eros varones se encuentran en el origen de encuentros \u00edntimos il\u00edcitos y, en ocasiones, de la llegada al mundo de criaturas inesperadas. Ante estos casos lo habitual sol\u00eda ser mantener la evidencia del pecado sutilmente escondida bajo las faldas. Conscientes de que la difusi\u00f3n p\u00fablica del yerro pod\u00eda comprometer la consecuci\u00f3n de un buen matrimonio, da\u00f1ar la estima de la familia o amenazar la propia integridad f\u00edsica, muchas mujeres optaron por disimular la prueba de sus \u201cdeslices\u201d, dar a luz de forma clandestina \u2013sin la asistencia adecuada ni las condiciones necesarias-, e, incluso, emplear pr\u00e1cticas destinadas a eliminar la evidencia de unos h\u00e1bitos amorosos que pod\u00edan estigmatizarlas socialmente y costarles severas penas legales. Nos referimos a los abortos, el infanticidio o el abandono de los reci\u00e9n nacidos. Sirva de ejemplo la historia protagonizada por Mar\u00eda Josepha, esclava de don Manuel Terria de Mena, quien tom\u00f3 \u201cbebedizos para abortar la pre\u00f1ez\u201d por consejo de su madre, o la de Leonor Salgado, mujer soltera que, no pudiendo ocultar m\u00e1s su embarazo, opt\u00f3 por ingerir varios brebajes que le hicieron expulsar \u201clo que ten\u00eda en la barriga\u201d para, acto seguido, deshacerse de toda evidencia arrojando los restos por la azotea de un corral. En pocas palabras, estuvieron dispuestas a deshacerse, sin m\u00e1s, del fruto generado en sus entra\u00f1as, si con ello pod\u00edan salvar su reputaci\u00f3n y mantener intacto su honor.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estupradas \u2013con o sin palabras de casamiento-, arrastradas por las adulaciones de otros o por sus propios est\u00edmulos carnales, o condenadas a ganarse la vida \u201cvendiendo\u201d sus cuerpos, sometidas, en definitiva, a la voluntad de los hombres, fueron muchas las que perdieron el control y la capacidad de decisi\u00f3n en cuanto a c\u00f3mo y cu\u00e1ndo traer hijos al mundo. Es por ello que, llegada la maternidad por cauces indebidos, estas mujeres desatender\u00e1n su pretendida obligaci\u00f3n biol\u00f3gica y social para mantenerse \u2013aparentemente- dentro de los par\u00e1metros morales exigidos por esta misma sociedad de la que forman parte. Interrumpir\u00e1n sus embarazos o acabar\u00e1n con las vidas de sus hijos \u2013de forma directa o indirecta- para seguir ofreciendo a su entorno la imagen de casta doncella, irreprochable esposa o decente viuda. Estuviera en ellas \u2013o no- la voluntad de ser madres, no importaba en estas situaciones. Lo que urg\u00eda en estos casos era borrar de sus biograf\u00edas un cap\u00edtulo errado; un episodio que pod\u00eda suponerles una tacha social perpetua, el eterno estigma y condena social de sus convecinos. Se intentaba preservar la honorabilidad, sin tener por ello necesariamente el \u00e1nimo de atentar contra el hecho maternal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este \u201cfracaso maternal\u201d, provocado por el arraigo de un profundo sentido del honor en sus protagonistas, pese a conseguir acabar con el problema de cara al exterior, no evitar\u00eda la aparici\u00f3n de fuertes traumas emocionales en sus conciencias; m\u00e1s si, como era habitual, hab\u00edan tomado la decisi\u00f3n en solitario, sin ning\u00fan tipo de apoyo social o afectivo, vi\u00e9ndose presionadas por las circunstancias. No olvidemos que el modelo de feminidad tradicional al cual las mujeres deb\u00edan adaptarse era aqu\u00e9l seg\u00fan el cual la mujer habr\u00eda de ser madre por encima de todo, encontrando en la maternidad la expresi\u00f3n y realizaci\u00f3n plenas del destino vital femenino. En otras palabras, las mujeres que se deshac\u00edan de sus hijos estaban renunciando a los valores constitutivos de su identidad. \u00bfDeseaban convertirse en madres? Seguramente s\u00ed, pues el hecho de serlo constitu\u00eda una obligaci\u00f3n social y moral para ellas; pero ten\u00edan clara conciencia de que la maternidad biol\u00f3gica no era suficiente, que la maternidad plena s\u00f3lo pod\u00eda producirse respetando los c\u00f3digos de honor de la \u00e9poca y en el \u00e1mbito del matrimonio. La mujer que abortaba, participaba en el infanticidio o en el abandono de su hijo, no estaba impedida para convertirse en una buena madre en el futuro, cumpliendo las circunstancias arriba mencionadas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Junto a lo anterior, y pese a lo inapropiado de las circunstancias, no debe olvidarse la existencia de mujeres que asumieron el reto de convertirse en madres de cara a una sociedad que, sin lugar a dudas, las se\u00f1alar\u00eda por las circunstancias elegidas para serlo. Ya fuera porque se sintieran responsables de la llegada de sus hijos, o por obtener alg\u00fan beneficio material de quienes las \u201cgozaron\u201d, lo cierto es que no escasean los ejemplos de mujeres luchadoras que, lejos de atemorizarse o resignarse, desafiaron la posici\u00f3n privilegiada de los hombres y afrontaron con valent\u00eda su nueva condici\u00f3n de madres, o reclamaron el cumplimiento de sus deberes como padres a aquellos con quienes previamente hab\u00edan tratado. Al respecto resulta llamativo el caso de do\u00f1a Mar\u00eda de Vargas, quien sin ning\u00fan tipo de reparo discut\u00eda en p\u00fablico con el licenciado Jer\u00f3nimo de \u00c1vila, exigi\u00e9ndole cumpliera con los deberes que como padre de sus hijos le correspond\u00edan. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Distinto es el caso de las mujeres que fueron abandonadas al poco de contraer nupcias, o el de aquellas que sufrieron el temprano deceso de sus esposos. Mujeres, unas y otras, que habr\u00edan pasado gran parte de sus d\u00edas sin la compa\u00f1\u00eda de quienes deb\u00edan haber desarrollado junto a ellas un proyecto vital com\u00fan, del que ser padres formaba parte. En estos supuestos no debe desestimarse la carga que para ellas debi\u00f3 suponer el conflicto de identidad surgido por no poder cumplir con \u201cnaturalidad\u201d su rol de madres. Si faltaba el marido, \u00bfc\u00f3mo cumplir con \u201csu\u201d misi\u00f3n? De la renuncia forzada a tales proyectos \u2013definidos en gran parte por la sociedad y sus instituciones, y no tanto por ellas mismas- surg\u00eda una vez m\u00e1s la frustraci\u00f3n. Y de esta frustraci\u00f3n, al no encontrar modo leg\u00edtimo de satisfacer sus aspiraciones y las de su entorno, la transgresi\u00f3n. Enti\u00e9ndase consecuencia de estas circunstancias el embarazo vivido por Mar\u00eda Josepha de la Encarnaci\u00f3n, mujer que decidi\u00f3 entregarse a los brazos de otro hombre al sentirse abandonada por su esposo, ausente en Francia durante una larga temporada. La rebeld\u00eda, en estas historias, no habr\u00eda respondido a una condici\u00f3n natural o a un cuestionamiento del sistema, sino a la falta de alternativas vitales para cumplir con el rol inculcado en las mentes de estas mujeres desde su m\u00e1s tierna infancia. Se habr\u00edan convertido en madres como consecuencia de un conflicto personal; conflicto que otras habr\u00edan logrado solventar, sin salirse de la legalidad, recurriendo a la adopci\u00f3n y crianza de ni\u00f1os ajenos. En estos casos se conjugan los intereses de ambas partes. Los ni\u00f1os encuentran satisfechas sus necesidades primarias, y las mujeres responsables de su cuidado ven realizadas, de forma indirecta, su vocaci\u00f3n \u2013inculcada o real- de ser madres. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En definitiva, la teor\u00eda consideraba que las buenas madres deb\u00edan ajustarse al patr\u00f3n de identidad femenina ideal. En otras palabras: deb\u00edan ejercer su labor maternal tras haber contra\u00eddo matrimonio, permaneciendo recluidas en el \u00e1mbito dom\u00e9stico, y cumpliendo con sus obligaciones de esposa virtuosa. Pero estas circunstancias no siempre acompa\u00f1aron a las madres del Antiguo R\u00e9gimen. Y fueron ellas \u2013y no los varones- las que, por su vinculaci\u00f3n directa con el hecho reproductivo y las mayores exigencias morales a las que deb\u00edan hacer frente, se vieron obligadas a afrontar la dif\u00edcil tarea de compatibilizar las pasiones de su condici\u00f3n de ser emocial, con el c\u00e1lculo propio de su vertiente racional. Y as\u00ed puede decirse que fueron ellas quienes a lo largo de la Historia vieron condicionados sus destinos simult\u00e1neamente por lo corp\u00f3reo y lo afectivo, por las imposiciones familiares e institucionales. El deseo de aproximarse al modelo femenino representado y defendido en los discursos institucionales, morales y literarios habr\u00eda condicionado la forma en que muchas mujeres vivieron y pensaron la experiencia de \u201cser madre\u201d a lo largo de los Tiempos Modernos. En este sentido, la \u201cfunci\u00f3n materna\u201d ser\u00eda el resultado de la construcci\u00f3n de un sistema sexual-pol\u00edtico seg\u00fan el cual el cuerpo de la mujer deb\u00eda asumir la maternidad como su mayor deseo, lo fuera realmente o no. De m\u00e1s est\u00e1 decir que esta idea uniformada del hecho maternal no resulta plenamente representativa de dicha experiencia al desde\u00f1ar muchas otras realidades existentes en las vidas de las gentes del pasado.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autora: Marta Ruiz Sastre<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">BADINTER, Elizabeth, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfExiste el amor maternal?: historia del amor maternal, siglos XVII al XX<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Barcelona, Pomaire, 1981.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">BOLUFER PERUGA, M\u00f3nica, \u201cCiencia y moral: en los or\u00edgenes de la maternidad totalizante\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e8tode: Revista de difusi\u00f3n de la Investigaci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, n\u00ba 76, 2013, 70-75.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">DE LA PASCUA S\u00c1NCHEZ, Mar\u00eda Jos\u00e9, \u201cMadres, mujeres y solas: el oficio de vivir en la Espa\u00f1a del siglo XVIII\u201d, en FRANCO RUBIO, G. (Coor.). <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Debates sobre la maternidad desde una perspectiva hist\u00f3rica (siglo XVI-XX)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 2010, 231-270.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">RUIZ SASTRE, Marta, \u201cLos hijos prohibidos: emociones, comportamientos y actitudes en torno a la maternidad en la sociedad del honor. Sevilla, siglo XVII\u201d, en CANDAU CHAC\u00d3N, Mar\u00eda Luisa (Ed.). <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las mujeres y las emociones en Europa y Am\u00e9rica. Discursos, representaciones, pr\u00e1cticas. Siglos XVII-XIX<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Santander, Universidad de Cantabria, 2016, 201-236.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">V\u00c1ZQUEZ LESMES, Rafael, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Aborto e infanticidio en C\u00f3rdoba en el tr\u00e1nsito al siglo XIX<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, C\u00f3rdoba, Servicio de publicaciones de la Universidad de C\u00f3rdoba, 2010.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-wrapper#fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-content{  text-align: left; }<\/style><div class=\"fusion-recent-works fusion-portfolio-element fusion-portfolio fusion-portfolio-1 fusion-portfolio-grid fusion-portfolio-paging-none fusion-portfolio-one fusion-portfolio-unboxed fusion-portfolio-text fusion-portfolio-rollover\" data-id=\"-rw-1\" data-columns=\"one\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-wrapper .fusion-col-spacing{padding:10px;}<\/style><div class=\"fusion-portfolio-wrapper\" id=\"fusion-portfolio-1\" data-picturesize=\"auto\" data-pages=\"1\" style=\"margin:-10px;\"><article id=\"portfolio-1-post-5798\" class=\"fusion-portfolio-post maternidad mujeres fusion-col-spacing post-5798\"><div class=\"fusion-portfolio-content-wrapper\" style=\"border:none;\"><span class=\"vcard rich-snippet-hidden\"><span class=\"fn\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/author\/fgm847\/\" rel=\"author\">fgm847<\/a><\/span><\/span><span class=\"updated rich-snippet-hidden\">2018-10-18T21:41:16+00:00<\/span><div  class=\"fusion-image-wrapper\" aria-haspopup=\"true\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"258\" height=\"300\" src=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/unnamed-4.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-post-image\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/unnamed-4-200x233.jpg 200w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/unnamed-4.jpg 258w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 640px) 1100px, \" \/><div class=\"fusion-rollover\">\n\t<div class=\"fusion-rollover-content\">\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/la-madonnina-roberto-ferruzzi\/?portfolioCats=424\">La Madonnina, Roberto Ferruzzi<\/a>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-sep\"><\/div>\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-gallery\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/unnamed-4.jpg\" data-options=\"\" data-id=\"5798\" data-rel=\"iLightbox[gallery-rw-1]\" data-title=\"unnamed (4)\" data-caption=\"\">\n\t\t\t\t\t\tGaler\u00eda\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"fusion-rollover-title\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-title-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/la-madonnina-roberto-ferruzzi\/?portfolioCats=424\">\n\t\t\t\t\t\tLa Madonnina, Roberto Ferruzzi\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-categories\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/maternidad\/\" rel=\"tag\">Maternidad<\/a>, <a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/mujeres\/\" rel=\"tag\">Mujeres<\/a><\/div>\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-link-wrapper\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/la-madonnina-roberto-ferruzzi\/?portfolioCats=424\" aria-label=\"La Madonnina, Roberto Ferruzzi\"><\/a>\n\t<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fusion-portfolio-content\"><div class=\"fusion-post-content\"><p> T\u00edtulo:\u00a0Roberto Ferruzzi, \u201cLa Madonnina\u201d (\u201cLa Virgencita\u201d), aprox. 1897. Fuente: Dominio p\u00fablico. Aunque asociada a la Virgen Mar\u00eda y al ni\u00f1o, la intenci\u00f3n del pintor no fue la de realizar un cuadro de contenido religioso.  [...]<\/p><div class=\"fusion-portfolio-buttons\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/la-madonnina-roberto-ferruzzi\/?portfolioCats=424\" class=\"fusion-button fusion-button-default fusion-button-default-size fusion-button-flat\">Aprender m\u00e1s<\/a><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-double\"><\/div><\/article><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[554],"class_list":["post-5801","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mujeres","tag-marta-ruiz-sastre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5801","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5801"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5801\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5802,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5801\/revisions\/5802"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5801"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5801"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5801"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}