{"id":5781,"date":"2018-10-18T17:23:07","date_gmt":"2018-10-18T17:23:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=5781"},"modified":"2019-02-22T13:06:02","modified_gmt":"2019-02-22T13:06:02","slug":"los-bienes-propios-de-las-mujeres-arras-y-dote-en-el-marco-juridico-familiar-castellano-del-antiguo-regimen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/los-bienes-propios-de-las-mujeres-arras-y-dote-en-el-marco-juridico-familiar-castellano-del-antiguo-regimen\/","title":{"rendered":"Los bienes propios de las mujeres: Arras y dote en el marco jur\u00eddico familiar castellano del Antiguo R\u00e9gimen."},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante el Antiguo R\u00e9gimen, la comunidad dom\u00e9stica se conceb\u00eda como una estructura patriarcal en la que el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pater familias <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">monopolizaba las funciones de gobierno, mientras los dem\u00e1s miembros permanec\u00edan bajo su autoridad y absoluta obediencia. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Respecto a la esposa, el marido se erig\u00eda en protector, ejerciendo sobre ella un constante tutelaje amparado en el discurso que tanto la Iglesia como el Estado proclamaban, defendiendo la superior naturaleza de los varones dotados de capacidades superiores que los diferenciaba del sexo contrario. Como cabeza de familia, el Derecho le reconoc\u00eda la potestad para impartir justicia, aplicando las medidas correctivas que considerara oportunas tanto sobre la esposa como sobre los hijos y dem\u00e1s miembros de la unidad familiar. As\u00ed mismo, y con exclusi\u00f3n de la mujer, pod\u00eda otorgar su consentimiento en favor del matrimonio de sus hijos pudiendo, incluso, desheredar a una hija si desposaba contra su voluntad amparado en las leyes vigentes hasta principios del siglo XVI,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En cuanto al patrimonio, tambi\u00e9n se le reconoc\u00eda como administrador de todos los bienes que formaban parte de la comunidad de gananciales, constituida a partir de dicha uni\u00f3n con los bienes que ambos c\u00f3nyuges aportaban para sustentar las cargas de matrimonio. De dichos bienes, las mujeres contribuyeron con<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">los parafernales (suyos propios), la dote otorgada por los padres, generalmente a partir de las leg\u00edtimas paternas y maternas y las arras o regalo que realizaba el futuro esposo. Arras y dotes, fueron instituciones caracter\u00edsticas de la mujer reguladas por el Derecho castellano, tambi\u00e9n en vigor en los territorios pertenecientes a la Andaluc\u00eda \u00a0moderna. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Respecto a las <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">arras<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, su origen se remonta a la Roma durante la \u00e9poca del Bajo Imperio, ser\u00e1 entonces cuando se regulen las donaciones <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">propter nupcias <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">o entrega que se hace a la esposa y que, en caso de viudedad, le ayudar\u00eda a sobrevivir. Tambi\u00e9n entre los germanos era costumbre regalar a la novia<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">la ma\u00f1ana siguiente a la boda, como premio a la virginidad. La <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">morgengabe <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">germ\u00e1nica al igual que las arras, pretend\u00edan asegurar el futuro de la esposa en caso de sobrevivir al marido. As\u00ed quedaban definidas en las Partidas: &#8230;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">e lo que el varon da a la muger por razon de casamiento, es llamado en lat\u00edn donatio propter nupcias que quiere decir como dotaci\u00f3n que da el varon a la mujer por razon que case con ella: e tal donacion como esta dizen en Espa\u00f1a propiamente arras<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Dichas donaciones pod\u00edan consistir en ropas, joyas o dinero met\u00e1lico y frecuentemente, se sumaban a al montante de la dote, tal y como se comprueba en la documentaci\u00f3n. En ning\u00fan caso, las arras pod\u00edan sobrepasar la d\u00e9cima parte de total de los bienes del marido, seg\u00fan establecieron tanto las Partidas como las Leyes de Toro y la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Novissima <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Recopilaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La dote, a diferencia de las arras, era otorgada por los padres y su constituci\u00f3n \u00a0resultaba decisiva para acceder al mercado matrimonial. Cuanto mayor fuera la dote, mayor oportunidad proporcionaba a una mujer pues, le permit\u00eda contemplar la elecci\u00f3n entre un mayor n\u00famero de candidatos. Esta instituci\u00f3n, ten\u00eda la finalidad de ayudar a sostener las cargas del matrimonio y, aunque la mujer conservaba la propiedad, al igual que las arras, era administrada por el marido quien se compromet\u00eda a no dilapidarla y \u00a0restituirla en caso de fallecimiento de la esposa sin que hubiera sucesores directos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las escrituras dotales presentan una variada tipolog\u00eda. Principalmente podr\u00edan agruparse en tres tipos: carta, recibo o escritura de dote, dotaci\u00f3n y promesa. En las dos primeras observamos una relaci\u00f3n de los bienes tasados que se entregar\u00edan al marido. La mayor\u00eda de las actas se protocolizaban una vez efectuado el matrimonio. La \u201cpromesa\u201d, como su nombre indica, alude al car\u00e1cter contractual del matrimonio, pues este documento se otorga ante la palabra de futuro o promesa de matrimonio, mediante la cual el futuro esposo se compromete a desposar al tiempo que conoce la cuant\u00eda y composici\u00f3n de la dote que percibir\u00e1 su futura esposa una vez se celebre dicha uni\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La importancia de esta instituci\u00f3n se percibe en los testamentos, pues en ellos se comprueban los m\u00faltiples legados otorgados a mujeres de la familia, vecinas, afines o criadas a fin de proporcionar una dote que, aunque modesta, les permitiera desposar. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las investigaciones realizadas a este respecto en varias localidades de la provincia de C\u00e1diz, revelan la importancia de esta instituci\u00f3n para las mujeres, siendo un requisito necesario para acceder al mercado matrimonial, una pr\u00e1ctica que se hizo extensiva a todos los grupos sociales. Los diferentes estudios se\u00f1alan, respecto a su constituci\u00f3n, que mayoritariamente se otorgaron como adelanto de las leg\u00edtimas, cantidades que se tra\u00edan a colaci\u00f3n o se detra\u00edan de las hijuelas llegado el momento del reparto hereditario. \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Respecto a su composici\u00f3n, se observa una clara diferencia de g\u00e9nero si las comparamos con las cartas de capital que aportaban los varones. Las mujeres contribuyeron principalmente con el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ajuar, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">conformado por bienes muebles: mobiliario, ropa personal y blanca, menaje, joyas y, en ocasiones, alguna cantidad en dinero. Los varones llevaban inmuebles, entre ellos las casas de morada o casas principales y los bienes ra\u00edces. Adem\u00e1s, en el \u00e1mbito rural gaditano, era frecuente que los padres, como parte de la dote, se hicieran cargo de la manutenci\u00f3n de los reci\u00e9n casados durante el primer a\u00f1o de matrimonio, incluyendo, en algunos casos, la convivencia en la casa paterna. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las dotes andaluzas en general, se\u00f1alan el ajuar como la partida m\u00e1s importante tal y como puede comprobarse en los estudios efectuados en diversas localidades de las actuales provincias de C\u00e1diz, Sevilla, M\u00e1laga y Granada, ciudad \u00e9sta, en la que dada la coexistencia entre las culturas cristiana y musulmana, se han podido analizar tambi\u00e9n \u00a0la composici\u00f3n de las dotes de las mujeres moriscas, en las que destacan igualmente, el mobiliario, los enseres de la casa y la ropa femenina. Estos documentos constituyen, sin duda, un instrumento de primera mano para conocer el modo de vida y funcionamiento de la econom\u00eda dom\u00e9stica en el marco de dicha comunidad. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el caso de la baja nobleza rural, las dotes fueron de cuant\u00eda bastante m\u00e1s elevadas y m\u00e1s variadas en su composici\u00f3n, pues aunque predominaron igualmente los ajuares y aquellos bienes relacionados con las funciones adscritas al g\u00e9nero, relacionadas, por tanto, con la casa y el \u00e1mbito dom\u00e9stico, se aprecian adem\u00e1s, otro tipo de bienes como plata labrada, abundante ropa de blanca y utensilios para la mesa, ropa personal de lujo, esclavos, y algunas propiedades inmuebles y\/o ra\u00edces. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Arras y dotes pervivieron a lo largo de la Edad Moderna aunque sus importes estuvieron regulados por el Derecho pues, en algunos casos, la dote llegaba a representar la \u00fanica aportaci\u00f3n econ\u00f3mica para la nueva familia, de ah\u00ed la importancia del precio, raz\u00f3n por la cual las Leyes de Toro comenzaron a limitar su valor a fin de evitar que fueran excesivas. Posteriormente la Nov\u00edsima Recopilaci\u00f3n recogi\u00f3 diversas Pragm\u00e1ticas otorgadas por la Corona, \u00a0ordenando su moderaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El C\u00f3digo Civil Espa\u00f1ol de 1889, en el T\u00edtulo III, cap\u00edtulo III, art\u00edculos 1336 al 1380, \u00a0hace referencia a \u201clas donaciones por raz\u00f3n de casamiento\u201d. En dichos art\u00edculos la instituci\u00f3n dotal se diluye a la par que la muestra como una categor\u00eda m\u00e1s entre los bienes gananciales, lo que se puede interpretar como una inadecuaci\u00f3n a los nuevos tiempos. No obstante ser\u00e1 con la reforma de la Ley 11\/1981, de 13 de Mayo, de modificaci\u00f3n del C\u00f3digo Civil en materia de filiaci\u00f3n, patria potestad y r\u00e9gimen econ\u00f3mico del \u00a0matrimonio, que la dote desaparezca del derecho civil general aunque no plenamente, pues su uso no ha sido expresamente derogado, no obstante pervive en el derecho foral catal\u00e1n, aragon\u00e9s y balear. <\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autora: Mar\u00eda de la Paz del Cerro Boh\u00f3rquez<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">BIRRIEL SALCEDO, Margarita,<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEntre una ley y otra: la transmisi\u00f3n del patrimonio entre los moriscos granadinos\u201d, en BARBAZZA, Marie-Catherine y HEUSCH, Carlos (eds.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Familles, Pouvoirs, Solidarit\u00e9s. Domaine m\u00e9diterran\u00e9en et hispano-am\u00e9ricain (XVe-XXe si\u00e8cles)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Montpellier, Universit\u00e9 de Montpellier III, pp. 227-236.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">CERRO BOH\u00d3RQUEZ, Mar\u00eda de la Paz del, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mujer, herencia y matrimonio en la sociedad rural gaditana del Antiguo R\u00e9gimen. Alcal\u00e1 de los Gazules, Chiclana de la Frontera y Medina Sidonia (1670-1750), <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">C\u00e1diz, Servicio de Publicaciones de la Universidad, 2005.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">COLLANTES DE TER\u00c1N DE LA HERA, Mar\u00eda Jos\u00e9, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El r\u00e9gimen econ\u00f3mico del matrimonio en el Derecho territorial castellano.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Valencia, Ed. Tirant lo Blanch, 1997.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GIL BEN\u00cdTEZ, Eva Mar\u00eda, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La familia y las relaciones sociales en la Axarqu\u00eda, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1laga, Diputaci\u00f3n Provincial de M\u00e1laga, 2001.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[36],"tags":[569],"class_list":["post-5781","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-mujeres","tag-maria-de-la-paz-del-cerro-bohorquez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5781","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5781"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5781\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5782,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5781\/revisions\/5782"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5781"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5781"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5781"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}