{"id":5106,"date":"2018-04-18T12:48:22","date_gmt":"2018-04-18T12:48:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=5106"},"modified":"2019-02-25T08:24:48","modified_gmt":"2019-02-25T08:24:48","slug":"arzobispado-de-sevilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/arzobispado-de-sevilla\/","title":{"rendered":"Arzobispado de Sevilla"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque su origen se remonta a la \u00e9poca romana, la invasi\u00f3n de los musulmanes trunc\u00f3 su trayectoria hasta la reconquista de la ciudad de Sevilla, por Fernando III, en 1248. Su extensi\u00f3n en el siglo XVII superaba las cuarenta leguas, seg\u00fan una informaci\u00f3n del arzobispo Ambrosio Sp\u00ednola, que limitaban con los obispados de C\u00f3rdoba, M\u00e1laga, C\u00e1diz, Badajoz, los \u201cAlgarves\u201d y el maestrazgo de Santiago que, tambi\u00e9n, gobern\u00f3 diversas poblaciones del arzobispado hispalense como Villamanrique o Villanueva del Ariscal. En id\u00e9nticas condiciones se encontraban los municipios de Alcolea, Lora o Tocina, dependientes de la Orden de San Juan, el Marquesado de Estepa, Carri\u00f3n de los C\u00e9spedes, la Abad\u00eda de Olivares o el pueblo de Santiponce que rigieron los monjes jer\u00f3nimos de San Isidoro del Campo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pese a estas excepciones, el valor econ\u00f3mico de la mitra de Sevilla fue muy importante, solo superado por el arzobispado de Toledo, y el prelado tuvo el dominio pleno de la Alcaid\u00eda de Almonaster, la vicar\u00eda de Zalamea y las poblaciones de Cantillana, Brenes, Villaverde, el despoblado de Rianzuela, la dehesa de Lopaz y de varias haciendas ubicadas, en su mayor\u00eda, en el t\u00e9rmino de Jerez. Sus rentas, aunque con mesas separadas, eran administradas por el Cabildo Catedral: la instituci\u00f3n m\u00e1s importante del arzobispado que comprend\u00eda a 11 dignidades, 40 canonj\u00edas (34 de libre provisi\u00f3n y 6 de oficio), 20 raciones y 20 medias raciones con retribuciones que pod\u00edan superar los 30.000 reales. A ello contribu\u00eda la elevada poblaci\u00f3n de la archidi\u00f3cesis: en torno al medio mill\u00f3n de habitantes, seg\u00fan el Censo de Floridablanca de 1787. Y en consonancia con estos datos, tambi\u00e9n podemos destacar el importante n\u00famero de religiosos (6.358), religiosas (3.133) y cl\u00e9rigos seculares (4.535) que, en definitiva, supusieron el 13% del vecindario de Sevilla, seg\u00fan el Catastro de Ensenada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para organizar tan vasto territorio, la principal unidad administrativa del arzobispado fue la vicar\u00eda que, a fines del siglo XVIII, ascend\u00edan a 41 o 48, seg\u00fan fuera su prop\u00f3sito fiscal o pastoral. Los vicarios for\u00e1neos y el vicario de Sevilla se encargaban de la recogida o distribuci\u00f3n del diezmo, la gesti\u00f3n de las f\u00e1bricas parroquiales, la tutela espiritual de cl\u00e9rigos y seglares, la defensa de los intereses de las parroquias y, en definitiva, de rendir cuentas al vicario general, los visitadores (seis: tres generales, uno para monjas, otro para capellan\u00edas y patronatos y un sexto para las parroquias de la capital) y, en \u00faltima instancia, al arzobispo. Para desempe\u00f1ar su ministerio y, en ocasiones, para suplir sus frecuentes ausencias, se ayudaron de obispos auxiliares que, en ciertos casos, actuaron como coadministradores.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con frecuencia, los vicarios eran presb\u00edteros que hab\u00edan recibido la cura de almas por delegaci\u00f3n del arzobispo que, por privilegio y salvo contadas excepciones, era el \u00fanico beneficio curado del lugar. Los r\u00e9ditos econ\u00f3micos del empleo, sin embargo, se los reservaba el prelado y el sacerdote solo quedaba asistido por la renta o patrimonio de entrada (a veces, extinto o depreciado), los derechos de estola o pie de altar (administraci\u00f3n de sacramentos, sufragios o servicios religiosos) y las primicias (parte \u00ednfima del diezmo: primeros frutos del campo). Esta circunstancia, como podemos suponer, gener\u00f3 no pocos problemas de absentismo en el estamento que intentaron solucionarse durante la Ilustraci\u00f3n mediante un Plan de Erecci\u00f3n y Dotaci\u00f3n de Curatos que, finalmente, vio la luz en 1791 y preve\u00eda tres tipos de curatos: primera clase (6.600-10.000 reales), segunda clase (5.500-6.600 reales) y tercera clase (3.300-4.400 reales). Anteriormente, y por las circunstancias se\u00f1aladas, fue com\u00fan la instituci\u00f3n de ayudas en las parroquias (tenientes, vicarios y coadjutores, de preparaci\u00f3n insuficiente y sueldos a\u00fan inferiores) y la colaboraci\u00f3n de religiosos que, principalmente, se asentaron en la capital y las vicar\u00edas de \u00c9cija, Jerez, Osuna y Sanl\u00facar de Barrameda, las de mayor riqueza. No en vano, las parroquias m\u00e1s codiciadas del arzobispado por sus altos ingresos fueron las de San Miguel de Jerez, San Miguel de Marchena, la Colegiata de Osuna, Santa Cruz o Santa Mar\u00eda de \u00c9cija. En el extremo contrario, el cura de la peque\u00f1a aldea de Guadajoz, en la vicar\u00eda de Carmona, apenas se embolsaba 400 reales al a\u00f1o antes de la reforma econ\u00f3mica e incluso despu\u00e9s los curatos de Carboneras no alcanzaron el m\u00ednimo previsto de 3.300 reales revelando as\u00ed las debilidades de la misma. En cuanto al volumen, en la archidi\u00f3cesis hispalense los beneficios curados de potestad delegada superaban los 300 y, en su mayor\u00eda, se concentraban entre la capital y las vicar\u00edas de Sevilla, Aracena, Jerez y La Puebla de Guzm\u00e1n por la alta poblaci\u00f3n de unas y la enorme extensi\u00f3n de otras, con graves problemas de comunicaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por debajo de presb\u00edteros y curas, la presencia de di\u00e1conos y subdi\u00e1conos fue poco relevante pues, frente a aquellos, el sueldo fue notablemente m\u00e1s bajo, las obligaciones, en algunos casos equiparables, y los derechos, en definitiva, muy semejantes a los disfrutados por cualquier tonsurado y minorista (ostiario, lector, exorcista y ac\u00f3lito) que s\u00ed abundaron en el arzobispado. Este grupo se perfil\u00f3, en palabras de Candau, como un aut\u00e9ntico \u201cej\u00e9rcito en campa\u00f1a\u201d para subvenir cualquier necesidad del culto y de los templos. Aunque la mayor\u00eda se conformaba con escasas rentas, algunos tuvieron la dicha de poseer uno o varios beneficios simples (capellan\u00edas aparte) cuyo servicio religioso luego encomendaban a determinados presb\u00edteros a cambio de una peque\u00f1a compensaci\u00f3n. Se trata de la figura del beneficiado servidero o vicebeneficiado que tanta popularidad tuvo durante el Antiguo R\u00e9gimen en el arzobispado de Sevilla. Otras fuentes de ingresos proced\u00edan del desarrollo de determinados ministerios asociados al culto, la ense\u00f1anza de la doctrina o la burocracia eclesi\u00e1stica: sacristanes, organistas, mozos de coro, pertigueros, m\u00fasicos o alguaciles.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En este contexto, tanto el servicio religioso como la devoci\u00f3n de los seglares del arzobispado hispalense durante la Edad Moderna distaron mucho del ideal propuesto por el Concilio de Trento. En l\u00edneas generales, los visitadores aluden a la laxitud del clero, el poco fervor de las \u201csierras\u201d, la popularidad del rosario y el v\u00eda crucis como ejercicios piadosos o el fomento de la devoci\u00f3n al Sant\u00edsimo, a Cristo en su pasi\u00f3n, la Virgen, los Santos o las \u00c1nimas, principalmente, a trav\u00e9s de las hermandades que radicaban en el archidi\u00f3cesis. Seg\u00fan el resumen general elaborado por el intendente Guti\u00e9rrez de Pi\u00f1eres en 1771, en el reino de Sevilla hab\u00eda cerca de un millar de asociaciones laicas concentr\u00e1ndose m\u00e1s de 200 solo en la capital. Adem\u00e1s del volumen, \u00e9stas tuvieron otros problemas a los ojos de los ilustrados: el escaso control por parte del Estado (la mayor\u00eda solo contaban con la aprobaci\u00f3n del ordinario del lugar) y el excesivo gasto en manifestaciones internas y, sobre todo, externas, que se alejaban del primitivo esp\u00edritu cristiano y de la mesura racionalista que se intentaba imponer. Ejemplo de ello fueron las procesiones de Semana Santa, donde el anonimato del h\u00e1bito penitencial invitaba a la promiscuidad y al tumulto, o las romer\u00edas que, en casos extremos, se determin\u00f3 la suspensi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En buena medida, estas actitudes se explican por la ignorancia y la falta de formaci\u00f3n que acarreaban la pobreza de las clases m\u00e1s humildes y que, desde luego, podemos extrapolar al bajo clero. En el apartado de seglares, los arzobispos de la Ilustraci\u00f3n apoyaron iniciativas en esta direcci\u00f3n, como la promoci\u00f3n de instituciones educativas, las misiones populares o la ense\u00f1anza semanal de la doctrina, pero tambi\u00e9n otras orientadas a congraciarse con el Estado como la reorientaci\u00f3n de la beneficencia, las pol\u00edticas de salubridad, el apoyo a las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena o la flexibilizaci\u00f3n del precepto dominical en aquellos lugares donde la industria minera comenzaba a despegar con objeto de evitarle perjuicios econ\u00f3micos. Entre los eclesi\u00e1sticos, junto a la reforma econ\u00f3mica del estamento, se impuls\u00f3 sin \u00e9xito un seminario diocesano que recogiese las exigencias formativas dispuestas por el Concilio de Trento as\u00ed como las conferencias morales o los ejercicios espirituales. Sus resultados, como parece obvio, quedaron supeditados al \u00e9xito del Plan de Erecci\u00f3n y Dotaci\u00f3n de Curatos que, como sabemos, fue relativo. <\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor: Carlos Ladero Fern\u00e1ndez<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">BARRIO GOZALO, Maximiliano, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El clero en la Espa\u00f1a Moderna, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Madrid, CSIC, 2010.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">CANDAU CHAC\u00d3N, Mar\u00eda Luisa, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El clero rural de Sevilla en el siglo XVIII, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Caja Rural de Sevilla, Sevilla, 1994.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">LADERO FERN\u00c1NDEZ, Carlos L., \u201cLa archidi\u00f3cesis de Sevilla a fines del Antiguo R\u00e9gimen: apuntes sobre su organizaci\u00f3n econ\u00f3mica y pastoral\u201d, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Anuario de Historia de la Iglesia Andaluza, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">volumen IV, 2011, pp. 143-198.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">LADERO FERN\u00c1NDEZ, Carlos L., <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El gobierno de los arzobispos de Sevilla en tiempos de la Ilustraci\u00f3n, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Sevilla: Diputaci\u00f3n Provincial de Sevilla, 2017.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">MART\u00cdN RIEGO, Manuel, \u201cLa Sevilla de las Luces (1700-1800)\u201d en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Historia de las di\u00f3cesis espa\u00f1olas: Sevilla, Huelva, Jerez, C\u00e1diz y Ceuta, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Cajasur\/Biblioteca de Autores Cristianos, pp. 245-291.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[640],"class_list":["post-5106","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia-religiosidad","tag-carlos-ladero-fernandez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5106"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5106\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8690,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5106\/revisions\/8690"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5106"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}