{"id":4098,"date":"2018-01-30T15:21:57","date_gmt":"2018-01-30T15:21:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=4098"},"modified":"2019-05-09T09:54:07","modified_gmt":"2019-05-09T09:54:07","slug":"magdalena-de-la-cruz-santa-viva-y-abadesa-h-1487-1560","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/magdalena-de-la-cruz-santa-viva-y-abadesa-h-1487-1560\/","title":{"rendered":"Magdalena de la Cruz, santa viva y abadesa (h. 1487-1560)"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">La cordobesa Magdalena de la Cruz se perfila como mujer ic\u00f3nica con proyecci\u00f3n perdurable en el catolicismo europeo del siglo XVI. Considerada santa viva durante m\u00e1s de veinte a\u00f1os, model\u00f3 despu\u00e9s el arquetipo de \u201cfalsa santa\u201d y monja diab\u00f3lica que fue esgrimido por la Contrarreforma frente a las experiencias carism\u00e1ticas femeninas. Tras ser procesada por la Inquisici\u00f3n, acab\u00f3 sus d\u00edas como la ejemplar penitente arrepentida. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Naci\u00f3 en Aguilar hacia 1487, en familia humilde. A los cinco a\u00f1os comenz\u00f3 a tener apariciones y a los doce ya era considerada santa por el pueblo y los \u00abgrandes y se\u00f1ores de la tierra\u00bb. Con diecisiete ingres\u00f3 en el monasterio de clarisas descalzas de Santa Isabel de los \u00c1ngeles de C\u00f3rdoba. All\u00ed se dio a conocer como profetisa hacia 1520 anunciando acontecimientos pol\u00edticos como el alzamiento de las comunidades, la prisi\u00f3n del rey de Francia o la boda del emperador Carlos, adem\u00e1s de intervenir en asuntos de la orden franciscana. Ello favoreci\u00f3 su promoci\u00f3n como monja discreta en 1523. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Comenz\u00f3 a ser considerada santa y a gozar del apoyo del poder. La emperatriz Isabel se carteaba con ella solicitando sus oraciones y en 1527 le envi\u00f3 las ropas del reci\u00e9n nacido pr\u00edncipe Felipe para que las bendijera. Tambi\u00e9n fue notable su proyecci\u00f3n popular urbana. Todo culmin\u00f3 con su elecci\u00f3n como abadesa en 1533 y su reelecci\u00f3n en 1536 y 1539. No fue f\u00e1cil por no pertenecer a la nobleza y suscitar dudas entre las monjas y los superiores franciscanos, pero sali\u00f3 airosa de todas las pruebas a que fue sometida. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Magdalena contribuy\u00f3 a crear el nuevo rol pol\u00edtico femenino de abadesa carism\u00e1tica part\u00edcipe del juego social. Como abadesa santa intensific\u00f3 su vida de perfecci\u00f3n y sus dones carism\u00e1ticos, se convirti\u00f3 en taumaturga y en reliquia viviente objeto de culto, y su fama se difundi\u00f3 por todo el imperio espa\u00f1ol. Destacaban su comportamiento mod\u00e9lico, ascetismo extremo e intensa piedad eucar\u00edstica, pero sobre todo lo extraordinario en su vida. La sagrada forma volaba a su boca desde el altar, se arrobaba y elevaba y lleg\u00f3 a recibir los estigmas; hac\u00eda milagros y salvaba \u00e1nimas protagonizando impactantes acciones en el purgatorio. Comenz\u00f3 a ser objeto de culto y partes de su cuerpo u objetos con \u00e9l relacionados se consideraron reliquias. Incluso, los marineros la invocaban porque calmaba las tempestades. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchos quer\u00edan conocerla e intensific\u00f3 su v\u00ednculo con los poderosos<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">brindando apoyo carism\u00e1tico a la pol\u00edtica carolina y a la reformada orden franciscana, soporte fundamental del emperador. Mientras el papa le ped\u00eda que rezase por el mundo cristiano, Carlos V, al partir en expedici\u00f3n a T\u00fanez en 1535, envi\u00f3 su bandera a C\u00f3rdoba para que la bendijese. Cada vez eran m\u00e1s frecuentes las visitas de altos cargos que, adem\u00e1s de sus oraciones, solicitaban consejos y gu\u00eda: as\u00ed el arzobispo de Sevilla don Alfonso Manrique, el general franciscano Francisco de los \u00c1ngeles Qui\u00f1ones o el nuncio Juan Reggio. Un contempor\u00e1neo afirmaba: \u201co\u00eda cosas que me causaban admiraci\u00f3n y ve\u00eda que todo el pueblo no trataba de otra cosa que de su santidad, y no s\u00f3lo el pueblo, sino personas de calidad, as\u00ed como cardenales, arzobispos, obispos, duques, condes y se\u00f1ores muy principales, letrados, religiosos de todas \u00f3rdenes\u201d. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su relaci\u00f3n con la comunidad mon\u00e1stica no parece haber sido f\u00e1cil. Favoreci\u00f3 sus intereses asegurando su autonom\u00eda econ\u00f3mica y de gesti\u00f3n dado que viv\u00eda de limosnas por su opci\u00f3n descalza y ella increment\u00f3 su afluencia. Reedific\u00f3 el edificio y asegur\u00f3 que los que all\u00ed se enterrasen se salvar\u00edan. Pero las fuentes se\u00f1alan que su fama la envaneci\u00f3 separ\u00e1ndola de sus hermanas. Es dif\u00edcil valorar unos datos que subrayan su autoritarismo y \u00ab\u00e1spera condi\u00e7i\u00f3n\u00bb para con las monjas o que muestran acciones transgresoras. Habr\u00eda llegado a decir a la gente que todos los abades y frailes ten\u00edan mancebas y que esto no era pecado; hizo comer carne a una persona en d\u00eda vedado y a otras hizo trabajar; en una ocasi\u00f3n en que la hostia hab\u00eda volado a su boca, dijo que una mujer se la hab\u00eda tra\u00eddo; estuvo mucho tiempo sin confesar ni comulgar porque dec\u00eda que no ten\u00eda necesidad o afirmaba que hab\u00eda recibido de Cristo el don de la perpetua virginidad. Se menciona incluso un supuesto embarazo y parto que ella present\u00f3 como milagro \u00abhablando por ser tenida por santa\u00bb. Por todas estas razones, las monjas no la reeligieron abadesa en 1542. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Magdalena comenz\u00f3 entonces a perjudicar los intereses del monasterio qued\u00e1ndose con las limosnas que recib\u00eda como santa. Y las monjas empezaron a ver cosas extra\u00f1as: su celda cercada por cabrones negros, un hombre negro muy feo que la acompa\u00f1aba y un mancebo que la reprend\u00eda. La denunciaron a los superiores franciscanos y el provincial orden\u00f3 recluirla en la c\u00e1rcel mon\u00e1stica. Tras caer gravemente enferma, el m\u00e9dico recomend\u00f3 que hiciese confesi\u00f3n. Seg\u00fan los testimonios, dos demonios comenzaron a hablar por ella reconociendo que la hab\u00edan acompa\u00f1ado durante a\u00f1os. Despu\u00e9s, la propia Magdalena confes\u00f3 que eran sus familiares, y que hab\u00eda hecho pacto y amistad con el que la acompa\u00f1aba desde los cinco a\u00f1os a cambio de que le proporcionase honra y fama. Se hab\u00eda visto obligada a tener trato carnal con \u00e9l y con un hombre negro feo \u201cdesdonado\u201d. Todas sus muestras de santidad eran falsas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La Inquisici\u00f3n decidi\u00f3 encargarse del asunto consider\u00e1ndolo caso de herej\u00eda por tratarse de pacto diab\u00f3lico. Magdalena estuvo encerrada en sus c\u00e1rceles un a\u00f1o y medio. En el proceso relat\u00f3 la historia de su vida formulando un nuevo modelo como falsa santa o santa al rev\u00e9s que coincide con contenidos asociados a la imagen de la bruja por los tratadistas de la \u00e9poca, entre ellos el franciscano Mart\u00edn de Casta\u00f1ega. Tras su petici\u00f3n de misericordia al Santo Oficio con el argumento de haber sido enga\u00f1ada y subrayando la calidad de su h\u00e1bito y religi\u00f3n, recibi\u00f3 un castigo leve. A la espera de que se convirtiese y salvase su alma, fue condenada a destierro perpetuo en Santa Clara de And\u00fajar. La privaron de voz activa y pasiva y la inhabilitaron para votar o ser votada a cargos de la comunidad; se estableci\u00f3 tambi\u00e9n que ocupase el \u00faltimo lugar entre las religiosas, tanto en el coro como en el cap\u00edtulo y refectorio; todos los viernes del a\u00f1o deb\u00eda comer a la manera de las monjas que hac\u00edan penitencia; no pod\u00eda hablar con persona alguna salvo las monjas, su provincial o el visitador sin licencia del Santo Oficio; durante tres a\u00f1os no pod\u00eda comulgar si no fuera con grand\u00edsima necesidad y con licencia del tribunal; nunca m\u00e1s podr\u00eda llevar velo y otras penitencias que se le dar\u00edan. Todo ello so pena de ser tenida por relapsa y excomulgada. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El auto de fe se celebr\u00f3 en la catedral de C\u00f3rdoba el d\u00eda de la Cruz de 1546 ante el obispo don Leopoldo de Austria. Magdalena sali\u00f3 de la c\u00e1rcel con una vela encendida en las manos, una mordaza en la lengua y una soga en la garganta, vestida con el h\u00e1bito de clarisa pero sin el velo. En la catedral, sobre un cadalso, asisti\u00f3 a la misa y al serm\u00f3n de fray Juan Navarro, que le dijo: \u201cAhora s\u00ed, Magdalena de la Cruz, que ten\u00e9is buena ocasi\u00f3n de ser santa, pues os ha humillado Dios y dado a conocer para que vos os conozc\u00e1is y le busqu\u00e9is\u201d. Tras la lectura p\u00fablica del extracto del proceso por un secretario de la Inquisici\u00f3n, se pronunci\u00f3 la sentencia definitiva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> Seg\u00fan las cr\u00f3nicas, en Santa Clara de And\u00fajar cumpli\u00f3 fielmente su sentencia e invirti\u00f3 sus \u00faltimos a\u00f1os en muchas penitencias, ayunos y mortificaciones. Destac\u00f3 por su gran humildad. Ped\u00eda que en los actos comunitarios su asiento estuviese detr\u00e1s de las novicias para que la despreciasen y se obligaba a trabajar aunque no se lo ordenasen. Apenas com\u00eda, nunca volvi\u00f3 a probar la carne y su raci\u00f3n la daba de limosna a los pobres; cos\u00eda y remendaba a toda religiosa que lo necesitase y para eso llevaba siempre en la manga aguja, tijeras y pedazuelos de pa\u00f1o y lienzo; de d\u00eda pr\u00e1cticamente no sal\u00eda del coro y pasaba las noches enteras orando y pidiendo misericordia. Guardaba perpetuo silencio. Sigui\u00f3 siendo muy perseguida por el demonio, pero ella se mantuvo en la virtud gracias a la constancia en la oraci\u00f3n, la comuni\u00f3n semanal y las recias disciplinas. Una Nochebuena, yendo al coro a maitines, una religiosa vio un negrillo que iba tras ella y lo vieron en esta forma otras veces. En su vejez sol\u00edan verla dando golpes con un bast\u00f3n que llevaba, mientras dec\u00eda: \u201cvete, maldito\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"> Cuando enferm\u00f3 y supo que iba a morir, inici\u00f3 una confesi\u00f3n general que le dur\u00f3 casi todo un a\u00f1o. Falleci\u00f3 el 27 de diciembre de 1560, a los ochenta a\u00f1os.\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque Magdalena pas\u00f3 a ejemplificar el nuevo modelo de falsa santidad y se convirti\u00f3 en una figura reprobable y temida en la Iglesia \u2013es famosa la advertencia recibida por Teresa de Jes\u00fas en este sentido-, la tradici\u00f3n franciscana quiso reivindicarla santificando sus a\u00f1os finales. En una llamativa operaci\u00f3n hagiogr\u00e1fica, Magdalena figura en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Martirologio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> franciscano: tras la falsa santidad \u201ca diabolo decepta\u201d, \u201cdignos fecit poenitentiae fructus et sanctissime vitam finivit\u201d.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autora:\u00a0<b>Mar\u00eda del Mar Gra\u00f1a Cid<\/b><\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">CUADRO GARC\u00cdA, Ana Cristina, \u201cTejiendo una vida de reliquia. Estrategias de control de conciencias de la santa diab\u00f3lica Magdalena de la Cruz\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Chr\u00f3nica Nova<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 31, 2005, pp. 307-326.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GRACIA BOIX, Rafael, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Autos de fe y causas de la Inquisici\u00f3n de C\u00f3rdoba<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, C\u00f3rdoba, Diputaci\u00f3n Provincial, 1983.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GRA\u00d1A CID, Mar\u00eda del Mar, \u201cEn torno a la fenomenolog\u00eda de las santas vivas: algunos ejemplos andaluces, siglos XV-XVI\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Miscel\u00e1nea Comillas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 59, 2001, pp. 739-777.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GRA\u00d1A CID, Mar\u00eda del Mar, \u201cLa santa\/bruja Magdalena de la Cruz. Identidades religiosas y poder femenino en la Andaluc\u00eda pretridentina\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La mujer<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, II, Actas del III Congreso de Historia de Andaluc\u00eda (C\u00f3rdoba, 2001), C\u00f3rdoba, Publicaciones Obra Social y Cultural CajaSur, 2002, pp. 103-120.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">IMIRIZALDU, Jes\u00fas, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Monjas y beatas embaucadoras<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Editora Nacional, 1978.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">MACKAY, Angus; WOOD, Richard, \u00abMujeres diab\u00f3licas\u00bb, en MU\u00d1OZ, \u00c1ngela y GRA\u00d1A, Mar\u00eda del Mar (eds.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Religiosidad femenina. Expectativas y realidades (siglos VIII-XVIII)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, A.C. Al-Mudayna, 1991, pp. 187-196.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,36],"tags":[626],"class_list":["post-4098","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-iglesia-religiosidad","category-mujeres","tag-maria-del-mar-grana-cid"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4098","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4098"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4098\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8657,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4098\/revisions\/8657"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4098"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4098"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4098"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}