{"id":3947,"date":"2018-01-29T13:23:11","date_gmt":"2018-01-29T13:23:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=3947"},"modified":"2019-03-04T16:46:49","modified_gmt":"2019-03-04T16:46:49","slug":"andaluces-en-las-antillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/andaluces-en-las-antillas\/","title":{"rendered":"Andaluces en las Antillas"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">Las islas Antillas fueron las primeras tierras descubiertas y colonizadas en el Nuevo Mundo, un laboratorio donde se experimentar\u00eda todo lo que ser\u00eda posteriormente la Am\u00e9rica Hispana en la \u00e9poca colonial. Fueron la puerta de las Indias y por ello el primer puerto en donde todo aquel que se dirigi\u00f3 al Nuevo Mundo entraba en contacto con esa nueva realidad, muy distinta a la Vieja Europa.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde la primera etapa del descubrimiento, la presencia de andaluces en las islas fue muy destacada. En este contexto, es l\u00f3gico entender que una de las primeras descripciones de estos nuevos y bellos paisajes lleg\u00f3 de la mano de un sevillano llamado Diego \u00c1lvarez Chanca, m\u00e9dico al servicio de los Reyes Cat\u00f3licos. Diego \u00c1lvarez march\u00f3 en el segundo viaje de Crist\u00f3bal Col\u00f3n y tras desembarcar en la isla de La Espa\u00f1ola qued\u00f3 maravillado por su naturaleza. Su carta al cabildo de Sevilla, fechada en 1494, se convirti\u00f3 un valioso estudio sobre la flora, la fauna, la etnolog\u00eda y etnograf\u00eda de la isla. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La participaci\u00f3n de hombres y mujeres andaluces prim\u00f3 en la colonizaci\u00f3n de esta regi\u00f3n durante las primeras etapas, incluso hubo periodos donde la aportaci\u00f3n alcanz\u00f3 m\u00e1s del cuarenta por ciento. \u00a0Andaluc\u00eda occidental fue la que m\u00e1s contribuy\u00f3. Es<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">evidente que su posici\u00f3n geogr\u00e1fica, abocada hacia el Atl\u00e1ntico, permiti\u00f3 a su poblaci\u00f3n acumular experiencias y conocimientos n\u00e1uticos y geogr\u00e1ficos a lo largo de su historia; adem\u00e1s a ello se le sum\u00f3 la elecci\u00f3n de Sevilla como puerto \u00fanico para comerciar con Indias hasta 1717, que pas\u00f3 a la ciudad de C\u00e1diz. Por estas razones, la contribuci\u00f3n de andaluces procedentes de Sevilla, Huelva y C\u00e1diz ocupar\u00eda un primer puesto, respecto a la Andaluc\u00eda oriental. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para el siglo XVI los andaluces eligieron como principal destino La Espa\u00f1ola; mientras que para la siguiente centuria la isla se convirti\u00f3 en lugar de paso hacia el continente. Una situaci\u00f3n distinta se vivi\u00f3 en la isla de Cuba.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0En la primera etapa de la presencia espa\u00f1ola, muchos de los andaluces que arribaron lo hicieron con el prop\u00f3sito de pasar hacia el continente, circunstancias que cambiaron en etapas posteriores. En la primera mitad del siglo XVII, el mundo antillano se hizo m\u00e1s cosmopolita; corsarios y piratas ingleses, franceses y holandeses comenzaron a instalarse por las islas cercanas. A partir de ese momento Cuba y la flota de Indias se convirtieron en la mejor presa para el asalto. Estas circunstancias obligaron a Espa\u00f1a a tomar conciencia de la necesidad de su defensa. Pronto comenz\u00f3 la construcci\u00f3n de fortificaciones y de la preparaci\u00f3n de una eficiente artiller\u00eda; hab\u00eda que convertir a la isla en la mejor plaza fuerte de las Indias espa\u00f1olas. De ah\u00ed que la emigraci\u00f3n andaluza a esta isla fue configur\u00e1ndose en relaci\u00f3n a la pol\u00edtica espa\u00f1ola en Indias y al papel que tom\u00f3 la isla en la administraci\u00f3n colonial. \u00a0Cuba se convertir\u00eda en plaza fuerte defensora de las Antillas, de los virreinatos y de la Carrera de Indias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las motivaciones que primaron en los europeos que marcharon al principio al Nuevo Mundo fueron sobre todo<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">las de aventura. Una vez transcurrido esos primeros a\u00f1os, las razones fueron muy diversas; b\u00fasqueda de un nuevo modo de vida, de un golpe de suerte, el asentamiento en las islas de los miembros de las tripulaciones de los barcos, el ejercer como hombres de armas,&#8230;.Por estas causas el perfil profesional de los andaluces que \u00a0llegaron a estas tierras fue muy variado, formado principalmente por labradores, \u00a0artesano, alba\u00f1iles, carpinteros, herreros y otros grupos m\u00e1s especializados, como fueron los plateros o entalladores a los que se \u00a0le podr\u00edan \u00a0considerar artistas, adem\u00e1s de otros profesionales libres como pudieron ser hombres de leyes, cirujanos y boticarios, y un gran n\u00famero de religiosos que marcharon con la intenci\u00f3n de evangelizar. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La presencia de estos andaluces en las islas dej\u00f3 una impronta cultural que ha llegado hasta nuestros d\u00edas, huella que se puede percibir en cada rinc\u00f3n de su geograf\u00eda: en las ciudades; en su planificaci\u00f3n, organizaci\u00f3n y top\u00f3nimos; en la agricultura y ganader\u00eda; en el arte y en la lengua, etc.,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En relaci\u00f3n a las ciudades, hay que tener presente que cuando los europeos llegaron al Nuevo Mundo se encontraron con otras culturas que habitaban ya<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">las Antillas; ta\u00ednos, ciboney, araucos y bor\u00edcuas que permanec\u00edan en fase preurbana.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Estos primeros espa\u00f1oles, de los que un alto porcentaje fueron andaluces, tuvieron que planificar y edificar las primeras ciudades en aquellas tierras. No concibieron la existencia de lugares sin la protecci\u00f3n, estructuraci\u00f3n y cohesi\u00f3n que pod\u00eda ofrecer una ciudad. Su fundaci\u00f3n en las Antillas se hizo de una manera original, no continu\u00f3 el modelo medieval europeo sino otro m\u00e1s innovador poco com\u00fan en Europa, se sigui\u00f3 un trazado regular, en damero, donde en la misma Andaluc\u00eda se encontraron algunos ejemplos como fueron Puerto Real, fundado en 1483 en la bah\u00eda gaditana o Santa Fe, situada en la vega granadina y fundada en 1491, modelo que se impuso por toda la Am\u00e9rica Hisp\u00e1nica. Entre las primeras fundaciones en las Antillas destacaron La Navidad 1492, La Isabela, 1493, Santo Domingo 1496, Santiago de Cuba 1514, entre otras. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El af\u00e1n de afianzar la conquista de las nuevas tierras dio lugar a otro hecho interesante como fue el de bautizar las nuevas fundaciones de ciudades y pueblos con top\u00f3nimos familiares de las ciudades de origen. Un ejemplo de ello fue la fundaci\u00f3n que lleva a efecto el capit\u00e1n sevillano Juan de Esquivel, que en 1509 lleg\u00f3 a la isla de Jamaica con orden de poblarla y colonizarla. Con este fin fund\u00f3 la capital a la que dio el nombre de Sevilla la Nueva, en recuerdo de su patria chica. Con el mismo nombre tambi\u00e9n se bautizaron dos poblaciones de la Provincia de Oriente de la isla de Cuba, una en el municipio de Caney, y otra en el de Minguero. Otro caso de<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">entre los muchos que salpican las tierras americanas fue el de Mor\u00f3n, el mismo nombre de la localidad sevillana se le impuso a un municipio de la isla de Cuba.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A medida que estos andaluces se fueron asentando en las tierras, fueron descubriendo la nueva realidad geogr\u00e1fica de la regi\u00f3n y con ello la necesidad de adaptar la agricultura y ganader\u00eda del Viejo Mundo al nuevo medio: semillas, plantas, esquejes y animales vivos llenaron las bodegas de estos primeros barcos. En un corto espacio de tiempo se obtuvieron productos que fueron integr\u00e1ndose en la dieta de la nueva sociedad se\u00f1alando, sobre todo, el arroz, la ca\u00f1a de az\u00facar y algunos \u00e1rboles frutales entre otros. El arroz se adapt\u00f3 con gran rapidez. Lleg\u00f3 en el segundo viaje de Col\u00f3n, aunque no fue hasta 1512 cuando comenz\u00f3 a aclimatarse, extendi\u00e9ndose desde la espa\u00f1ola al resto de las Antillas y desde aqu\u00ed al continente. Igualmente, la ca\u00f1a de az\u00facar encontr\u00f3 en el medio caribe\u00f1o unas condiciones excepcionales para su desarrollo. Existe una constancia hist\u00f3rica dudosa acerca<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">de d\u00f3nde lleg\u00f3 la primera planta de ca\u00f1a de az\u00facar a las Antillas. Algunos apuestan que fue llevada desde las islas Canarias, sin embargo, otros son de la opini\u00f3n de que proced\u00eda de Andaluc\u00eda oriental y que se llev\u00f3 en el tercer viaje de Col\u00f3n. Esta planta fue sin duda la que mejor se aclimat\u00f3 y prosper\u00f3 en aquellas tierras. Otras como la vid o el olivo no corrieron esta suerte, ya que no se adaptaron a esas latitudes, la climatolog\u00eda no cuadraba con los tiempos de las faenas agr\u00edcolas propias a las que estaban acostumbrado en la Pen\u00ednsula. Las dificultades se reflejan en escritos de la \u00e9poca, el cronista Gonzalo Fern\u00e1ndez de Oviedo ya escrib\u00eda sobre los problemas en el cultivo de la vid, achacando a que la poda se practicaba de forma excesiva y las plantas \u201cquedaban desmochadas y envejecidas en corto espacio de tiempo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mejores suertes corrieron en su adaptaci\u00f3n los animales dom\u00e9sticos: vacas, ovejas, cerdos, cabras, mulas, burros o caballos, que fueron utilizados para carne o carga, destacando el papel b\u00e9lico que tuvieron los caballos andaluces en la conquista. Es en el segundo viaje de Col\u00f3n cuando se transporta estos primeros animales que cubrieron las necesidades tanto de los conquistadores y despu\u00e9s colonizadores, como de los nativos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los nuevos centros urbanos se convirtieron en irradiadores de cultura. A nivel art\u00edstico no se puede obviar lo que el arte hispanoamericano debe al andaluz. Alba\u00f1iles, alarifes, plateros, maestros canteros&#8230;, llegaron desde los primeros momentos a estas nuevas tierras. Junto a este personal tambi\u00e9n arribaron azulejos, ladrillos, cer\u00e1micas, etc., y los modelos de construcci\u00f3n. Estas son algunas de las razones por las que se puede percibir la impronta andaluza en muchas de las construcciones antillanas, valga el caso del proyecto que quiso llevar a efecto el obispo de Puerto Rico Rodrigo de Bastidas en 1540 cuando intent\u00f3 levantar una catedral g\u00f3tica inspirada en la de Sevilla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Influencias semejantes concurrieron en otras artes como fueron en<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">la pintura o la escultura, en las que se aprecian las influencias andaluzas gracias a la importaci\u00f3n de objetos de artes y a la emigraci\u00f3n de artistas como Mart\u00edn And\u00fajar, escultor y arquitecto afincado en Sevilla al servicio de grandes imagineros del momento. And\u00fajar marcha a Am\u00e9rica, afinc\u00e1ndose para 1632 en Cuba donde realiza en madera policromada una escultura de San Crist\u00f3bal con un claro estilo monta\u00f1esiano y que hoy se encuentra en la catedral de dicha ciudad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Finalmente habr\u00eda que hacer menci\u00f3n en la expresi\u00f3n cultural por excelencia que es la lengua, el espa\u00f1ol hablado en la regi\u00f3n. El predominio de la presencia de andaluces en las primeras olas de emigrantes marc\u00f3 algunos de los rasgos del espa\u00f1ol caribe\u00f1o, de ah\u00ed que se observe afinidad en el espa\u00f1ol hablado en las principales islas con el espa\u00f1ol meridional, es el caso del seseo, ye\u00edsmo, la debilitaci\u00f3n de la s final, la j suave o la n final velarizada, entre los rasgos m\u00e1s llamativos<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En definitiva, la presencia de andaluces en las Antillas dej\u00f3 una impronta que hasta nuestros d\u00edas se puede percibir en la planificaci\u00f3n, arquitectura y top\u00f3nimo de sus ciudades, en el mundo del arte y de los sabores, e incluso en la lengua.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autora: <span style=\"font-weight: 400;\">M\u00aa del Mar Barrientos M\u00e1rquez<\/span><\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">AGUILERA ROJAS, Javier, \u00abFundaciones de ciudades en las Antillas por espa\u00f1oles\u00bb. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Fundaci\u00f3n de ciudades hispanoamericanas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Editorial Mapfre, 1994.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">BOYD BOWMAN, Peter, \u00abLa emigraci\u00f3n peninsular a Am\u00e9rica 1520 a 1539\u00bb, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Historia Mexicana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, vol. XIII, n\u00ba 2, pp. 165-192.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">CALDER\u00d3N QUIJANO, Jos\u00e9 Antonio, \u00abNombres geogr\u00e1ficos sevillanos en el Nuevo Mundo\u00bb<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Bolet\u00edn de la Real Academia de Buenas Letras de Sevilla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Sevilla, 1987, pp. 131-139.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">D\u00cdAZ TRECHUELO, Lourdes, \u00abLa emigraci\u00f3n familiar andaluza a Am\u00e9rica\u00bb, \u00a0en EIRAS ROEL, Antonio (coord.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Emigraci\u00f3n Espa\u00f1ola a Ultramar 1492-1914<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Edici\u00f3n Tabapress, 1991, pp. 187-197.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GARC\u00cdA-AB\u00c1SOLO, Antonio, \u00abAndaluces de Cuba Siglo XVI-XVIII\u00bb, en NAVARRO GARC\u00cdA, Jes\u00fas Ra\u00fal (coord.),<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Cuba y Andaluc\u00eda entre las dos orillas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Sevilla, Escuela de Estudios Hispanoamericanos, 2002, pp. 55-70.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">MORALES PADR\u00d3N, Francisco: \u00abAndaluc\u00eda y Am\u00e9rica\u00bb, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Bolet\u00edn AEPE<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, n\u00ba 28, Centro virtual Cervantes, pp. 9-25.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[740],"class_list":["post-3947","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-andalucia-america","tag-maria-del-mar-barrientos-marquez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3947","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3947"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3947\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8973,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3947\/revisions\/8973"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}