{"id":2041,"date":"2018-01-09T13:05:41","date_gmt":"2018-01-09T13:05:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=2041"},"modified":"2019-02-25T09:13:56","modified_gmt":"2019-02-25T09:13:56","slug":"la-real-fabrica-de-tabacos-de-sevilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-real-fabrica-de-tabacos-de-sevilla\/","title":{"rendered":"La Real F\u00e1brica de Tabacos de Sevilla"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">Kutz, pisietl, dugalt o uppowoo, son algunos de los t\u00e9rminos empleados en las primitivas lenguas ind\u00edgenas americanas para mencionar lo que en Europa se dio a conocer con el nombre de tabaco. Este producto, que lleg\u00f3 al Viejo Continente como un exotismo m\u00e1s proveniente del Nuevo Mundo, vivi\u00f3 un per\u00edodo inicial de esplendor que ocup\u00f3 la pr\u00e1ctica totalidad del siglo XVI. Durante esta etapa, el tabaco fue considerado una planta capaz de evitar el cansancio, saciar el hambre y cicatrizar heridas con rapidez. A su vez, fueron numerosos los estudios etnogr\u00e1ficos acerca de los usos tanto cotidianos como rituales que los ind\u00edgenas americanos daban a esta planta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al margen de las propiedades medicinales y los fines solemnes del tabaco, existi\u00f3 un \u00e1mbito que llam\u00f3 poderosamente la atenci\u00f3n tanto de particulares como de la propia Corona castellana: el plano econ\u00f3mico. Tras este primer per\u00edodo de exotismo que experiment\u00f3 el producto, pronto su consumo comenz\u00f3 a generalizarse entre la poblaci\u00f3n europea, primero en forma de hoja y, m\u00e1s adelante, como polvo para aspirar. La historia de la industria tabaquera en los territorios hisp\u00e1nicos a lo largo de la Edad Moderna podemos dividirla en dos etapas diferenciadas. Por una parte, el siglo XVII, coincidiendo \u00e9ste con el reinado de la dinast\u00eda de los Habsburgo. Por la otra, nos encontramos con un siglo XVIII fuertemente marcado por la impulsora pol\u00edtica tabaquera que desarrollaron los monarcas de la casa de Anjou. Asimismo, ambos per\u00edodos se centralizan en la ciudad de Sevilla y, m\u00e1s concretamente, en su Real F\u00e1brica de Tabacos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Existe constancia de una primitiva f\u00e1brica de tabacos en Sevilla que funcionaba en torno a 1620 y era conocida como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Casas de la Galera. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Este primer centro fabril estaba dedicado b\u00e1sicamente a proporcionar al tabaco un \u00faltimo aderezo, puesto que el resto de su elaboraci\u00f3n se desarrollaba previamente en tierras cubanas.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Sevilla no se convirti\u00f3 en n\u00facleo de la industria tabaquera hasta la Real C\u00e9dula de 28 de diciembre de 1636. Esta orden de Felipe IV decretaba que el \u00fanico centro legal de elaboraci\u00f3n y distribuci\u00f3n de tabacos era la Real F\u00e1brica sevillana situada en torno a la parroquia de San Pedro, procedi\u00e9ndose pues al cierre de los peque\u00f1os talleres manufactureros repartidos por la geograf\u00eda peninsular.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si bien debemos entender que a la altura de 1636 la industria tabaquera contaba con un grado de prosperidad que bien merec\u00eda una renta propia, tambi\u00e9n debemos ser conscientes de que la tendencia social a consumir tabaco fue una constante en alza a lo largo de los siglos XVII y XVIII. Como consecuencia, la sevillana f\u00e1brica de tabacos de San Pedro se vio sometida a continuas ampliaciones y numerosos ensayos t\u00e9cnicos que persegu\u00edan la mejora tanto de la calidad como de la cantidad de la producci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante el gobierno de los Habsburgo se acometieron las dos primeras ampliaciones de la Real F\u00e1brica de Tabacos. La primera de ellas tuvo lugar entre 1669 y 1672, mientras que la segunda se desarroll\u00f3 entre 1685 y 1688. Hasta el momento la Renta del Tabaco hab\u00eda estado dirigida por asentistas particulares, previo pago a la Corona. Sin embargo, la inflaci\u00f3n monetaria de la d\u00e9cada de 1680 dej\u00f3 vacante este puesto y la propia Administraci\u00f3n real se hizo cargo del estanco tabaquero durante un corto per\u00edodo. Fue en realidad un primer ensayo de gesti\u00f3n estatal aunque a\u00fan habr\u00edan de pasar d\u00e9cadas hasta que se hiciera efectivo definitivamente. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La llegada de la casa de Borb\u00f3n al trono castellano nada m\u00e1s comenzar el siglo XVIII propici\u00f3 un impulso sin parang\u00f3n en la manufactura tabaquera. Tanto inter\u00e9s suscit\u00f3 esta renta en Felipe V que en su primer cuarto de siglo de reinado llev\u00f3 a cabo una intensa pol\u00edtica de desarrollo de esta industria y acometi\u00f3 tres ampliaciones en las f\u00e1bricas de San Pedro: 1701-1703, 1714-1716 y 1726-1727. Tras la \u00faltima modificaci\u00f3n la producci\u00f3n y calidad de tabacos hab\u00edan aumentado considerablemente respecto a d\u00e9cadas anteriores, pero la falta de espacio y el caos en que empezaba a convertirse las instancias fabriles eran evidencias que requer\u00edan una soluci\u00f3n urgente. Si bien en un primer momento se consider\u00f3 la opci\u00f3n de trasladar las f\u00e1bricas a las Reales Atarazanas de Sevilla, pronto esta idea fue descartada y se decidi\u00f3 aceptar el proyecto de emprender la construcci\u00f3n de un nuevo y espectacular conjunto fabril. El flamante edificio deber\u00eda situarse extramuros de la ciudad, junto a la Puerta de Jerez, entre San Diego y San Telmo y pr\u00f3ximo al espacio portuario de la ciudad. El proyecto fue aceptado en 1725 y tres a\u00f1os m\u00e1s tarde comenzaron las obras. Mientras, la Renta del Tabaco se vio obligada a alquilar nuevas instalaciones en el sevillano barrio de los Humeros con sus consecuentes desembolsos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El decreto de Universal Administraci\u00f3n a trav\u00e9s del cual el Estanco del Tabaco pasaba definitivamente a ser gestionado por la propia Corona signific\u00f3 un nuevo est\u00edmulo al consumo del g\u00e9nero que, una vez m\u00e1s, puso en evidencia la incapacidad de las ca\u00f3ticas instancias fabriles de San Pedro para atenderlo. As\u00ed pues, con las nuevas f\u00e1bricas de San Diego avanzando a un ritmo insultantemente lento, el gobierno se vio en la necesidad de realizar una nueva ampliaci\u00f3n en el entramado fabril sevillano en 1740. Esta \u00faltima obra puso de manifiesto la imposibilidad de seguir ampliando las estancias, por lo que s\u00f3lo era cuesti\u00f3n de tiempo que la industria tabaquera de Sevilla se viera completamente desbordada ante la creciente demanda. Tanto fue as\u00ed que en 1744 fue publicada la Instrucci\u00f3n General de F\u00e9lix de Davalillo, dedicada a mejorar el funcionamiento interno de las f\u00e1bricas de San Pedro. Ello propici\u00f3 que la producci\u00f3n de tabacos llegara a su punto \u00e1lgido de desarrollo entre 1747 y 1758.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por estas fechas, las instancias fabriles de San Pedro ya eran capaces de elaborar una media anual de m\u00e1s de tres millones de libras de tabaco polvo y 120.000 de tabaco de hoja, frente a las 400.000 a las que apenas llegaba en torno a 1680 en polvo y 10.000 en hoja. El n\u00famero de operarios superaba el millar y el equipamiento t\u00e9cnico alcanzaba el centenar de molinos y los 250 caballos, frente a los tres molinos y cinco corceles con los que contaban las f\u00e1bricas en torno a 1647. Por otra parte, los turnos de noche llevaban a\u00f1os desenvolvi\u00e9ndose, lo que propiciaba que las f\u00e1bricas estuviesen en permanente funcionamiento, a pesar de los riesgos de incendio, fraude y menor efectividad que conllevaban las jornadas nocturnas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ascenso del marqu\u00e9s de la Ensenada como hombre fuerte del gobierno de Fernando VI a mediados del XVIII propici\u00f3 un descomunal avance en las obras de las nuevas f\u00e1bricas. Los trabajos movilizaron, directa o indirectamente, a toda la ciudad dado el elevado n\u00famero de trabajadores que requiri\u00f3 y el constante vaiv\u00e9n de nav\u00edos encargados de proporcionar madera y piedra necesarias para la consecuci\u00f3n de la obra. As\u00ed, antes de 1760, la Real F\u00e1brica de Tabacos de Sevilla hab\u00eda sido trasladada definitivamente a las instancias fabriles de San Diego a falta de culminar algunos edificios como la c\u00e1rcel o la capilla, obras que no culminar\u00edan hasta la d\u00e9cada de 1770. La consecuencia m\u00e1s directa de la puesta en marcha del espectacular conjunto fabril fue la creaci\u00f3n de una nueva Instrucci\u00f3n en el a\u00f1o 1761, esta vez a manos del superintendente Jos\u00e9 Antonio de Losada y Prada. Bajo el t\u00edtulo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Instrucci\u00f3n General para Gobierno de las Reales F\u00e1bricas de Tabacos de la ciudad de Sevilla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> quedaban aglutinados 21 cap\u00edtulos y 577 art\u00edculos que regulaban exhaustivamente el funcionamiento interno de la nueva sede industrial tabaquera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La esperada apertura del soberbio edificio de San Diego acab\u00f3 en desenga\u00f1o antes de lo que pudiera esperarse. Bien es cierto que con su funcionamiento la industria tabaquera contaba ya con un centro neur\u00e1lgico mucho m\u00e1s adaptado a la realidad de una renta que se hab\u00eda convertido en una de las ramas m\u00e1s rentables de la Real Hacienda. Sus dimensiones le otorgaban capacidad para ello pero, en este caso, fall\u00f3 la estrategia de los propios administradores. El nuevo edificio estaba principalmente preparado para soportar un intenso ritmo de producci\u00f3n de tabaco polvo. Sin embargo, la poblaci\u00f3n se fue inclinando desde el primer tercio del siglo XVIII hacia el tabaco de humo. Ya a la altura de 1760, el consumo de tabaco de hoja se situaba en el 40% del total, alcanzando el 60% en las d\u00e9cadas finales del siglo XVIII. Por su parte, la Corona insisti\u00f3 en ofrecer masivamente a la poblaci\u00f3n tabaco de polvo, considerando que acabar\u00eda consumi\u00e9ndolo ante la carencia del de hoja. La realidad fue otra, y es que finalmente esta estratagema aliment\u00f3 el contrabando del g\u00e9nero de hoja y oblig\u00f3 a modificar a contrarreloj el funcionamiento interno de las f\u00e1bricas de San Diego, adapt\u00e1ndolo a las nuevas exigencias sociales.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor: \u00c1lvaro Javier Romero Rodr\u00edguez<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">ESCOBEDO ROMERO, Rafael, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El tabaco del rey. La organizaci\u00f3n de un monopolio fiscal durante el Antiguo R\u00e9gimen, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Pamplona, Ed. EUNSA, Ediciones Universidad de Navarra S. A., 2007.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GUTI\u00c9RREZ HIDALGO, Fernando, ROMERO F\u00daNEZ, Dominga, \u2018La gesti\u00f3n del tiempo en el entorno productivo: el caso de la Real F\u00e1brica de Tabacos de Sevilla. (1744-1790)\u2019, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Revista Espa\u00f1ola de Financiaci\u00f3n y Contabilidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, vol. XXX, n\u00fam. 109, 2001, pp. 641-662.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">L\u00d3PEZ LINAGE, Javier, y HERN\u00c1NDEZ ANDREU, Juan, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Una historia del tabaco en Espa\u00f1a, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Madrid, Ed. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentaci\u00f3n; CETARSA, 1990.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">RODR\u00cdGUEZ GORDILLO, Jos\u00e9 Manuel, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La difusi\u00f3n del tabaco en Espa\u00f1a. Diez estudios, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Sevilla, Ed. Fundaci\u00f3n Altadis y Universidad de Sevilla, 2002.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">RODR\u00cdGUEZ GORDILLO, Jos\u00e9 Manuel, \u2018La Real F\u00e1brica de Tabacos\u2019, en DOM\u00cdNGUEZ ORTIZ, Antonio, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Sevilla de las Luces: con las Respuestas y Estados Generales del Catastro de Ensenada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Sevilla, Ed. Comisar\u00eda de la Ciudad de Sevilla para 1992, 1991.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">RODR\u00cdGUEZ GORDILLO, Jos\u00e9 Manuel, \u2018Una aportaci\u00f3n al estudio de la expansi\u00f3n de la renta del tabaco en el siglo XVIII. El papel de las Atarazanas Reales de Sevilla como posible sede de la Real F\u00e1brica\u2019, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Historia. Instituciones. Documentos,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> n\u00fam. 5, 1978, pp. 373-402.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,93],"tags":[654],"class_list":["post-2041","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-economia","category-protoindustria","tag-alvaro-javier-romero-rodriguez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2041"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2041\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8715,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2041\/revisions\/8715"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}