{"id":1910,"date":"2017-12-12T17:05:17","date_gmt":"2017-12-12T17:05:17","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=1910"},"modified":"2019-02-22T11:19:55","modified_gmt":"2019-02-22T11:19:55","slug":"fray-enrique-conde-agente-neerlandes-1626","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/fray-enrique-conde-agente-neerlandes-1626\/","title":{"rendered":"Fray Enrique Conde, administrador de la capilla flamenca en Sevilla (-1626)"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">Pese a que la escasez de referencias documentales sobre este individuo hace que sea pr\u00e1cticamente imposible reconstruir completamente su trayectoria biogr\u00e1fica, a\u00fan es posible contar con ciertos datos y pistas que permiten introducir al personaje. Natural de Amberes, Enrique Conde hubo de trasladarse en alg\u00fan momento de finales del siglo XVI a Sevilla, donde se doctor\u00f3 en teolog\u00eda por la universidad e ingres\u00f3 en la orden de los predicadores. Hasta ahora su etapa flamenca resulta completamente desconocida y las referencias sobre este fraile dominico no est\u00e1n presentes en la documentaci\u00f3n hasta los primeros a\u00f1os del siglo XVII, coincidiendo con un per\u00edodo en el que lo encontramos completamente asentado en Sevilla. \u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La actuaci\u00f3n de Conde est\u00e1 estrechamente relacionada con los mecanismos de representaci\u00f3n corporativa que las comunidades flamenca y alemana articularon en la ciudad hispalense al inicio del Seiscientos. Se trata de una figura que jug\u00f3 un papel fundamental \u00a0durante los primeros a\u00f1os de vida del hospital y la capilla de San Andr\u00e9s, de la que llega a figurar como administrador perpetuo, atendiendo a \u201csus muchas y buenas partes, virtud y letras, y ser persona conocida y que tiene noticia de las lenguas latina, espa\u00f1ola, flamenca, francesa y alemana, y hombre que desde su principio ha criado estas obras p\u00edas y con cuyo acuerdo, consejo y parecer se han hecho\u201d, tal y como se recoge en los estatutos de la capilla en 1615. A trav\u00e9s de dicho documento podemos hacer un seguimiento de la trayectoria del religioso durante su etapa sevillana. De este modo, vemos c\u00f3mo el reconocimiento de fray Enrique Conde como administrador de la capilla es anterior a 1615 y se retrotrae a agosto de 1607, cuando se le otorga una escritura a tal efecto firmada por representantes de las naciones flamenca y alemana. Una segunda escritura otorgada tras una reuni\u00f3n del cabildo de ambas naciones celebrada el 18 de enero de 1609 prorrogar\u00eda a Conde en el cargo, cuyo ejercicio cont\u00f3 adem\u00e1s con la aprobaci\u00f3n del rey Felipe III. As\u00ed parece por las cartas que el monarca remiti\u00f3 al Papa Paulo V y al embajador espa\u00f1ol en Roma en 1610, o por los despachos que envi\u00f3 al archiduque Alberto de Austria, soberano de los Pa\u00edses Bajos cat\u00f3licos, en febrero y septiembre de 1614 subrayando el buen hacer de este dominico flamenco. La estima e influencia con la que Conde contaba entre los miembros de las comunidades flamenca y alemana residentes en Sevilla resulta m\u00e1s que evidente a trav\u00e9s del poder que estas le otorgan en mayo de 1614 como representante de ambos colectivos ante el monarca y sus ministros, lo que lo capacitaba \u201cpara presentar cualesquier peticiones y suplicaciones de protecci\u00f3n y amparo y pedir [\u2026] y haber cualesquier cartas, provisiones, c\u00e9dulas reales y otros despachos que a la dicha naci\u00f3n en com\u00fan y cada uno en particular convengan\u201d. Resulta oportuno apuntar c\u00f3mo en dicho poder se recoge, de cara a su justificaci\u00f3n, que el apoderado llevaba un total de diecisiete a\u00f1os velando por la protecci\u00f3n e intereses de ambas comunidades y dedicado a la ense\u00f1anza y educaci\u00f3n de todos los reci\u00e9n llegados desde Flandes o Alemania, de lo que se desprender\u00eda que el religioso se hallaba presente en Sevilla al menos desde el a\u00f1o de 1597. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como cabeza visible de las naciones flamenca y alemana de Sevilla y en el desempe\u00f1o de sus funciones como portavoz de estos grupos ante el monarca, Enrique Conde present\u00f3 ante Felipe III una serie de peticiones con las que ambas comunidades intentaron asegurarse el mantenimiento de sus propios instrumentos de actuaci\u00f3n y representaci\u00f3n corporativa en la vida mercantil y socio-cultural de la Sevilla del siglo XVII. De esta forma, fue Enrique Conde quien estuvo detr\u00e1s de las gestiones que dieron como resultado la autorizaci\u00f3n real, por medio de una c\u00e9dula fechada en 8 de abril de 1604, del cobro por parte de la capilla del 0\u20191% del valor de toda mercanc\u00eda que entrara o saliera de Sevilla en manos de flamencos. Un impuesto que ir\u00eda destinado a mantener la construcci\u00f3n y el funcionamiento de esta instituci\u00f3n durante sus primeros a\u00f1os, as\u00ed como el del hospital con el que ambas naciones contaban en la ciudad hispalense. En un momento posterior, a\u00f1o de 1615, volvemos a ver a Enrique Conde dirigi\u00e9ndose al monarca, esta vez para procurar que Felipe III reconociese el nombramiento de c\u00f3nsules de las naciones flamenca y alemana, elegidos previamente de entre los mayordomos de la capilla por parte de la comunidad. Se trata de una medida que cont\u00f3 con el benepl\u00e1cito de Felipe III, expresado en la c\u00e9dula real del 10 de junio de 1615, si bien sus efectos no se har\u00edan realmente visibles hasta el establecimiento del Almirantazgo de Sevilla en el a\u00f1o de 1624, ya durante el reinado de Felipe IV y el valimiento de Olivares. En cualquier caso, los esfuerzos de Conde en su papel como intermediario se vieron acompa\u00f1ados de una serie de privilegios que constatan la deferencia y el respeto que los miembros de las comunidades flamenca y alemana de Sevilla mostraron hacia este personaje, as\u00ed como el peso de su opini\u00f3n en asuntos de gobierno de la capilla. As\u00ed, en sus estatutos se subraya la importancia de que el criterio y voto particular del religioso fuese tenido en cuenta \u201cporque fiamos de su prudencia y tenemos experiencia larga de su buen deseo y de acertar en todo\u201d. Pero adem\u00e1s de esto se le reconoci\u00f3 incluso la posibilidad de designar personalmente un sustituto que, en caso de ausencia, desempe\u00f1ase en su lugar las funciones que como administrador le correspond\u00edan. El car\u00e1cter excepcional de esta medida, que nunca m\u00e1s habr\u00eda de contemplarse en los casos de aquellos otros administradores que posteriormente estuvieron a cargo del gobierno de la capilla, se pone de manifiesto en los estatutos. En ellos se establece c\u00f3mo \u00fanicamente y a t\u00edtulo personal se conceder\u00eda a Conde una prerrogativa la cual \u201cno se entienda ni se entender\u00e1 con ning\u00fan administrador que le sucediera, ni tampoco con el sustituto del dicho padre maestro, porque estos no tendr\u00e1n m\u00e1s perpetuidad ni voto ni mano en cosas de lo que tenemos expresado en estos estatutos y constituciones\u201d.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A partir de aqu\u00ed, cabe se\u00f1alar c\u00f3mo el hecho de que se arbitrasen medidas para la actuaci\u00f3n de un administrador sustituto podr\u00eda ponerse en relaci\u00f3n con la existencia de ausencias frecuentes de Sevilla por parte del padre Conde, las cuales muy probablemente pudieron tener lugar con motivo de su intercesi\u00f3n por las comunidades flamenca y alemana ante el monarca y los consejos. Aunque a\u00fan no es seguro determinar si el dominico lleg\u00f3 a trasladarse con regularidad a Madrid o Valladolid para presentar sus peticiones, s\u00ed es posible constatar la estrecha comunicaci\u00f3n que debi\u00f3 tener con algunas personalidades vinculadas al entorno cortesano a trav\u00e9s de la correspondencia. En este sentido, en relaci\u00f3n con determinados espacios de poder y comunicaci\u00f3n ligados al gobierno de la Monarqu\u00eda, Conde no figurar\u00e1 tan solo como un individuo dedicado a la representaci\u00f3n ante el rey de una comunidad extranjera y a la administraci\u00f3n de sus instituciones locales. Al margen de su actuaci\u00f3n en este tipo de tareas, Conde tambi\u00e9n estuvo directamente implicado en ciertos asuntos de mayor trascendencia que contaban con un inter\u00e9s general para toda la Monarqu\u00eda y que llamaban a una actuaci\u00f3n conjunta entre sus distintos territorios y centros de poder. Unos asuntos que podemos poner en contacto con la necesidad de una actuaci\u00f3n verdaderamente global por parte de la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica. De este modo, hacia 1620 lo encontramos manejando desde Sevilla una red de informaci\u00f3n y negociaci\u00f3n secreta que opera en Flandes y que se pone en funcionamiento con motivo de la cercana expiraci\u00f3n de la Tregua de los Doce A\u00f1os, que se hab\u00eda firmado en 1609 con las Provincias Unidas. El hecho de que el religioso fuera capaz de participar desde la ciudad hispalense en asuntos de car\u00e1cter internacional y en negociaciones distantes que ten\u00edan lugar en los Pa\u00edses Bajos dice mucho acerca de la fuerte influencia que en la pol\u00edtica imperial, a nivel general de toda la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica, ten\u00edan aquellas actuaciones que se llevaban a cabo desde determinados centros como Sevilla, Lisboa o Mil\u00e1n. Unos centros en los que, como vemos a trav\u00e9s de este ejemplo, la influencia rec\u00edproca entre pol\u00edtica local y pol\u00edtica imperial resulta m\u00e1s que evidente. En l\u00ednea con esta idea, puede entenderse que el fuerte inter\u00e9s propagand\u00edstico e informativo de la Sevilla de primera mitad del siglo XVII, visible en una poblaci\u00f3n cosmopolita que quiere estar al tanto de aquellos acontecimientos que afectaban al conjunto de la Monarqu\u00eda y que pod\u00edan tener cierta repercusi\u00f3n sobre sus propios negocios, trajera consigo que las relaciones de sucesos ocurridos en territorios distantes como los Pa\u00edses Bajos, Alemania y Filipinas se convirtiesen en el elemento que m\u00e1s beneficios reportaba dentro del mercado local de la imprenta hispalense. Un g\u00e9nero hacia el que, l\u00f3gicamente, se orient\u00f3 la producci\u00f3n de impresores sevillanos de este per\u00edodo como Rodrigo de Cabrera y Juan Serrano de Vargas. El ansia de informaci\u00f3n que manifestaron amplios sectores de la poblaci\u00f3n hispalense y su deseo de noticias sobre la situaci\u00f3n de los intereses hisp\u00e1nicos en el extranjero nos obliga a incluir a Sevilla y a sus actores locales dentro de unos circuitos por los que estas informaciones y noticias circularon y se transmitieron a nivel global. Circuitos imperiales por los que adem\u00e1s de la difusi\u00f3n de informaciones tambi\u00e9n se canalizaron las actuaciones de individuos que, como Enrique Conde, manifestaron su capacidad de influir en la pol\u00edtica de la Monarqu\u00eda desde espacios locales, participando indistinta y simult\u00e1neamente en dos niveles de poder que se complementaban a la perfecci\u00f3n. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Volviendo a Conde y a su actuaci\u00f3n diplom\u00e1tica, la cual hemos de poner en relaci\u00f3n con otros intentos de negociaci\u00f3n con las Provincias Unidas que tuvieron lugar en el mismo per\u00edodo, su papel como intermediario o part\u00edcipe en las relaciones hispano-neerlandesas aparece reflejado en una carta que envi\u00f3 en julio de 1620 a un destinatario desconocido. A trav\u00e9s de este documento puede obtenerse una valiosa informaci\u00f3n para entender algunos aspectos en los que estaba basado el funcionamiento de las redes de espionaje y negociaci\u00f3n secreta, las cuales jugaron un papel destacado en los a\u00f1os previos a la expiraci\u00f3n de la Tregua de los Doce A\u00f1os con los neerlandeses, prevista para 1621. Lo m\u00e1s probable es que este despacho que el dominico remiti\u00f3 desde Sevilla en 1620 estuviese dirigido a Baltasar de Z\u00fa\u00f1iga, t\u00edo del futuro conde-duque de Olivares que por aquel entonces ejerc\u00eda un fuerte control e influencia sobre el rumbo diplom\u00e1tico de la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica. Todo parece indicar la existencia de una estrecha colaboraci\u00f3n y el mantenimiento de una frecuente correspondencia entre Z\u00fa\u00f1iga y el padre Conde, lo que nos permitir\u00eda tal vez incluir al segundo dentro de la red clientelar del primero. Una idea que se ver\u00eda reforzada por los esfuerzos del religioso para llevar a la pr\u00e1ctica las propuestas del ministro en el terreno diplom\u00e1tico. La posibilidad de entablar negociaciones secretas con el estat\u00fader Mauricio de Nassau, una de las figuras m\u00e1s influyentes en la Rep\u00fablica de las Provincias Unidas, fue propuesta por Z\u00fa\u00f1iga en abril de 1619 como una medida con la que ganarse la colaboraci\u00f3n de una figura clave. En opini\u00f3n del ministro, ganarse al estat\u00fader constitu\u00eda un requisito fundamental para el restablecimiento de la autoridad de la Corona sobre las provincias neerlandesas y el arreglo definitivo de la situaci\u00f3n en los Pa\u00edses Bajos, objetivos a los que la Corona no hab\u00eda renunciado pese a su \u00a0consentimiento de una tregua con La Haya en 1609. Una de las herramientas disponibles para poner en ejecuci\u00f3n los planteamientos de Z\u00fa\u00f1iga fue precisamente la red de contactos de Conde, quien en su carta expon\u00eda las \u00faltimas novedades que hab\u00eda recibido de sus correspondientes en Flandes en relaci\u00f3n a este negocio. Tal y como sol\u00eda ocurrir en este tipo de situaciones, la gravedad e importancia del asunto entra\u00f1aba ciertos riesgos para los implicados que era aconsejable evitar por medio del cifrado de las comunicaciones. Resulta l\u00f3gico, por tanto, que por esta carta Conde solicitara a su destinatario el uso compartido de una cifra con la que poder ocultar los detalles m\u00e1s confidenciales de su correspondencia. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A partir de aqu\u00ed, todo parece indicar que la opci\u00f3n de un acercamiento diplom\u00e1tico al estat\u00fader neerland\u00e9s a trav\u00e9s de Conde y sus contactos fue seriamente considerada por parte de la Corona. El hecho de que Felipe III llegara a poner esta estrategia en conocimiento del archiduque Alberto manifiesta visiblemente c\u00f3mo la actuaci\u00f3n del religioso, que de pronto aparece referida en la correspondencia oficial entre Madrid y Bruselas, empezaba a tener mayor resonancia. El asunto lleg\u00f3 incluso a ser objeto de debate por parte del Consejo de Estado, en cuya consulta de enero de 1621 se discuti\u00f3 sobre la posibilidad de enviar a Conde a Flandes para una mejor coordinaci\u00f3n de los esfuerzos de sus contactos, dirigidos a atraer a Mauricio de Nassau a una negociaci\u00f3n particular con la Corona. El hecho de que algunos consejeros encabezados por Z\u00fa\u00f1iga apuntasen la necesidad de asistir econ\u00f3micamente al religioso refuerza la idea de una relaci\u00f3n previa entre el ministro y el dominico flamenco basada en la confianza, la colaboraci\u00f3n y el intercambio rec\u00edproco de favores. Pese a que el monarca dio su visto bueno en relaci\u00f3n al desplazamiento, lo m\u00e1s probable es que con la expiraci\u00f3n de la tregua pocos meses despu\u00e9s y el cierre de todos los canales de comunicaci\u00f3n y negociaci\u00f3n diplom\u00e1tica con los rebeldes neerlandeses, se pusiera fin de forma prematura a una misi\u00f3n que nunca lleg\u00f3 a consumarse. Aunque de momento no hay constancia de que efectivamente Conde se trasladara a Flandes, no por ello hemos de dejar de considerar la importancia que a ojos de la Corona pudo tener la actuaci\u00f3n de este individuo en el terreno de la negociaci\u00f3n diplom\u00e1tica, de la misma manera que debemos tener presente el papel determinante que pudieron jugar los contactos del capell\u00e1n en la Corte en relaci\u00f3n a su intervenci\u00f3n en este tipo de negocios. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Conde falleci\u00f3 en Sevilla en 1626, a\u00f1o en el que fray Juan Boqueto fue designado como nuevo responsable de la administraci\u00f3n de la capilla de San Andr\u00e9s. Por mucho que posteriormente otros administradores ejercieran el cargo durante un largo per\u00edodo de tiempo, como ocurri\u00f3 con fray Fernando de Rebolledo o con fray Domingo de Bruselas, no volvemos a encontrar a lo largo del siglo XVII casos similares al de Conde. Nunca m\u00e1s volver\u00eda a repetirse entre los responsables de la administraci\u00f3n de la capilla el disfrute de unos privilegios o de aquel car\u00e1cter de perpetuidad y excepcionalidad que las comunidades flamenca y alemana hab\u00edan otorgado a Conde en su labor como administrador, cuyo carisma e influencia sobre los miembros de ambos colectivos no tuvieron parang\u00f3n con los de ninguno de los titulares que despu\u00e9s le sucedieron. \u00a0<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor: <span style=\"font-weight: 400;\">Alberto Mariano Rodr\u00edguez Mart\u00ednez<\/span><\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">D\u00cdAZ BLANCO, Jos\u00e9 Manuel, \u201cLa construcci\u00f3n de una instituci\u00f3n comercial: el consulado de las naciones flamenca y alemana en la Sevilla moderna\u201d en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Revista de Historia Moderna Anales de la Universidad de Alicante<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 33, 2015, pp. 123-145.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">ECHEVARR\u00cdA BACIGALUPE, Miguel \u00c1ngel, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Diplomacia Secreta en Flandes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Bilbao, Universidad del Pa\u00eds Vasco, 1984.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GONZ\u00c1LEZ CUERVA, Rub\u00e9n, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Baltasar de Z\u00fa\u00f1iga. Una encrucijada en la Monarqu\u00eda Hispana (1561-1622)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, Ediciones Polifemo, 2012.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">VV.AA., <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Relaciones de sucesos en la BUS, antes de que existiera la prensa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2008. <\/span><a href=\"http:\/\/expobus.us.es\/relaciones\/\"><span style=\"font-weight: 400;\">Acceso a la exposici\u00f3n virtual<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-wrapper#fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-content{  text-align: left; }<\/style><div class=\"fusion-recent-works fusion-portfolio-element fusion-portfolio fusion-portfolio-1 fusion-portfolio-grid fusion-portfolio-paging-none fusion-portfolio-one fusion-portfolio-unboxed fusion-portfolio-text fusion-portfolio-rollover\" data-id=\"-rw-1\" data-columns=\"one\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-wrapper .fusion-col-spacing{padding:10px;}<\/style><div class=\"fusion-portfolio-wrapper\" id=\"fusion-portfolio-1\" data-picturesize=\"auto\" data-pages=\"1\" style=\"margin:-10px;\"><article id=\"portfolio-1-post-1906\" class=\"fusion-portfolio-post enrique-conde sociedad fusion-col-spacing post-1906\"><div class=\"fusion-portfolio-content-wrapper\" style=\"border:none;\"><span class=\"vcard rich-snippet-hidden\"><span class=\"fn\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/author\/fgm847\/\" rel=\"author\">fgm847<\/a><\/span><\/span><span class=\"updated rich-snippet-hidden\">2017-12-12T17:03:34+00:00<\/span><div  class=\"fusion-image-wrapper\" aria-haspopup=\"true\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"405\" height=\"243\" src=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/image1-5.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-post-image\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/image1-5-200x120.jpg 200w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/image1-5-400x240.jpg 400w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/image1-5.jpg 405w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 640px) 1100px, \" \/><div class=\"fusion-rollover\">\n\t<div class=\"fusion-rollover-content\">\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/autografo-de-fray-enrique-conde\/?portfolioCats=186\">Aut\u00f3grafo de fray Enrique Conde<\/a>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-sep\"><\/div>\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-gallery\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/12\/image1-5.jpg\" data-options=\"\" data-id=\"1906\" data-rel=\"iLightbox[gallery-rw-1]\" data-title=\"image1 (5)\" data-caption=\"\">\n\t\t\t\t\t\tGaler\u00eda\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"fusion-rollover-title\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-title-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/autografo-de-fray-enrique-conde\/?portfolioCats=186\">\n\t\t\t\t\t\tAut\u00f3grafo de fray Enrique Conde\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-categories\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/enrique-conde\/\" rel=\"tag\">Enrique Conde<\/a>, <a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/sociedad\/\" rel=\"tag\">Sociedad<\/a><\/div>\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-link-wrapper\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/autografo-de-fray-enrique-conde\/?portfolioCats=186\" aria-label=\"Aut\u00f3grafo de fray Enrique Conde\"><\/a>\n\t<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fusion-portfolio-content\"><div class=\"fusion-post-content\"><p> T\u00edtulo: Aut\u00f3grafo de fray Enrique Conde. Fuente: Archivo General de Simancas.    <\/p><div class=\"fusion-portfolio-buttons\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/autografo-de-fray-enrique-conde\/?portfolioCats=186\" class=\"fusion-button fusion-button-default fusion-button-default-size fusion-button-flat\">Aprender m\u00e1s<\/a><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-double\"><\/div><\/article><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87,5],"tags":[547],"class_list":["post-1910","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-extranjeros","category-sociedad","tag-alberto-mariano-rodriguez-martinez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1910"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1910\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8593,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1910\/revisions\/8593"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}