{"id":1596,"date":"2017-10-31T09:35:39","date_gmt":"2017-10-31T09:35:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=1596"},"modified":"2019-02-22T09:54:39","modified_gmt":"2019-02-22T09:54:39","slug":"colegio-de-los-irlandeses-o-de-san-patricio-sevilla-1612-1767","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/colegio-de-los-irlandeses-o-de-san-patricio-sevilla-1612-1767\/","title":{"rendered":"Colegio de los Irlandeses o de San Patricio, Sevilla (1612-1767)"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">El colegio de los irlandeses abri\u00f3 sus puertas en Sevilla en 1612. Su fundador fue el eclesi\u00e1stico irland\u00e9s Theobald Stapleton, cuyo objetivo era el establecer un seminario en la ciudad para que sus connacionales, cat\u00f3licos y exiliados a la pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, pudieran formarse en materias propias de una educaci\u00f3n superior. La elecci\u00f3n de este enclave obedeci\u00f3 a la notable presencia de una comunidad irlandesa, asentada en la urbe hispalense e integrada en la actividad comercial local y redes mercantiles a gran escala generadas en torno al puerto de Indias. Como referente cultural, se presentaban las circunstancias propicias para su institucionalizaci\u00f3n. Distintas fuentes manuscritas aluden a una \u201cJunta o Seminario de estudiantes irlandeses de Sevilla\u201d precedente, financiada por las limosnas que autoriz\u00f3 en junio de 1612 el nuncio en Espa\u00f1a, Antonio Caetani, se pudieran pedir por toda Espa\u00f1a, a instancias del jesuita Richard Conway. Se dec\u00eda que esta primigenia corporaci\u00f3n nacional se hallaba en la collaci\u00f3n del Sagrario, hacia el Horno de las Brujas, y servir\u00eda de base al padre Stapleton, ya que sus miembros habr\u00edan fallecido como consecuencia de la peste ese mismo a\u00f1o. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Original o renovado, este sacerdote cont\u00f3 en su empe\u00f1o con la mediaci\u00f3n del duque de Bragan\u00e7a, cuyas cartas de credencia le proporcionar\u00edan el apoyo necesario para que el arzobispo de Sevilla, el asistente de la ciudad y distintos particulares le asistieran en la ejecuci\u00f3n de su proyecto. Procedente de Lisboa, lleg\u00f3 ese mismo a\u00f1o junto a un grupo de estudiantes para darle corporeidad. Con el patrocinio inicial del can\u00f3nigo F\u00e9lix de Guzm\u00e1n, t\u00edo del futuro conde-duque de Olivares y obispo electo de Mallorca, el colegio se puso bajo la advocaci\u00f3n de San Patricio, patr\u00f3n de la naci\u00f3n, de la Pura Concepci\u00f3n, t\u00edtulo que generar\u00eda cierta confusi\u00f3n con el colegio de las Becas, y de la Santa Fe Cat\u00f3lica, nombre a\u00f1adido en 1620 en la relaci\u00f3n fundacional por Richard Conway, primer rector jesuita. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin rentas fijas y dependiendo de la limosna, el seminario se pon\u00eda en funcionamiento. En origen, se ubic\u00f3 en las casas conocidas por el corral de Juan Ponce, en el barrio del Potro, parroquia de San Lorenzo, cerca de la Alameda. Ser\u00eda en 1616 cuando ocupase un establecimiento permanente en una casa donada por el sevillano Gregorio de Medina Ferragut en la calle de la Garbancera, tambi\u00e9n conocida popularmente como de los Chiquitos por educarse ni\u00f1os nobles en este centro que en la \u00e9poca tambi\u00e9n se denominar\u00eda \u201cSeminario de nobles ni\u00f1os irlandeses\u201d. El edificio, con un patio que daba a la Alameda, fue ampli\u00e1ndose con la progresiva compra de los inmuebles adyacentes en 1656, 1717, 1720, 1721 y 1734. Carente de una biblioteca propia, lleg\u00f3 a contar con una porter\u00eda decorada con el martirio del fundador Theobald Stapleton, una sacrist\u00eda y una peque\u00f1a capilla donde oficiar su culto de forma privativa, para cuyo retablo el artista sevillano Domingo Mart\u00ednez pint\u00f3 siete escenas de la vida de San Patricio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta nueva fundaci\u00f3n educativa gener\u00f3 ciertas reservas en el seno de la provincia B\u00e9tica de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas por la competencia que podr\u00eda surgir con el colegio de los ingleses o de San Gregorio, del que era rectora. Durante sus siete primeros a\u00f1os de vida, el seminario irland\u00e9s fue regido por dos sacerdotes naturales y cuatro castellanos sin suscitarse ning\u00fan tipo de problema. Sin embargo, por decisi\u00f3n de Felipe III, el 25 de julio de 1619 se puso bajo la administraci\u00f3n de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Societas Iesu<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, adoptando la misma resoluci\u00f3n que en los colegios de los Irlandeses de Santiago y Lisboa. Conforme al decreto regio, su primer rector fue el mencionado jesuita Richard Conway, bajo cuya direcci\u00f3n, el ignaciano Michael Cantwell se encarg\u00f3 de inventariar todos los bienes colegiales y hacer una relaci\u00f3n de los alumnos matriculados hasta entonces. Con capacidad de entre doce y quince estudiantes, este n\u00famero no se alcanzar\u00eda y oscilar\u00eda en torno a los cinco de media. Pese a que en sus constituciones no se recogi\u00f3 un m\u00e1ximo de matriculados, el ingreso de irlandeses fue constante. En cierto modo, su reducida matriculaci\u00f3n tratar\u00eda de evitar controversias con el colegio de los ingleses de la ciudad o acaparar una mayor financiaci\u00f3n, lo que podr\u00eda suscitar alguna disputa. Esta circunstancia podr\u00eda explicar c\u00f3mo entre sus paredes tambi\u00e9n fueron acogidos temporalmente otros estudiantes espa\u00f1oles, miembros del instituto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con un objetivo educacional, se encarg\u00f3 de la instrucci\u00f3n integral de j\u00f3venes irlandeses que adquir\u00edan al ingresar el compromiso de regresar a su patria para aplicarse en la predicaci\u00f3n y administraci\u00f3n de los sacramentos. Este juramento les conducir\u00eda a integrarse en la Misi\u00f3n de Irlanda, la estructura de patronato regio creada por la monarqu\u00eda de Espa\u00f1a en 1610 para la preservaci\u00f3n del catolicismo insular. Los colegiales se identificaban por su manto azul oscuro y una beca parda que llevaba bordado JHS como signo de distinci\u00f3n. Estudiaban tres a\u00f1os de Artes y cuatro de Teolog\u00eda en el tambi\u00e9n colegio jesuita de San Hermenegildo. Las aplicaciones pr\u00e1cticas de estos conocimientos te\u00f3ricos discurr\u00edan en el propio centro mediante ejercicios literarios y de gram\u00e1tica, lecciones, conferencias escol\u00e1sticas (lunes, martes y mi\u00e9rcoles) y sobre casos de moral (domingos), controversias (viernes) y sabatinas. Este programa formativo fue implementado desde la rector\u00eda, conforme a los par\u00e1metros de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ratio Studiorum<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En ciertos casos, se puede observar c\u00f3mo fueron empleados para tareas asistenciales en la catedral o archidi\u00f3cesis de Sevilla, lo que les permiti\u00f3 ir cogiendo experiencia en las labores que desempe\u00f1ar\u00edan como misioneros. Concluido su per\u00edodo formativo, eran ordenados sacerdotes <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">extra tempora<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, conforme a la bula pontificia de Paulo V de 1617. La mayor\u00eda se embarcaba hacia Irlanda como misioneros, mientras que otros optaban por tomar los votos de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Las letras de algunos egresados y su dedicaci\u00f3n catequ\u00e9tica en aquel reino se vieron reconocidas con nominaciones y consagraciones episcopales: Edmund Brun, arzobispo de Dubl\u00edn; James Lynch, arzobispo de Tuam y Luke Fagan, obispo de Meath y arzobispo de Dubl\u00edn.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Frente a esta dedicaci\u00f3n educativa y la gerencia jesu\u00edtica surgieron diversas desavenencias. Hasta 1687 el cargo de rector fue ostentado por irlandeses y cualquier intento por mudar la procedencia del rector a un jesuita espa\u00f1ol se encontr\u00f3 con la oposici\u00f3n de los propios colegiales. Sin embargo, las quejas acerca de la irregular gesti\u00f3n y el maltrato hacia sus personas no dejaron de sucederse. La expulsi\u00f3n de tres estudiantes en 1692 deriv\u00f3 en una querella, presentada por uno de ellos en Roma. Tras una investigaci\u00f3n y el cruce de acusaciones acerca de las actividades y comportamientos indecorosos de los alumnos, la problem\u00e1tica acabar\u00eda por resolverse sin mayores consecuencias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La administraci\u00f3n de los limitados recursos econ\u00f3micos fue una de las principales cr\u00edticas hacia los rectores. Si bien en la \u00e9poca se le juzg\u00f3 como uno de los mejor provistos de rentas, la cortedad de medios y la pobreza fueron una constante durante los a\u00f1os que permaneci\u00f3 en funcionamiento. El sustento del arzobispado hispalense, el cabildo y las donaciones particulares en forma de limosna para la celebraci\u00f3n de misas resultaban insuficientes para su mantenimiento. En 1639, Felipe IV situ\u00f3 un juro de 400 ducados en las alcabalas de Sevilla, primero, y en a repartir por mitad con el colegio de los irlandeses de Salamanca. El destino de esta cantidad era servir de ayuda para costear el viaje de los misioneros hasta los puertos de embarque, a saber la propia ciudad hispalense, Sanl\u00facar de Barrameda, C\u00e1diz o M\u00e1laga. La impuntualidad en el cobro, as\u00ed como su traslado en 1652 a las alcabalas granadinas de Almu\u00f1\u00e9car, Motril y Salobre\u00f1a privaron al colegio de una fuente de financiaci\u00f3n que acabar\u00eda quebrando en 1677, sin librarse los d\u00e9bitos ca\u00eddos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A lo largo del siglo XVIII, la situaci\u00f3n no mejor\u00f3 y el colegio experiment\u00f3 un progresivo declive por falta de medios econ\u00f3micos y patrocinadores. La p\u00e9rdida de la hegemon\u00eda econ\u00f3mica de Sevilla, reemplazada por C\u00e1diz como epicentro mercantil en el Atl\u00e1ntico, tuvo su reflejo en la instituci\u00f3n, cada vez m\u00e1s empobrecida. Ni siquiera la mayor afluencia de colegiales procedentes de la provincia de Leinster, donde radicaban los principales negocios de la comunidad que ten\u00eda su firma en Sevilla, suplieron tales carencias. No obstante, estas estrecheces econ\u00f3micas no fueron \u00f3bice para que el colegio continuase con su actividad hasta 1767. Con el decreto de Carlos III para la expulsi\u00f3n de los jesuitas de Espa\u00f1a de 3 de abril, cerr\u00f3 sus puertas definitivamente y el edificio y la capilla quedaron en desuso. Sus rentas y bienes fueron incorporados al seminario de su naci\u00f3n de Salamanca, secularizado, y los cuatro colegiales que quedaban pasaron al colegio de las Becas, si bien uno de ellos acabar\u00eda traslad\u00e1ndose a la ciudad helm\u00e1ntica para finalizar sus estudios.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor: Cristina Bravo Lozano<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">ORTIZ DE Z\u00da\u00d1IGA, Diego, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Anales eclesi\u00e1sticos y seculares de la muy noble y muy leal ciudad de Sevilla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2026, Libro XVI, Madrid, Imprenta Real, 1677.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">MCDONALD, William, \u201cThe Irish college since the Reformation\u201d, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Irish Ecclesiastical Records<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 8 (1871), pp. 465-473.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">AGUILAR PI\u00d1AL, Francisco, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Universidad de Sevilla en el s. XVIII<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Sevilla, Universidad de Sevilla, 1969.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">MURPHY, Mart\u00edn G., \u201cIrish Merchants and Clerics at Seville, 1592-1614\u201d, en GARC\u00cdA HERN\u00c1N, Enrique et alii (eds.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Irlanda y la monarqu\u00eda hisp\u00e1nica: Kinsale, 1601-2001. Guerra, pol\u00edtica, exilio y religi\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid, CSIC-UAH, 2002, pp.485-489.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">MURPHY, Mart\u00edn G., \u201cIrish students and merchants in Seville, 1598-1798\u201d, en VILLAR GARC\u00cdA, Mar\u00eda Bego\u00f1a, y \u00a0PEZZI CRIST\u00d3BAL, Pilar (eds.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los extranjeros en la Espa\u00f1a Moderna. Actas del I Coloquio Internacional, M\u00e1laga 28-30 de noviembre de 2002<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, M\u00e1laga, Universidad de M\u00e1laga, 2003, pp. 565-571.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">BRAVO LOZANO, Cristina, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tierras de Misi\u00f3n. La pol\u00edtica confesional de la Monarqu\u00eda de Espa\u00f1a en las Islas Brit\u00e1nicas, 1660-1702<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Tesis doctoral in\u00e9dita. Madrid, Universidad Aut\u00f3noma de Madrid, 2014.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87,5],"tags":[599],"class_list":["post-1596","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-extranjeros","category-sociedad","tag-cristina-bravo-lozano"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1596","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1596"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1596\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8586,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1596\/revisions\/8586"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}