{"id":1371,"date":"2017-09-19T11:19:43","date_gmt":"2017-09-19T11:19:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=1371"},"modified":"2019-02-21T12:55:19","modified_gmt":"2019-02-21T12:55:19","slug":"la-comunidad-morisca-de-la-ciudad-de-jaen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/la-comunidad-morisca-de-la-ciudad-de-jaen\/","title":{"rendered":"La comunidad morisca de la ciudad de Ja\u00e9n"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">La conversi\u00f3n forzosa de 1502 ordenada por los Reyes Cat\u00f3licos convirti\u00f3 a los mud\u00e9jares de la Corona de Castilla en moriscos -en la Corona de Arag\u00f3n se procedi\u00f3 de igual modo en 1525-. Durante los dos primeros tercios del siglo XVI la actitud de la Monarqu\u00eda hacia este grupo social fue relativamente flexible en la medida en que se le permiti\u00f3 conservar sus usos y costumbres, excepto en el aspecto religioso. Esto se sum\u00f3 al hecho de que los moriscos viv\u00edan, por lo general, concentrados, lo que favoreci\u00f3 que se mantuvieran durante todo este tiempo como una comunidad aislada con una idiosincrasia propia que dificultar\u00eda su integraci\u00f3n en la sociedad cristiano-vieja.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, a finales de 1566, ya reinando Felipe II, se promulg\u00f3 una pragm\u00e1tica real -que ser\u00eda hecha p\u00fablica el 1 de enero de 1567- que prohib\u00eda su modo de vida y costumbres, forz\u00e1ndoles a una asimilaci\u00f3n inmediata. Este hecho, sumado a otros factores, fue el detonante que desencaden\u00f3 a finales de diciembre de 1568 la conocida como Rebeli\u00f3n de las Alpujarras, donde los moriscos, liderados por Ab\u00e9n Humeya en un primer momento y posteriormente por Ab\u00e9n Aboo, se sublevaron ante la prohibici\u00f3n. La revuelta, ya pr\u00e1cticamente sofocada a finales de 1570 por don Juan de Austria, durar\u00eda hasta la primavera del a\u00f1o siguiente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La principal consecuencia de la derrota de los sublevados ante las tropas reales fue la deportaci\u00f3n masiva decretada por Felipe II el 1 de noviembre de 1570. De esta manera, los moriscos del reino de Granada fueron dispersados por un amplio territorio de la Corona de Castilla, aunque no por el norte peninsular, lo que, en opini\u00f3n del doctor Santiago Otero, habr\u00eda acelerado su integraci\u00f3n en la sociedad cristiana. Pero, casi a\u00f1o y medio antes de iniciarse la deportaci\u00f3n general, ya hab\u00edan comenzado a llegar a Ja\u00e9n los primeros moriscos expulsados, procedentes de Granada, las Alpujarras, Guadix, Ronda y sus respectivos alfoces. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El primer grupo de moriscos granadinos lleg\u00f3 a la ciudad en julio de 1569. Se trataba de un contingente formado por algo m\u00e1s de doscientos cabezas de familia, lo que supon\u00eda cerca de un millar de personas. Posteriormente continuaron llegando peque\u00f1os grupos de forma intermitente, de modo que para enero de 1571 la poblaci\u00f3n morisca establecida en Ja\u00e9n ya superaba las trescientas familias, cifra que seguir\u00eda aumentando en un goteo constante hasta 1610, a\u00f1o de la expulsi\u00f3n. Tampoco debemos olvidar que a los anteriores se vinieron a a\u00f1adir otros muchos que fueron vendidos durante estos a\u00f1os como esclavos, siendo comprados por familias de la \u00e9lite social de la ciudad. Los reci\u00e9n llegados se sumaban as\u00ed a la peque\u00f1a poblaci\u00f3n morisca local, cuya existencia ya se constata en la \u00e9poca del condestable Miguel Lucas y que tuvo su m\u00e1ximo exponente en el capit\u00e1n Garc\u00eda de Ja\u00e9n, tronco de la familia V\u00e9lez de Mendoza, que durante la Edad Moderna gozar\u00e1 de gran notoriedad en la esfera pol\u00edtica de Ja\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los moriscos procedentes del reino de Granada no se concentraron en colaciones concretas, sino que fueron distribuidos de manera proporcional por las once en que se divid\u00eda la ciudad. Se hizo de este modo para evitar los problemas que se podr\u00edan derivar de un posible hacinamiento. As\u00ed pues, las colaciones m\u00e1s populosas, es decir, la de San Ildefonso y, en especial, la de Santa Mar\u00eda, fueron las que recibieron un mayor n\u00famero de familias. Les siguieron las de San Juan, La Magdalena y Santiago.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La estructura socioprofesional de la poblaci\u00f3n morisca fue similar a la de los cristianos viejos, aunque s\u00ed se evidencia un mayor apego a las labores agr\u00edcolas, principalmente al regad\u00edo, siendo la de hortelano la ocupaci\u00f3n predominante entre los moriscos. Tambi\u00e9n destacaron los herreros y los que trabajaban en la artesan\u00eda del calzado (zapateros, alpargateros). Asimismo ejercieron profesiones como las de tintorero, carpintero y ganadero. A medida que fueron integr\u00e1ndose en la din\u00e1mica socioecon\u00f3mica de la ciudad, muchos de los miembros de la comunidad morisca comenzaron a desempe\u00f1arse tambi\u00e9n como tenderos y mercaderes, a pesar de que el ejercicio de estas profesiones les ser\u00eda vetado en las Cortes de Madrid de 1592-1598.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algunos dieron un paso m\u00e1s en su voluntad por integrarse en la sociedad cristiana al instituir la cofrad\u00eda de Nuestra Se\u00f1ora, que estar\u00eda compuesta por moriscos granadinos. Sin embargo, muchos no terminaban de asimilarse, sino que segu\u00edan practicando la religi\u00f3n musulmana en la intimidad de sus hogares. Por esta raz\u00f3n, los moriscos constituyeron durante esta \u00e9poca uno de los principales focos sobre los que centr\u00f3 su actuaci\u00f3n el Santo Oficio, si bien es cierto que \u00fanicamente una minor\u00eda terminar\u00eda padeciendo los efectos de la actividad inquisitorial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El criptoislamismo que posiblemente segu\u00edan practicando muchos de ellos fue uno de los argumentos esgrimidos por la Corona para afirmar que la comunidad morisca se manten\u00eda como un grupo social aislado y, por ello, mal integrado. Tambi\u00e9n se consideraba que los moriscos constitu\u00edan una quinta columna que no dudar\u00eda en apoyar al Imperio Otomano en caso de que esta potencia decidiera invadir militarmente la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Estos y otros muchos factores, tanto pol\u00edticos como religiosos, animaron finalmente a Felipe III a decretar la expulsi\u00f3n de los moriscos de los territorios de la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica, llevada a cabo entre 1609 y 1614. El primer decreto, de 9 de abril de 1609 pero publicado en septiembre, afect\u00f3 a los moriscos valencianos. Previendo su inminente expulsi\u00f3n, muchos moriscos de Ja\u00e9n se apresuraron r\u00e1pidamente a vender sus bienes muebles. En efecto, el decreto para expulsar a los moriscos andaluces se public\u00f3 en Sevilla el 12 de enero de 1610, llegando el bando de expulsi\u00f3n a Ja\u00e9n cinco d\u00edas m\u00e1s tarde. A partir de este momento tendr\u00edan un plazo m\u00e1ximo de un mes para preparar la marcha, que se iniciar\u00eda en un clima de completa confusi\u00f3n e incertidumbre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Conocemos el n\u00famero de moriscos que viv\u00edan en la ciudad en el momento de la expulsi\u00f3n gracias a un informe firmado por el corregidor de Ja\u00e9n, seg\u00fan el cual la habitaban 655 familias y un total de 2.255 personas -un tercio de los cuales eran ni\u00f1os peque\u00f1os- que representaban aproximadamente un 10% de la poblaci\u00f3n de la capital del Santo Reino. Tambi\u00e9n sabemos que el principal puerto de embarque al que se dirigieron los moriscos giennenses fue el de M\u00e1laga, desde donde partir\u00edan con destino a Argelia, Marruecos o T\u00fanez.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque tradicionalmente se ha aceptado que esta fecha marc\u00f3 el final de la permanencia de la comunidad morisca en Ja\u00e9n, lo cierto es que un porcentaje desconocido consigui\u00f3 quedarse, recurriendo para ello a toda clase de esfuerzos y vali\u00e9ndose de los resquicios del propio sistema para evitar el destierro. El n\u00famero de los que continuaron viviendo en la ciudad tras la expulsi\u00f3n, a la luz de los recientes descubrimientos realizados por el catedr\u00e1tico Enrique Soria para el caso del reino de Granada, debi\u00f3 ser significativo. Por ejemplo, se permiti\u00f3 que las moriscas casadas con cristianos viejos y sus hijos se pudieran librar del destierro. Tambi\u00e9n en los libros de desposorios de las diferentes parroquias de Ja\u00e9n se puede comprobar que en fechas posteriores a las de la expulsi\u00f3n se siguieron produciendo con relativa frecuencia casamientos entre moriscos \u201cde los naturales del reino de Granada\u201d, as\u00ed como tambi\u00e9n no pocos matrimonios mixtos. A los anteriores cabr\u00eda a\u00f1adir los que finalmente consiguieron retornar, sin olvidarnos del ya referido y nada despreciable n\u00famero de esclavos moriscos que existi\u00f3 en la ciudad y que tambi\u00e9n se qued\u00f3. En definitiva, podr\u00edamos estar hablando de varios cientos de moriscos que lograron quedarse en la ciudad y que gradualmente terminar\u00edan diluy\u00e9ndose en la sociedad cristiano-vieja giennense.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En cualquier caso, la repercusi\u00f3n econ\u00f3mica que tuvo la expulsi\u00f3n de un porcentaje cercano al 10% de la poblaci\u00f3n de la ciudad de Ja\u00e9n, a pesar de no estar lo suficientemente ponderada, debi\u00f3 ser significativa. La Hacienda se resinti\u00f3 al descender la tributaci\u00f3n recaudada y del mismo modo se tuvo que producir una cierta ca\u00edda de la actividad econ\u00f3mica, especialmente en aquellos sectores productivos donde se hab\u00eda concentrado la mano de obra morisca. Las consecuencias socioecon\u00f3micas derivadas de la expulsi\u00f3n, tal como se puede comprobar en las actas de las sesiones capitulares de la \u00e9poca, se mantendr\u00edan visibles durante bastantes a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor: F\u00e9lix Marina Bellido<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">DOM\u00cdNGUEZ ORTIZ, Antonio, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Moriscos: la mirada de un historiador<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Granada, Universidad de Granada, 2009.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GALIANO PUY, Rafael, \u201cLa expulsi\u00f3n de los moriscos de la ciudad de Ja\u00e9n\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Bolet\u00edn del Instituto de Estudios Giennenses<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 206, 2012, pp. 57-152.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">OTERO MOND\u00c9JAR, Santiago, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La reconstrucci\u00f3n de una comunidad. Los moriscos en los reinos de C\u00f3rdoba y Ja\u00e9n (ss. XVI-XVII)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Tesis Doctoral, C\u00f3rdoba, Universidad de C\u00f3rdoba, 2012.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">SORIA MESA, Enrique, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los \u00faltimos moriscos. Pervivencias de la poblaci\u00f3n de origen isl\u00e1mico en el reino de Granada (siglos XVII-XVIII)<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Valencia, Biblioteca de Estudios Moriscos, 2014.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">TORAL PE\u00d1ARANDA, Enrique, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El capit\u00e1n Garc\u00eda de Ja\u00e9n (1434?-1498). Notas sobre su descendencia y pleitos nobiliarios<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Edici\u00f3n preparada por Francisco Toro Ceballos, Ja\u00e9n, Diputaci\u00f3n Provincial de Ja\u00e9n, 2005.<\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[137,5],"tags":[566],"class_list":["post-1371","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-oligarquias-locales-sociedad","category-sociedad","tag-felix-marina-bellido"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1371","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1371"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1371\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1372,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1371\/revisions\/1372"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1371"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1371"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1371"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}