{"id":1039,"date":"2017-06-13T07:15:38","date_gmt":"2017-06-13T07:15:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/?p=1039"},"modified":"2019-02-22T09:50:51","modified_gmt":"2019-02-22T09:50:51","slug":"teodoro-rodenburg-agente-neerlandes-ca-1578-1644","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/teodoro-rodenburg-agente-neerlandes-ca-1578-1644\/","title":{"rendered":"Teodoro Rodenburg, agente neerland\u00e9s (ca. 1578-1644)"},"content":{"rendered":"<div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"--awb-border-radius-top-left:0px;--awb-border-radius-top-right:0px;--awb-border-radius-bottom-right:0px;--awb-border-radius-bottom-left:0px;--awb-padding-top:20px;--awb-padding-bottom:20px;--awb-flex-wrap:wrap;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_5 3_5 fusion-three-fifth fusion-column-first\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:60%;width:calc(60% - ( ( 4% ) * 0.6 ) );margin-right: 4%;\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p><span style=\"font-weight: 400;\">Nacido en el seno de una distinguida familia de mercaderes de \u00c1msterdam, que desde el inicio de los tumultos en los Pa\u00edses Bajos hab\u00eda dado muestras fehacientes de su apoyo y servicio a los rebeldes Estados de Holanda y a Guillermo de Orange, la trayectoria de Teodoro Rodenburg estuvo estrechamente ligada al brillante panorama literario de \u00c1msterdam en el siglo XVII, apareciendo como uno de sus autores m\u00e1s representativos en el g\u00e9nero dram\u00e1tico junto a otras figuras de importancia como sus contempor\u00e1neos Vondel o Bredero. Sin embargo, m\u00e1s all\u00e1 de la atenci\u00f3n que su biograf\u00eda ha recibido desde un punto de vista literario, complement\u00f3 esta faceta con su participaci\u00f3n frecuente en misiones de car\u00e1cter diplom\u00e1tico a lo largo de su vida, actuando como representante de una gran variedad de poderes p\u00fablicos y privados. En ello seguir\u00eda los pasos de su padre, Herman Rodenburg el Joven, quien al parecer hab\u00eda servido como agente de los Estados de Holanda en Londres en torno a 1590. Por su parte, Teodoro se puso al servicio de ciudades como Emden (1603) o Hamburgo (1628), cuyos intereses hubo de defender en el extranjero, pero tambi\u00e9n del duque de Slechswig-Holstein, de quien fue representante ante los Estados Generales holandeses de La Haya (1625-1626) y en la corte bruselense del cardenal-infante en la d\u00e9cada de 1630. Su constante movilidad por cortes y ciudades extranjeras en su papel como diplom\u00e1tico facilit\u00f3 su dominio sobre una amplia variedad de idiomas e hizo de \u00e9l un verdadero cosmopolita, cuyo rastro y referencias hist\u00f3ricas se hallan desperdigadas actualmente entre archivos de distintos pa\u00edses. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A partir de 1611 lo encontramos en Espa\u00f1a, donde actuar\u00e1 como delegado o agente neerland\u00e9s ante la corte de Felipe III aprovechando una suspensi\u00f3n temporal de la Guerra de los Ochenta A\u00f1os a la que se hab\u00eda llegado en 1609 con la firma de la Tregua de los Doce A\u00f1os. Pese a que este tratado contemplaba una reapertura de las fronteras y el restablecimiento del comercio entre los s\u00fabditos de ambas potencias, su puesta en pr\u00e1ctica hubo de hacer frente a ciertas dificultades en determinados momentos a lo largo de los doce a\u00f1os que estuvo vigente. Acciones hostiles como el embargo de nav\u00edos mercantes neerlandeses por parte espa\u00f1ola y la toma de prisioneros entre sus tripulaciones siguieron presentes tanto en el Atl\u00e1ntico como en el Mediterr\u00e1neo, mientras en los Pa\u00edses Bajos el respeto generalizado del armisticio tampoco se vio libre de problemas, sobre todo por cuestiones religiosas. En este contexto, Rodenburg recibi\u00f3 una comisi\u00f3n en noviembre de 1610 por parte de la Compa\u00f1\u00eda holandesa de Guinea para acudir a Madrid y exigir reparaciones ante la toma de varias embarcaciones neerlandesas cargadas de mercanc\u00edas en la costa occidental de \u00c1frica pertenecientes a esta instituci\u00f3n y la puesta en prisi\u00f3n de unos cincuenta hombres. Durante su estancia en la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica, que se prolong\u00f3 hasta 1614, no solamente vel\u00f3 por los intereses de esta corporaci\u00f3n sino mantuvo un estrecho contacto y correspondencia con los Estados Generales de La Haya, de quienes tambi\u00e9n lleg\u00f3 a recibir algunos encargos de car\u00e1cter diplom\u00e1tico a lo largo de este per\u00edodo. Una relaci\u00f3n que pronto levant\u00f3 ciertas sospechas entre algunos de los ministros de Felipe III, quienes apuntaban los negativos efectos que podr\u00edan derivarse para los intereses hisp\u00e1nicos de la presencia en la corte de un agente neerland\u00e9s que pudiese trasladar a La Haya informaci\u00f3n relacionada con los entresijos pol\u00edticos madrile\u00f1os. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A lo largo de estos tres a\u00f1os en los que estuvo movi\u00e9ndose entre Madrid y Lisboa Rodenburg estuvo fuertemente involucrado en las frecuentes negociaciones que se dieron con motivo del intercambio de prisioneros de guerra, pr\u00e1ctica caracter\u00edstica del per\u00edodo de la tregua hispano-neerlandesa para el que, sin embargo, contaba con precedentes. En los a\u00f1os anteriores hab\u00eda sido frecuente la presencia en Madrid del holand\u00e9s Carel Carelszoon van Cracauw, a quien los Estados Generales enviaron por primera vez a finales de 1606 como comisario para un primer intercambio de prisioneros que hizo posible un mayor acercamiento diplom\u00e1tico y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, la apertura de conversaciones formales que acabaron por dar lugar, en 1609, al armisticio. El hecho de que en el desempe\u00f1o de su comisi\u00f3n Cracauw visitara Sevilla, adonde \u00e9ste lleg\u00f3 hacia noviembre de 1607, sin duda pone de manifiesto c\u00f3mo las negociaciones no se desarrollaron solo en Madrid, sino tambi\u00e9n en la ciudad del Guadalquivir. Esto parece l\u00f3gico si tenemos en cuenta la firmeza con la que se persigui\u00f3 al contrabando holand\u00e9s en la fachada atl\u00e1ntica andaluza en los momentos previos a la tregua, apareciendo los duques de Medina Sidonia como los principales ejecutores en la zona de aquella pol\u00edtica de embargos y de la prohibici\u00f3n de la presencia comercial neerlandesa promovidas por la Corona desde 1598. En este sentido, una de las cuestiones que Rodenburg plante\u00f3 en sus peticiones iniciales al monarca hispano en mayo de 1611, poco despu\u00e9s de su llegada a Madrid, fue precisamente una queja ante la captura por parte del duque de Medina Sidonia en 1605 de unos barcos con los que el mercader Pieter Lyntiens hab\u00eda intentado abastecer de grano algunos puertos de la Pen\u00ednsula, pese a que este hubiese recibido previamente de Felipe III una c\u00e9dula por la que se autorizaba su presencia en la costa. El delegado holand\u00e9s solicitaba as\u00ed que se restituyesen las naves y la mercanc\u00eda a su propietario y que el duque, como principal responsable del embargo, compensara a Lyntiens por los da\u00f1os y las p\u00e9rdidas ocasionadas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pese a la firma de la tregua y el restablecimiento de las relaciones comerciales entre la Monarqu\u00eda Hisp\u00e1nica y la rep\u00fablica holandesa, la afluencia de mercaderes holandeses en la Baja Andaluc\u00eda se vio acompa\u00f1ada \u00a0en ocasiones de conflictos entre este grupo y los poderes locales, o bien de pr\u00e1cticas abusivas por parte de funcionarios y oficiales reales en el ejercicio de sus funciones. Uno de los casos que mayor resonancia tuvo, motivando incluso una queja formal de los Estados Generales neerlandeses ante Madrid y Bruselas, ser\u00eda el de Cornelis Hibarset, contra quien procedi\u00f3 la inquisici\u00f3n de Sevilla en 1618 por un supuesto intento de escandalizar y pervertir a algunos cat\u00f3licos. En este contexto, aunque los Estados Generales intervinieron puntualmente en defensa de los intereses de sus s\u00fabditos, Rodenburg aparece tambi\u00e9n como una figura de referencia hacia la que sus compatriotas neerlandeses elevaron sus protestas ante los agravios y las molestias sufridas por parte de las autoridades hispanas. En opini\u00f3n de estos mercaderes, su cercan\u00eda a la corte y su acceso a importantes figuras con las que el holand\u00e9s lleg\u00f3 a mantener correspondencia, como es el caso del influyente Ambrosio Sp\u00ednola o del marqu\u00e9s de Castel Rodrigo, facilitaba que sus quejas pudieran llegar directamente a conocimiento del rey a trav\u00e9s de este delegado. As\u00ed, era Rodenburg quien manifestaba en junio de 1611 la necesidad que hab\u00eda de poner freno a los agravios que los neerlandeses sufr\u00edan en la villa sevillana de Coria del R\u00edo por parte de los guardas y los oficiales del puerto. En este sentido cabe destacar esa doble funci\u00f3n que Rodenburg desempe\u00f1\u00f3 con su actuaci\u00f3n, sirviendo como representante diplom\u00e1tico de los Estados Generales al mismo tiempo que actuaba en defensa de los intereses y los negocios de comerciantes neerlandeses llegados a la Pen\u00ednsula y, especialmente, a la Baja Andaluc\u00eda. Una actuaci\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado que lo aproximar\u00eda a la figura del c\u00f3nsul, si bien nunca fue considerado como tal en una corte en la que, hasta su regreso a \u00c1msterdam en 1614, fue siempre calificado de mero agente o delegado.<\/span><\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">Autor: Alberto Mariano Rodr\u00edguez Mart\u00ednez<\/h6>\n<hr \/>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">GROOTE, Beatrijs de, \u201cNieuwe gegevens over Theodore Rodenburg\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Studia Germanica Gandensia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 15, 1974, pp. 159-177.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">SALAS ALMELA, Luis, \u201cComercio atl\u00e1ntico, poderes y fraude en la Baja Andaluc\u00eda. El duque de Medina Sidonia ante la Tregua de 1609\u201d, en GARC\u00cdA GARC\u00cdA, Bernardo; HERRERO S\u00c1NCHEZ, Manuel y HUGON, Alain (eds.), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El arte de la prudencia. La Tregua de los Doce A\u00f1os en la Europa de los pacificadores<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Madrid: Fundaci\u00f3n Carlos de Amberes, 2012, pp. 231-247.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">SCHUTTE, O., <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Repertorium der Nederlandse vertegenwoordigers in het buitenlands, 1585-1810, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">La Haya, 1976, 2 vols.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">SMITS-VELDT, Mieke B. y ABRAHAMSE, Wouter, \u201cEen Nederlandse polyglot in het begin van de zeventiende eeuw: Theodore Rodenburgh (1574-1644)\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De zeventiende eeuw. Cultuur in de Nederlanden in interdisciplinair perspectief<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, a\u00f1o 8, n\u00ba 2, 1992, pp. 232.244.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">WORP, Jacob Adolf, \u201cDirk Rodenburgh\u201d, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Oud-Holland<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, 12, 1895, pp. 65-90. <\/span><\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 fusion_builder_column_2_5 2_5 fusion-two-fifth fusion-column-last\" style=\"--awb-bg-size:cover;width:40%;width:calc(40% - ( ( 4% ) * 0.4 ) );\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-column-wrapper-legacy\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-wrapper#fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-content{  text-align: left; }<\/style><div class=\"fusion-recent-works fusion-portfolio-element fusion-portfolio fusion-portfolio-1 fusion-portfolio-grid fusion-portfolio-paging-none fusion-portfolio-one fusion-portfolio-unboxed fusion-portfolio-text fusion-portfolio-rollover\" data-id=\"-rw-1\" data-columns=\"one\"><style type=\"text\/css\">.fusion-portfolio-1 .fusion-portfolio-wrapper .fusion-col-spacing{padding:10px;}<\/style><div class=\"fusion-portfolio-wrapper\" id=\"fusion-portfolio-1\" data-picturesize=\"auto\" data-pages=\"1\" style=\"margin:-10px;\"><article id=\"portfolio-1-post-1036\" class=\"fusion-portfolio-post rodenburg sociedad fusion-col-spacing post-1036\"><div class=\"fusion-portfolio-content-wrapper\" style=\"border:none;\"><span class=\"vcard rich-snippet-hidden\"><span class=\"fn\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/author\/fgm847\/\" rel=\"author\">fgm847<\/a><\/span><\/span><span class=\"updated rich-snippet-hidden\">2017-06-13T07:11:22+00:00<\/span><div  class=\"fusion-image-wrapper\" aria-haspopup=\"true\">\n\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"470\" height=\"620\" src=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Retrato-de-Teodoro-Rodenburg-en-un-grabado-de-1639.png\" class=\"attachment-full size-full wp-post-image\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Retrato-de-Teodoro-Rodenburg-en-un-grabado-de-1639-200x264.png 200w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Retrato-de-Teodoro-Rodenburg-en-un-grabado-de-1639-400x528.png 400w, https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Retrato-de-Teodoro-Rodenburg-en-un-grabado-de-1639.png 470w\" sizes=\"(min-width: 2200px) 100vw, (min-width: 640px) 1100px, \" \/><div class=\"fusion-rollover\">\n\t<div class=\"fusion-rollover-content\">\n\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/teodoro-rodenburg-comerciante-neerlandes-1639\/?portfolioCats=108\">Teodoro Rodenburg, comerciante neerland\u00e9s, 1639<\/a>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-sep\"><\/div>\n\t\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-gallery\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-content\/uploads\/2017\/06\/Retrato-de-Teodoro-Rodenburg-en-un-grabado-de-1639.png\" data-options=\"\" data-id=\"1036\" data-rel=\"iLightbox[gallery-rw-1]\" data-title=\"Retrato de Teodoro Rodenburg en un grabado de 1639\" data-caption=\"\">\n\t\t\t\t\t\tGaler\u00eda\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h4 class=\"fusion-rollover-title\">\n\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-rollover-title-link\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/teodoro-rodenburg-comerciante-neerlandes-1639\/?portfolioCats=108\">\n\t\t\t\t\t\tTeodoro Rodenburg, comerciante neerland\u00e9s, 1639\t\t\t\t\t<\/a>\n\t\t\t\t<\/h4>\n\t\t\t\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<div class=\"fusion-rollover-categories\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/rodenburg\/\" rel=\"tag\">Rodenburg<\/a>, <a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/categoria_portfolio\/sociedad\/\" rel=\"tag\">Sociedad<\/a><\/div>\t\t\t\t\t\n\t\t\n\t\t\t\t\t\t<a class=\"fusion-link-wrapper\" href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/teodoro-rodenburg-comerciante-neerlandes-1639\/?portfolioCats=108\" aria-label=\"Teodoro Rodenburg, comerciante neerland\u00e9s, 1639\"><\/a>\n\t<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"fusion-portfolio-content\"><div class=\"fusion-post-content\"><p> T\u00edtulo:\u00a0Retrato de Teodoro Rodenburg, comerciante neerl\u00e1ndes, en un grabado de 1639. Fuente: Dominio p\u00fablico.    <\/p><div class=\"fusion-portfolio-buttons\"><a href=\"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/portfolio-items\/teodoro-rodenburg-comerciante-neerlandes-1639\/?portfolioCats=108\" class=\"fusion-button fusion-button-default fusion-button-default-size fusion-button-flat\">Aprender m\u00e1s<\/a><\/div><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><div class=\"fusion-separator sep-double\"><\/div><\/article><\/div><\/div><div class=\"fusion-clearfix\"><\/div><\/div><\/div><\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87,16,5],"tags":[547],"class_list":["post-1039","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-extranjeros","category-personajes","category-sociedad","tag-alberto-mariano-rodriguez-martinez"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1039","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1039"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1039\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8582,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1039\/revisions\/8582"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1039"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1039"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www2.ual.es\/ideimand\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1039"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}