La iglesia de la Santa Cruz. Un ejemplo de fractalidad de las fronteras entre lo público y lo privado en el espacio urbano

Mariana Guadalupe Molina Fuentes

Resumen


A raíz de la laicidad del Estado mexicano, esbozada desde la Constitución de 1857, se asume que las convicciones confesionales son un asunto que compete exclusivamente a la esfera privada. No obstante, la celebración de rituales y de festividades religiosas suele llevarse a cabo en espacios que pudieran considerarse públicos. En las zonas urbanas, la frontera entre lo público y lo privado tiende a ser borrosa no sólo por la multiplicidad de criterios para definir tales categorías, sino porque la apropiación de los espacios por parte de las personas es cambiante y profundamente compleja. En este artículo se problematiza la pertinencia de clasificar un espacio como público o privado retomando la propuesta de Susan Gal (2002), según la cual esa distinción ha de pensarse en varios niveles. Para ello se refiere un ejercicio de observación realizado en un templo católico de la Ciudad de México, cuya privacidad en el marco del Estado laico puede analizarse cuando menos respecto de tres referentes: a) la calle; b) la iglesia; y c) la comunidad de fe.


Palabras clave


Público; privado; observación; creencias religiosas

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URBS. Revista de Estudios Urbanos y Ciencias Sociales ISSN: 2014-2714. Universidad de Almería, Almería