El Jardín Botánico de la Universidad de Almería pretende ser un jardín dedicado al conocimiento y divulgación de la flora de entornos semiáridos. El diseño del Campus nos sugiere la creación de un Jardín formado por pequeños jardines dispersos cada uno con una temática particular. El comienzo de este Jardín ha sido por las inmediaciones del CITE V donde actualmente se ubican el Jardín de los Yesos y el Jardín de la Sal.

 

Jardín de la Sal

El  interés de crear un jardín botánico, que sea sostenible y en armonía con el entorno,  es muy elevado, debido a la importancia de conectar espacios cotidianos con la naturaleza que nos rodea. El Jardín de la Sal será transitado por cientos de personas a diario, siendo mayoritariamente estudiantes.

La creación de este jardín en la UAL, ofrecerá  a los estudiantes, profesores y al resto de ciudadanos, la oportunidad de estudiarlo, desde diferentes puntos de vista: adaptaciones de las plantas al medio, flora endémica, especies amenazadas, etnobotánica, etc. El uso de este jardín por parte de la comunidad universitaria puede tener distintos fines: didáctico, investigación y ocio.

La Universidad de Almería está ubicada en la parte oriental de la ciudad de Almería, en primera línea de playa. Esta particular ubicación, permite el desarrollo de una vegetación propia de ambientes salinos. Siguiendo este criterio, hemos diseñado un jardín dedicado a plantas de ambientes salinos, y que podemos encontrar en algunos espacios protegidos de Almería (Los Subdesiertos de Tabernas, Punta Entinas-Sabinar y las Dunas de Torre García).

Figura 1. Diseño realizado de El Jardín de la Sal, al sur del Edificio CITE-V de la UAL.

PUNTA ENTINAS – SABINAR

En el extremo occidental de la Bahía de Almería, el Paraje Natural de  Punta Entinas-Sabinar se extiende a lo largo de una estrecha franja costera de unos 15 km de longitud por 2 km de anchura, entre las urbanizaciones de Roquetas de Mar y Almerimar (El Ejido).

Tiene una extensión de 1960 hectáreas, de las cuales 785 son  Reserva Natural. Está incluido dentro del conjunto de humedales costeros existentes a lo largo del litoral almeriense. En virtud de la Ley 2/89, este Paraje fue incluido en el Inventario de Espacios Naturales Protegidos de la Junta de Andalucía (BOJA de 25 de julio 1989).El interés de este espacio es debido a la existencia de un área encharcada junto a un cinturón de dunas, fijadas por una vegetación arbustiva, formada por lentiscos y sabinas. Este tipo de vegetación aparece en escasos puntos del litoral mediterráneo occidental y costas atlánticas del suroeste de la Península Ibérica.  Su área además de no ser muy extensa, ha sido muy mermada por el desarrollo urbanístico de la costa.

Esta reserva natural destaca por su buen estado de conservación, pese a haber soportado la presión por parte de la agricultura intensiva  bajo plástico. En los  años previos a la declaración de Paraje Natural, se extrajeron muchísimas toneladas de arena, provocando una gran destrucción de gran parte del mismo. No obstante es  muy grande la diversidad de medios existentes (vegetación dunar, vegetación higrófila, saladares, etc.) habiendo sido recogidos por la Directiva Hábitats (92/43/CEE), permitiendo a esta área peninsular el refugio de aves y plantas de gran interés, ya que entre ellas hay endemismos y comunidades poco frecuentes en muy buen estado de conservación (Giménez et al., 2003).

Los hábitats del Anexo I de la Directiva Habitat[1] 92/43/CEE que podemos encontrar en este paraje según la Ficha Informativa Ramsar (FIR) son:

1150* Lagunas costeras
1210 Vegetación anual sobre desechos marinos acumulados
1410 Pastizales salinos mediterráneos (Juncetalia maritimi)
1420 Matorrales halófilos mediterráneos y termoatlánticos (Sarcocornetea fruticosi)
1510* Estepas salinas mediterráneas (Limonietalia)
2110 Dunas móviles embrionarias
2120 Dunas móviles de litoral con Ammophila arenaria (“dunas blancas”)
2190 Depresiones intradunales húmedas
2210 Dunas fijas de litoral del Crucianellion maritimae
2230 Dunas con céspedes del Malcomietalia
2240 Dunas con céspedes del Brachypodietalia y de plantas anuales
2250* Dunas litorales con Juniperus spp.
2260 Dunas con vegetación esclerófila del Cisto-Lavanduletalia
3140 Aguas oligomesotróficas calcáreas con vegetación béntica de Chara spp.
3170* Estanques temporales mediterráneos
92D0 Galerías y matorrales ribereños termomediterráneos (Nerio-Tamaricetea y Securinegion tinctoriae)

 

La flora que vamos a representar en el jardín de la UAL aparece en todos estos hábitats aunque hemos tenido especialmente en cuenta los hábitats 1420, 1510*, 2210 y 2250*.

Hábitat 1420, Matorrales halófilos mediterráneos y termoatlánticos (Sarcocornietea fruticosi). Los “matorrales halófilos mediterráneos y termoatlánticos” son formaciones de quenopodiáceas leñosas perennes de suelos salinos litorales o interiores. Pueden estar acompañadas de pastizales anuales de gramíneas y leguminosas con una diversidad de especies variable, dependiendo de la salinidad y el periodo de inundación.

En tipos de hábitat costeros, las especies perennes ocupan niveles de menor y mayor profundidad con influencia mareal esporádica, pudiéndose comportar como especies pioneras en balsas salinas litorales temporalmente inundadas y desprovistas de vegetación perenne. Las áreas más deprimidas están ocupadas por diversas especies de Sarcocornia spp., que pueden comportarse como especies pioneras o colonizar la parte central de algunos clones de Spartina maritima en marismas bajas.

La presencia de las especies perennes es de gran importancia estructural en este tipo de hábitat, ya que crea condiciones favorables de elevación, deposición de materia orgánica, almacenamiento de nutrientes y precipitación de sales que facilitan el asentamiento de un gran número de especies anuales (Espinar et al.,  2009).

Hábitat 1510*, “Estepas salinas mediterráneas (Limonietalia)”, con formaciones de aspecto graminoide o constituidas por plantas  arrosetadas, de suelos salinos y algo húmedos fuera del estío, propias del interior peninsular     y de las partes más secas de los medios salinos costeros (Bartolomé et al., 2005).

Hábitat 2210, Dunas fijas de litoral del Crucianellion maritimae. Dunas terciarias o grises de las costas mediterráneas, con sustratos fijos o semifijos, colonizadas por una vegetación de porte bajo que no evoluciona de mayor estatura y madurez por la influencia persistente del viento marino. La especie más característica de este tipo de dunas es la pequeña planta de base leñosa y tallos parcialmente herbáceos Crucianella maritima. Con ella pueden crecer otras pequeñas matas del litoral, como Ononis natrix subsp. ramosissima, Helichrysum stoechas, Teucrium dunense (sureste ibérico), Ambrosia marítima, etc., además de numerosos elementos litorales propios de medios arenosos, frecuentes en general en casi todos los sistemas dunares, como Lotus creticus, Pancratium maritimum, Calystegia soldanela, etc.

Hábitat 2250*, Dunas litorales con Juniperus spp. Dunas estabilizadas del interior del sistema dunar, cubiertas con vegetación madura de porte arbustivo alto dominada por variantes costeras de enebro y sabina (Juniperus). En las dunas estabilizadas de los complejos dunares mejor conservados es posible encontrar dos bandas, una de enebral (Juniperus oxycedrus subsp. macrocarpa) otra de sabinar (J. phoenicea subsp. turbinata). Ambos se sitúan sobre sustratos fijados y maduros, pero mientras el enebral ocupa una posición más cercana al mar, aún sometido  la influencia del viento marino cargado de sales, el sabinar, más alejado queda ajeno a este efecto, contactando directamente con la vegetación externa al sistema dunar. Estos enebrales y sabinares son formaciones estructuralmente complejas y fisionómicamente homogéneas, en las que domina la especie de Juniperus correspondiente junto con algunos arbustos, de porte mediano o grande. En el Paraje Natural Punta Entinas – Sabinar, estas formaciones están constituidas por Juniperus phoenicea subsp. turbinata acompañado por el lentisco (Pistacia lentiscus).

SUBDESIERTO DE TABERNAS

La flora de los Subdesiertos de Tabernas es típicamente mediterránea y mantiene relaciones con el norte de África, Oriente Próximo y con otras áreas áridas y estepáricas de la Península Ibérica. Entre las especies vegetales que la constituyen, llama la atención que una considerable proporción de éstas sean especies halo-gipsófitas y con adaptaciones morfológicas y fisiológicas  para soportar las condiciones de sequía estival y de aridez propia de este territorio, además de las características del suelo y de la peculiar geomorfología que aquí concurre.

La existencia de sales en el suelo es el principal factor ambiental que limita la distribución de comunidades vegetales en el Subdesierto de Tabernas, resultado del material geológico predominante como las margas, que  se depositaron a finales del Terciario a lo largo del periodo de desecación del Mediterráneo. La vegetación más representativa es el matorral de Euzomodendron bourgaeanum, una comunidad bastante especializada  que coloniza las laderas de los badlans.

Tiene una composición florística muy original, ya que, junto al macroendemismo local que le da nombre, prosperan  Anabasis articulata, Helianthemum almeriense, Herniaria fontanesii subsp. almeriana, Launaea lanifera, etc. Al lado de esta fitocenosis abunda en las laderas acarcavadas un matorral de Salsola genistoides. En la base de las colinas y en las depresiones donde se acumula el agua de escorrentía y con ella la sal, surgen los albardinales y las comunidades de siemprevivas, praderas de saladillos dominados por Limonium insigne y Salsola papillosa, o por el endemismo local Limonium tabernense, cuando las condiciones de salinidad son extremas.

En cultivos abandonados y zonas muy alteradas, crecen las malezas halonitrófilas. En último lugar, los prados terofíticos donde predomina la Stipa capensis, que debido a su gran singularidad en el contexto europeo, son de gran interés. Forma parte de su cortejo florístico iberonorteafricanismos como Pteranthus dichotomus, Koelpinia linearis y Leysera leyseroides, o endemismos del sureste peninsular como el género monoespecífico Lycocarpus fugax, o la Moricandia foetida. Una gran parte del Subdesierto de Tabernas está ocupada por materiales cuaternarios que no presentan el carácter salino de las margas. En estas condiciones surgen los albaidares (comunidades de Anthyllis cytisoides y A. terniflora), bolinares (formaciones retamoides de Genista umbellata) y romerales. Junto a estas comunidades, la vegetación mayoritaria sobre los conglomerados pliocenos es de nuevo el espartal,  en cuyos huecos son frecuentes los tomillares de Heliathemum almeriense, Herniaria fontanesii subsp. almeriana, etc.

En el Subdesierto de Tabernas, según el formulario normalizado de datos de la Red Natura 2000, se encuentran los siguientes hábitats de la Directiva 92/43/CEE:

1210 Vegetación anual sobre desechos marinos acumulados
1410 Pastizales salinos mediterráneos (Juncetalia maritimi)
1420 Matorrales halófilos mediterráneos y termoatlánticos (Sarcocornetea fruticosi)
1430 Matorrales halo-nitrófilos (Pegano-Salsoletea)
1510* Estepas salinas mediterráneas (Limonietalia)
3250 Ríos mediterráneos de caudal permanente con Glaucium flavum
3270 Rios de orillas fangosas con vegetación de Chenopodion rubri p.p. y de Bidention p.p.
5330 Matorrales termomediterráneos y pre-estépicos
6220* Zonas subestépicas de gramíneas y anuales del Thero-Brachypodietea
6420 Prados húmedos mediterráneos de hierbas altas del Molinion-Holoschoenion
6430 Megaforbios eutrofos higrófilos de las orlas de llanura y de los pisos montano a alpino
7220* Manantiales petrificantes con formación de tuf (Cratoneurion)
92D0 Galerías y matorrales ribereños termomediterráneos (Nerio-Tamaricetea y Securinegion tinctoriae)

La flora de este paraje que vamos a representar en el jardín de la UAL aparece en todos estos hábitats aunque hemos tenido especialmente en cuenta los hábitats 1420, 1430, 1510*, 5330, 6220* y 92D0.

Hábitat 1420 ha sido explicado anteriormente (pág. 10)

Hábitat 1430, Matorrales  halonitrófilos (Pegano-Salsoletea), compuesto por formaciones de vivaces en su mayor numero arbustos que prosperan bien en suelos alterados, sustratos removidos, lugares con paso de ganado, etc., dónde hay suelos con mayor o menor salinidad.

Hábitat 1510*. Estepas salinas mediterráneas (Limonietalia), explicado anteriormente.

Hábitat 5330. Matorrales termomediterráneos y pre-estépicos, de muy diferente naturaleza y fisionomía que tienen en común el presentarse en los pisos de vegetación más cálidos de la Península y de las islas, con excepción de los incluidos en otros hábitats. Son propios de climas cálidos, más bien secos, en todo tipo de sustratos. Actúan como etapa de sustitución de formaciones de mayor porte, o como vegetación potencial o permanente en climas semiáridos (sureste ibérico, Canarias) o en sustratos desfavorables.  Es diverso florística y estructuralmente. Las formaciones levantinas meridionales y baleáricas llevan Pistacia lentiscus, Myrtus communis, Olea sylvestris, Chamaerops humilis, Asparagus albus, etc.

Hábitat 6220*. Zonas subestépicas de gramíneas y anuales del Thero-Brachypodietea, compuestas por pastos xerófilos más o menos abiertos formados por diversas gramíneas y pequeñas plantas anuales desarrollados sobre sustratos secos, ácidos o básicos, en suelos generalmente poco desarrollados. Se trata de comunidades de cobertura variable, compuestas por pequeñas plantas vivaces o anuales, a veces de desarrollo primaveral efímero. A pesar de su aspecto homogéneo, presentan gran riqueza y variabilidad florística, con abundancia de endemismos del Mediterráneo occidental. Entre los géneros más representativos están Arenaria, Chaenorrhinum, Campanula, Asterolinum, Linaria, Silene, Euphorbia, Minuartia, Rumex, Odontites, Plantago, Bupleurum, Brachypodium, Bromus, Stipa, etc.

Hábitat 92D0. Galerías y matorrales ribereños termomediterráneos (Nerio-Tamaricetea y Securinegion tinctoriae), compuestas por formaciones arbustivas de ramblas y riberas mediterráneas en climas cálidos, de semiáridos a subhúmedos: tarayales, adelfares, tamujares, sauzgatillares, loreras, y saucedas con hediondo y mirto de Bravante. Las ramblas béticas, levantinas y ceutíes están dominadas por la adelfa (Nerium oleander), con especies de taray (Tamarix africana, T. gallica, T. canariensis, T. boveana) y elementos termófilos como Punica granatum, Clematis flamula, Lonicera biflora, etc. El sauzgatillo (Vitex agnus-castus) acompaña a los adelfares cerca del Mediteráneo (hasta los 200 m de altitud), sobre todo en el Levante y Baleares, pudiendo formar masas puras.

AZUFAIFAR – DUNAS FÓSILES DE TORRE GARCíA

El paisaje vegetal de las dunas fósiles de Torre García, está dominado por el azufaifo (Ziziphus lotus) al que le debe el nombre de la comunidad más importante del lugar. Debido a que este hábitat es uno de los prioritarios considerados por la Directiva 92/43/CEE, esta zona adquiere una especial relevancia.

El paisaje está dominado por sistemas dunares sobre suelos arcillosos y duras capas  calcáreas del Pleistoceno superior. Las variaciones del nivel del mar ocurridas en la costa a lo largo de esta época han dado origen a varias fases de formación de dunas. Las dunas más antiguas están cementadas y las más recientes pueden ser semimóviles, estar fijadas por la vegetación, o móviles (Villalobos, 2003).

La vegetación existente está zonificada  de acuerdo a la cercanía al mar, la movilidad de las arenas, el afloramiento de la costra cuaternaria, y la proximidad a la capa freática.  Esta zonificación es muy similar a la descrita para Punta Entinas-Sabinar. Sin embargo en este espacio no se desarrolla un lentiscar-sabinar en las dunas fijas, sino un azufaifar muy bien conservado. En particular, en Torre García estas dunas están completamente estabilizadas, entre las que afloran los materiales neógenos de la costra cuaternaria sobre la que se asientan las arenas. El azufaifar constituye formaciones densas dominadas por Ziziphus lotus (el 14% y el 46% del total de la cobertura arbustiva), distribuidas en el paisaje de forma gregaria, y bajo las que es frecuente que se acumule arena y restos vegetales, dando lugar a unas formaciones muy particulares conocidas como nebkhas (Tirado, 2009).

Este matorral constituye una de las escasas comunidades vegetales del semiárido  ibérico con un estrato arborescente. En él, las especies vegetales se  distribuyen en estratos heterogéneos. El estrato arborescente (de unos 3-4 metros de altura) se encuentra dominado por Ziziphus lotus, seguido de varios estratos de arbustos de tamaño medio (1-2 metros de altura) y pequeño (< 1 metro de altura), y de algunas herbáceas y arbustos que desarrollan su dosel vegetal en la estación más húmeda (Tirado, 2009). Entre dichas especies destacan Asparagus albus L., Salsola oppositifolia Desf., Ballota hirsuta Benth., Whitania frutescens (L.) Pauquy y Lycium intricatum Boiss. (Tirado, 2003). Además, en los claros  existentes entre las macollas de azufaifo, aparecen Thymlaea hirsuta (L.) Endl., Launaea arborescens (Batt.) Murb., Thymus hyemalis Lange., Teucrium spp. L., Ononis natrix L. o Carlina corymbosa L.

El azufaifar de Torre García se incluye en el hábitat de la Directiva 92/43/CEE 5220* “Matorrales arborescentes de Ziziphus”.

DISEÑO DEL JARDÍN DE LA SAL

En una parcela de 954,76 m², han sido creados tres grandes sectores, separados por dos pasillos de albero, dirección Norte-Sur. Estos a su vez se dividen en dos zonas, separadas por un pasillo en dirección Este-Oeste.

Al Sur del jardín, junto a la carretera existente, en el resto del espacio se ha creado una zona con cinco especies de fácil mantenimiento y que ofrecerá una cobertura del suelo relativamente rápida, a modo de tapiz, lleno de contrastes  en cuanto a los volúmenes, morfología de  las hojas y colores florales (figura 2).

5 plantas

Figura 2. Zona sur del Jardín con 5 especies diferentes: Asteriscus maritimus, Crithmum maritimum, Lygeum spartum, Limoniastrum monopetalum, Atriplex halimus.

Especies del Jardín de la Sal

 

Jardín de los Yesos

El jardín de yesos es una infraestructura verde que se ha creado en la Universidad de Almería para poner en valor la excepcional diversidad vegetal que acoge este tipo de sustrato, tan característico y abundante en la provincia de Almería. Pertenece a la colección viva del Centro de Colecciones Biológicas (CECOUAL). Su construcción ha sido posible gracias a la colaboración activa de las empresas Explotaciones Río de Aguas S.L. y Viveros Muzalé S.L., y a la participación del equipo de Gobierno y el área de Botánica de la Universidad de Almería. Especial reconocimiento tiene la figura de Francisco Torralba, al que va dedicada la creación del mismo. Sus funciones principales son la divulgación, la didáctica, la conservación y la investigación de los valores biológicos de los yesares, ya que está integrado como infraestructura de experimentación en la red de estudio de los yesos a nivel mundial (GYPNET), financiada por proyectos internacionales como GYPWORLD.

Los yesos constituyen un sustrato muy especial para la vegetación que sobre ellos se asienta. Es un mineral que forma parte de rocas sedimentarias compuesto por sulfato cálcico dihidratado (CaSO4 2H2O). Su alto contenido en suelos provoca desequilibrios nutricionales a los que tienen que adaptarse las especies que viven sobre los mismos, bien por exceso de determinados iones como el calcio o el azufre, bien por defecto como pasa con el nitrógeno, el potasio o, especialmente, el fósforo (nutrientes todos ellos esenciales para la vida vegetal). Además, el yeso es capaz de retener el agua gracias a su elevado potencial matricial y de influir sobre la movilidad de la misma como consecuencia de que los ciclos de disolución-precipitación configuran un entramado de poros muy irregulares y cambiantes. Las consecuencias últimas de todos estos fenómenos son que agua esta no esté fácilmente disponible para la vida vegetal y que las raíces ven mermado seriamente su desarrollo, lo que en principio aumenta la xericidad del suelo. No obstante, recientes investigaciones han demostrado que las plantas son capaces de acceder al agua estructural contenida en el yeso (dihidratado), lo que explicaría que algunas especies sean capaces de florecer incluso durante el verano, cuando en principio las condiciones de sequía son extremas. Se trata, por lo tanto, de un sustrato extremo, y la adaptación de los vegetales al mismo se puede considerar como parte de un fenómeno más amplio que ha sido denominado “edafismo” (conjunto de procesos o factores que vincula a determinadas especies con un sustrato especial), como ocurre con otros tipos de sustratos como las serpentinas, las dolomías kakiritizadas de alta montaña o los sustratos salinos.

Las peculiaridades biológicas asociadas a los sustratos de yeso han llamado la atención a los especialistas desde hace siglos. En España este fenómeno es patente en casi un 7 % del territorio, abarcando territorios del centro y este de la Península Ibérica a modo de islas geológicas. En buena medida, la vegetación que puebla estos afloramientos responde a un modelo biogeográfico de isla. Se trata de  isleos, no solo físicos sino ecológicos, porque cada uno de estos afloramientos es como una isla rodeada de un mar de tierra (otros sustratos), con una composición florística diferente al de otros afloramientos. Buena parte del conocimiento existente sobre los valores de los yesos en España se plasmó en 2011 en la obra “Diversidad Vegetal de la Yeseras Ibéricas”, que impulsamos desde la Universidad de Almería. Una obra coral que plasma la distribución del hábitat y sus especies, y que está disponible en esta misma dirección web.

Atendiendo a que cada afloramiento de yeso en la provincia de Almería responde en cierta medida al modelo insular previamente descrito, la recreación del patrimonio vegetal en el jardín se ha realizado intentando representar los componentes de tres tipos de afloramientos yesíferos existentes en la provincia de Almería desde el punto de vista biogeográfico. La ubicación espacial de la flora responde a este modelo, para que podamos visitar los yesares de oeste a este (comarca Tabernas-Río de Aguas y Sorbas-Gafares) de la provincia en solo unos pocos metros.

Yesares de Tabernas

Se representan alrededor del primer montículo del jardín. Se distribuyen por los afloramientos de Venta de los Yesos, Yesón Alto, el Cigarrón y algunas zonas del cerro Alfaro, en general en la zona basal de Sierra Alhamilla. Las especies que los caracterizan son la hierba de las pecas (Lepidium subulatum) y el tomillo sapero (Frankenia thymifolia), que los emparentan con los yesares de zonas interiores ibéricas, con clima más continental. Junto a ellas podemos encontrar algunos de los gipsófitos más representativos del sureste ibérico como la brochera pegajosa (Santolina viscosa), la hierba jabonera (Gypsophila struthium subsp. struthium), o la lechuguilla falsa (Launaea fragilis). Junto a las rocas de yesos se sitúan los especialistas en colonizar la roca desnuda, los gurullicos o uñas de gato del género Sedum (S. gypsicola y S. sediforme). La albaida (Anthyllis cytisoides), una especie que puede entrar puntualmente en los yesares, aparece también en el jardín.

Yesares de Sorbas

Alrededor del segundo montículo se representa la flora del que probablemente sea uno de los mejores afloramientos del continente europeo. Los yesares que forman el Karst en yesos de Sorbas tienen una vegetación muy original con un alto grado de originalidad. La matamarilla (Helianthemum alypoides) y el romerillo de Turre (Teucrium turredanum) son dos endemismos almerienses que caracterizan esta tipología de yesares. Otros elementos de gran interés que podemos ver en el jardín son el Narciso de Sorbas o Varica de San José (Narcissus tortifolius) y la hierba pincel de los yesos (Coris hispanica). Junto a los gipsófitos más especialistas a lo largo del jardín encontramos especies que son capaces de sobrevivir en el yeso, pero que no son exclusivos. Se denominan gipsovagos, y en esta zona del jardín encontramos algunos como el romerillo (Helianthemum syriacum), la hierba de las coyunturas (Ephedra fragilis) o la perpetua (Helichrysum stoechas).

Yesares de Gafares

Entre Polopos y Carboneras encontramos otro extenso afloramiento de yesos, más joven que los demás y que comparte parte de la flora con los yesares de Sorbas. Sus especies características se representan junto al tercer montículo. El romero moro (Rosmarinus eriocalix), una de las especies más representativas de los yesares almerienses, tiene probablemente sus mejores poblaciones en este afloramiento. El espartal de atocha (Macrochloa tenacissima), tan característico de nuestra provincia, también se representa en estos yesares salpicado con genista (Genista umbellata), retama (Retama sphaerocarpa), tomillo de invierno (Thymus hyemalis subsp. hyemalis), albaida fina (Anthyllis terniflora), zamarrilla blanca (Teucrium lusitanicum), y gamón (Asphodelus cerasiferous), especies que colonizan con asiduidad los yesares almerienses.

Junto a la divulgación científica y la conservación, la investigación será uno de los pilares fundamentales del jardín. Probablemente el estudio de los fenómenos evolutivos que se desarrollan en los yesares nos ayude a comprender mejor el desarrollo y la evolución de la vida, y no solo en la tierra. Los sustratos extremos, en los que habitan especies extremófilas, son excelentes análogos terrestres que imitan condiciones ambientales que pueden darse en otros planetas. Y no olvidemos que Marte también tiene yeso. Y no es esta cuestión baladí. El 20% del yeso es agua, y en una futura colonización del planeta rojo puede suponer una importante fuente de la misma. Además, entre los cristales de yeso crecen algunas cianobacterias, como Chroococcidiopsis, que han sido ensayadas por la astrobiología como candidatas para iniciar la ecopoiesis (fabricación de un ecosistema sobre un planeta estéril). Por su contenido en agua, los yesos marcianos también deben ser un lugar preferente para buscar vida en Marte.

El objetivo del jardín es seguir creciendo, y representar en un futuro la diversidad florística de los yesares a nivel mundial. Ese es el objetivo al que aspira esta pequeña semilla que ha germinado, amparada también por la colaboración de la red internacional de expertos en el estudio de la biodiversidad asociada a los afloramientos de yeso (GYPNET). Poco a poco la colección se enriquecerá y aumentará el valor de la Universidad de Almería como centro de referencia en el estudio de los yesos. Como dicen en Italia, calma e gesso.